Una idea central...
Somos La Iglesia católica
Nuestra familia está compuesta por personas de toda raza. Somos jóvenes y ancianos, ricos y pobres, hombres y mujeres, pecadores y santos.
Nuestra familia ha perseverado a través de los siglos y establecido a lo ancho de todo el mundo.
Con la gracia de Dios hemos fundado hospitales para poder cuidar a los enfermos, hemos abierto orfanatorios para cuidar de los niños, ayudamos a los más pobres y menos favorecidos. Somos la más grande organización caritativa de todo el planeta, llevando consuelo y alivio a los más necesitados.Educamos a más niños que cualquier otra institución escolar o religiosa.
Inventamos el método científico y las leyes de evidencia. Hemos fundado el sistema universitario.
Defendemos la dignidad de la vida humana en todas sus formas mientras promovemos el matrimonio y la familia.
Muchas ciudades llevan el nombre de nuestros venerados santos, que nos han precedido en el camino al cielo.
Guiados por el Espíritu Santo hemos compilado La Biblia. Somos transformados continuamente por Las Sagradas Escrituras y por la sagrada Tradición, que nos han guiado consistentemente por más de dos mil (2’000) años.
Somos… La Iglesia católica.
Contamos con más de un billón (1’000’000’000) de personas en nuestra familia compartiendo los Sacramentos y la plenitud de la fe cristiana. Por siglos hemos rezado por ti y tu familia, por el mundo entero, cada hora, cada día, cada vez que celebramos La Santa Misa.
Jesús de Nazaret ha puesto el fundamento de nuestra fe cuando dijo a Simón-Pedro, el primer Papa: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella» (Mt. XVI, 18).
Durante XX siglos hemos tenido una línea ininterrumpida de Pastores guiando nuestro rebaño, La Iglesia universal, con amor y con verdad, en medio de un mundo confuso y herido. Y en este mundo lleno de caos, problemas y dolor, es consolador saber que hay algo consistente, verdadero y sólido: nuestra fe católica y el amor eterno que Dios tiene y ha tenido por toda la creación.
Si has permanecido alejado de La Iglesia católica, te invitamos a verla de un modo nuevo hoy, visita www.catolicosregresen.org.
Somos una familia unida en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Somos católicos, bienvenido a Casa...
Nuestra familia ha perseverado a través de los siglos y establecido a lo ancho de todo el mundo.
Con la gracia de Dios hemos fundado hospitales para poder cuidar a los enfermos, hemos abierto orfanatorios para cuidar de los niños, ayudamos a los más pobres y menos favorecidos. Somos la más grande organización caritativa de todo el planeta, llevando consuelo y alivio a los más necesitados.Educamos a más niños que cualquier otra institución escolar o religiosa.
Inventamos el método científico y las leyes de evidencia. Hemos fundado el sistema universitario.
Defendemos la dignidad de la vida humana en todas sus formas mientras promovemos el matrimonio y la familia.
Muchas ciudades llevan el nombre de nuestros venerados santos, que nos han precedido en el camino al cielo.
Guiados por el Espíritu Santo hemos compilado La Biblia. Somos transformados continuamente por Las Sagradas Escrituras y por la sagrada Tradición, que nos han guiado consistentemente por más de dos mil (2’000) años.
Somos… La Iglesia católica.
Contamos con más de un billón (1’000’000’000) de personas en nuestra familia compartiendo los Sacramentos y la plenitud de la fe cristiana. Por siglos hemos rezado por ti y tu familia, por el mundo entero, cada hora, cada día, cada vez que celebramos La Santa Misa.
Jesús de Nazaret ha puesto el fundamento de nuestra fe cuando dijo a Simón-Pedro, el primer Papa: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella» (Mt. XVI, 18).
Durante XX siglos hemos tenido una línea ininterrumpida de Pastores guiando nuestro rebaño, La Iglesia universal, con amor y con verdad, en medio de un mundo confuso y herido. Y en este mundo lleno de caos, problemas y dolor, es consolador saber que hay algo consistente, verdadero y sólido: nuestra fe católica y el amor eterno que Dios tiene y ha tenido por toda la creación.
Si has permanecido alejado de La Iglesia católica, te invitamos a verla de un modo nuevo hoy, visita www.catolicosregresen.org.
Somos una familia unida en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Somos católicos, bienvenido a Casa...
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El hombre "light"
05 de Junio #2005
Por el reinado del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de la Virgen María
Sra.
Norys Sánchez
“Tu salud” por Diario Libre
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “La cultura light, la incoherencia personificada”
“Estamos ante una conjura contra el cristianismo, el Nuevo Orden Mundial, en el que están confabulados individuos, colectivos y organizaciones, incluso transnacionales.”
Distinguida Sra. Sánchez:
“Está en juego la educación, bien primordial de nuestro pueblo, la formación de la conciencia en base a principios morales, que no pueden ser fruto de consensos porque la verdad no está sometida a los vaivenes y ligerezas con que el hombre ‘light’ de la post-modernidad vive. Este hombre superficial nunca se sienta a pensar, a reflexionar, vive a expensas de lo que otros le prestan, y si éstos le ofrecen tonterías y necedades, con esto queda satisfecho.” [S.E.R. Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, conferencia sobre la responsabilidad de los comunicadores sociales, 02.VI’ 2005]
Al saludarle cordialmente en este hermoso día que el Señor nos ha regalado, he querido dirigirle la presente para agradecer a Dios y a usted por el regalo tan maravilloso que ha hecho a nuestra sociedad con su entrega más reciente.
Ruego al Eterno para que el Espíritu Santo la siga iluminando y conduciendo en este camino, de manera que no sólo descubra a nosotros temas tan interesantes e importantes como el que nos ocupa, pero también otros algo más complejos como el de la Nueva Era y el neo-paganismo, fundamento de toda doctrina relativista y subjetivista en la que se sustenta todo lo “light”.
“Si tú entiendes, las cosas son tal como son;
si tú no entiendes, las cosas son tal como son.”
Hace ya unos cinco años o más que vengo desarrollando una labor muy peculiar de escribir a propietarios, directores y empleados de medios de comunicación, tanto a nivel local como en el extranjero, externando consistentemente mis inquietudes sobre este y otros temas de tanta importancia para nuestras sociedades. Tengo que confesarle que me he enterado por una tía que me lo refirió de inmediato, ya que de serle franco me pasó de noche. Debieron haberlo publicado en primera o segunda página.
Nuestro Obispo y Pastor, Cadenal López Rodríguez, junto con el Presidente del Indotel, Dr. José Rafael Vargas, han sentado las bases recientemente para lo que yo entiendo será el ejercicio más grande de justicia que se la hará a la República después del magnicidio del 30 de Mayo: el adecentamiento de los medios de comunicación masiva. Usted lo dice claro, es que no nos damos cuenta de muchas cosas que suceden a nuestro alrededor hasta que algo va mal, y explota. Es como el caso de un amigo que ha descubierto recientemente que su hija de catorce años está embarazada. Pero es que se iban todos los fines de semana al campo, dejando los muchachos a cargo de la tía-abuela, ya muy anciana, que apenas acababa de ver las novelas se acostaba dejando los muchachos -como decimos- por su cuenta.
El problema de las drogas y el alcoholismo es otro que me tiene muy preocupado, especialmente cuando se establece en nuestro país la segunda cervecera más grande del mundo, con espectativas de captar ventas multimillonarias en muy poco tiempo. 10’000 pastillas de extasis en una guitarra eléctrica, etc. La propaganda de “durón” y “erectil”, y los artículos que publica ¡Oh! magazine y Pandora, que ciertamente despiertan la curiosidad sexual del más despistado, aún sea éste menor de edad. Con la prostitución rampante que tenemos en esta ciudad capital, las famosas “chicas cel”, el problema de los adolecentes es trabajo ‘a medio tiempo’ para algunos padres “light” que conozco.
Revisando mis notas de aquellos primeros días de trabajo en grupos de auto-ayuda (Mayo 1997), encontré esta definición de "adicción" que puede ser aplicable a casi todos los casos de obsesiones y compulsiones que hoy confrontamos, aquellos de hombres y mujeres “light”, veamos:
“Es ese ‘ingrediente’, cualquiera que sea, una idea, sustancia o producto, al cual nos habituamos y acomodamos para poder vivir [llevar] nuestras vidas, de manera engañosa, ficticia y deshonesta; la cual se irá complicando –gradualmente- cada vez más, en la medida en que convirtamos "eso", cada día, en una parte esencial y necesaria de nuestras vidas”.
Usted ve, el problema que tenemos hoy en nuestras manos es ciertamente complejo, pero más que eso, alarmante, por la cantidad de vertientes que tiene, y la cantidad de individuos a quienes afecta, directa o indirectamente. He leído recientemente que podría decirse que toda la humanidad padece, si no bien la enfermedad de alguna adicción, de la co-dependencia, que significa la aflicción de tener que convivir con un adicto. EL hombre y la mujer “light” padecen de muchísimas adicciones, especialmente aquella de la aficción a las “compras”.
“Ante tantos modos en que el mundo de hoy pone a prueba la fe, no sólo serían cristianos mediocres, sino cristianos con riesgo. En efecto, correrían el riesgo insidioso de que su fe se debilitara progresivamente, y quizás acabarían por ceder a la seducción de los sucedáneos, acogiendo propuestas religiosas alternativas y transigiendo incluso con formas extravagantes de superstición”. [Novo Millennio Ineunte #34]
Estoy leyendo un trabajo que he recibido de un hermano y amigo en esta lucha campal contra lo que denominamos pura y simple “vagabundería”, “lobos rapaces, como son y cómo detectarlos” de Bernardo Stamateas, en el que intenta definir las características del corazón de estos salteadores del alma y del espíritu, que deseo compartir con usted, para bien propio y de todos sus lectores:
“impíos, chismosos, peleadores, mentirosos y fabuladores, aduladores, libertinos, rebeldes, impúdicos y sensuales”.
El cristiano comprometido en este siglo XXI, tiene la particular tarea, una vocación profética, de clamar contra los falsos dioses e ídolos de nuestro tiempo [materialismo, hedonismo, consumismo y otros] predicando a todos un conjunto de verdades morales basadas en la dignidad y los derechos humanos, la opción preferencial por los pobres, el destino universal de los bienes, el amor a los enemigos y el respeto incondicional a la vida, especialmente humana, desde la concepción hasta la muerte natural; buscando siempre la realización más perfecta del Reino de Dios en este mundo, conscientes de que, al final de los tiempos, Jesús nos pedirá cuentas de lo que hicimos con eso que EL mismo puso a nuestro cargo.
Participando más plenamente en la misión de la Iglesia, en el mundo, nosotros los laicos comprometidos con Jesús y María, somos llamados a dar testimonio de nuestra fe cristiana, de las maravillas que Cristo ha hecho en nuestras propias vidas. Yo soy un milagro de Dios. Esta es la única respuesta que podemos dar a la cantidad de preguntas que formula el hombre moderno inmerso en una profunda confusión. Tenemos que mostrar el verdadero amor de Dios, Jesucristo, a un mundo que no sabe amar.
De nuevo reciba el más efusivo abrazo de felicitación por su esfuerzo tan hermoso de descubrir las obras del malvado que tanto daño hacen a los más pequeños de nuestra sociedad, nuestros hijos.
“Por eso, queridos hermanos, ya que ustedes saben de antemano estas cosas, cuídense, para que no sean arrastrados por los engaños de los malvados ni caigan de su firme posición. Pero conozcan mejor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo y crezcan en su amor. ¡Gloria a EL ahora y para siempre! Amén.” [Carta de San Pedro a los dominicanos (2 Pe. 3, 17)]
Al tiempo de agradecer la atención prestada a la presente aprovecho para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
mrsavinon@yahoo.com
Cc. Don Adriano M. Tejada
Sra. Inés Aizpún
+++
“El hombre y la mujer “light”, LA INCOHERENCIA PERSONIFICADA, surgen de una sociedad caracterizada por una cultura light. Una cultura que arroja individuos carentes d referentes, con un vacío moral, siempre insatisfechos, aún teniéndolo todo...
“En este tipo de cultura, que predomina hoy, no se da un verdadero progreso humano porque no se trabaja en la parte moral, sólo en la material. En lo que aparente ser y no es. En la fachada...
“No es que la gente se pone de acuerdo, ni se realiza una asamblea para tales fines. Son hábitos, comportamientos, patrones de conducta, pensamiento, ideas, sentimientos que se van juntando en un momento determinado y va encontrando adeptos, practicantes y así comienzan las llamadas sub-culturas, entonces llega un momento en que son tantos los adeptos que llega a convertirse en una cultura...
“Esta cultura –light- se caracteriza por un estilo de vida orientado hacia el placer, hacia aquello que se pueda conseguir en base a la ley del menor esfuerzo, con un perfil de responsabilidad muy bajo, la mayoría de las veces...
“Son personas que tienden a no asumir con facilidad las consecuencias de sus acciones y esto se aúna a un patrón de consumismo, porque es un elemento que contribuye a lo que es una vida placentera...
“Lo que tenemos hoy de adultez no es más que el producto de un defecto de socialización que se inicia desda la niñez y comienza a explotar en la adolescencia... la familia no puede asumir o no ha estado asumiendo el papel que le corresponde en la sociedad...
“Como consecuencia de esa vida light, los vínculos que se establecen entre las personas no son tan duraderos. Precisamente porque formar una familia implica responsabilidad y trabajo; lidiar con los retos de un matrimonio es sinónimo de sacrificios, paciencia, esfuerzo, lucha y sobre todo madurez...
“Al individuo de la cultura light, todo lo que le implica un mínimo de esfuerzo, de sacrificio, de lucha y de trabajo, lo abandona... no es más que su incapacidad de aprender a partir de sus propias experiencias, de sus fracasos, y de asumir sus propias vidas con las consecuencias que todo esto implica...
“En el fondo estas personas evaden lo que son los verdaderos retos de la vida. No puede haber madurez si constantemente están evadiendo los retos que le pone la vida...
“Son hombres y mujeres sin rumbo fijo, desoreintados, perdidos en sí mismos, no son felices, aún teniéndolo todo... Normalmente sus proyectos de vida están sin definir de manera clara porque son personas que viven un tiempo: el ahora y el presente...
“El hombre light es todo fachada, con cuatro elementos dentro: el hedonismo, el consumismo, la permisividad y el relativismo. Esta tetralogía supone un hombre liviano, sin referente ni remitente...
“La madurez consiste en poder gobernar y dominar el mundo de los deseso...
“La tendencia siempre es a empeorar si no se toman las medidas de lugar...
“Vivimos en una sociedad que tiende hacia el individualismo...
“Acaban siempre desbordados o atrapados en su tiempo libre, por ejemplo, bajo las garras del control remoto, interesados en todo pero de manera superficial...
“El hombre light, hijo del post-modernismo más recalcitrante, de estética gay, es fácil de describir: -viste moderno, adaptado a las diferentes y cambiantes circunstancias de la vida diaria de un joven adulto y maduro que ronda entre los 20 y los 40 años de edad. De buen nivel económico y académico, valora los detalles insignificantes, como la marca del auto, el celular, la correa. Hace ejercicios, camina en el parque o juega golf. Tiene un televisor de plasma con pantalla gigante, con sistema dolby sorround y seis altavoces. Maneja un jeep o un BMW, Mercedes o Audi. Usan cremas para el cutis y van al sauna una o dos veces por semana. Se broncea cualquier día laborable hasta llegar a competir con el color de un camarón. Acude a los lugares siempre de moda, para dejarse ver. Lucirse como maniquí de vitrinas. Procura el diario pero sólo lee las sociales. Lo único que le importa. Su capacidad académica o intelectual puede ser superior, pero sus intereses personales no le permiten ir más allá. Al igual que los hombres, las mujeres light huelen divinas, visten divinas pero no piensan y cuando lo hacen procuran no tomárselo muy en serio. Ni ingieren ningún alimento por completo por miedo a ganar peso. Todo debe ser bajo en calorías, light, entienden mucho de química orgánica y de nada más. Este tipo de personas no tienen hijos, solo herederos. No tienen pareja, es una compañera de faena. Pobres, solo tienen dinero. La mayoría ignoran su verdadera carencia y, al contrario, piensan que quienes están carentes son los demás. Mientras, la vida se les pasa de largo. Una realidad: estamos rodeados de ellos y compartimos con ellos a cada rato...
“Hay gente que por conseguir las cosas basados en la ley del menor esfuerzo son capaces de cualquier cosa y ahí viene el fenómeno de la corrupción y el fraude; la infidelidad y el divorcio, y muchos otros males más que nos están arropando hoy día.
Estos temas deberían abordarse con más frecuencia porque en cierto modo contribuyen a un despertar de la conciencia del ciudadano sobre estos fenómenos que por ser tan intangibles no siempre la gente se da cuenta de lo amenazantes y peligorosos que pueden ser. Son cosas que se diluyen en el marco de las ideas y entonces como las ideas no se ven sino que van construyendo pautas de conducta y con el tiempo lo que se ve es la conducta, entonces la gente muchas veces no sabe como defenderse...”
Resumen del artículo aparecido en el suplemento “Tu salud”, en Diario Libre, el día 27 de Mayo del 2005, de la Sra. Norys Sánchez.
Por el reinado del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de la Virgen María
Sra.
Norys Sánchez
“Tu salud” por Diario Libre
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “La cultura light, la incoherencia personificada”
“Estamos ante una conjura contra el cristianismo, el Nuevo Orden Mundial, en el que están confabulados individuos, colectivos y organizaciones, incluso transnacionales.”
Distinguida Sra. Sánchez:
“Está en juego la educación, bien primordial de nuestro pueblo, la formación de la conciencia en base a principios morales, que no pueden ser fruto de consensos porque la verdad no está sometida a los vaivenes y ligerezas con que el hombre ‘light’ de la post-modernidad vive. Este hombre superficial nunca se sienta a pensar, a reflexionar, vive a expensas de lo que otros le prestan, y si éstos le ofrecen tonterías y necedades, con esto queda satisfecho.” [S.E.R. Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, conferencia sobre la responsabilidad de los comunicadores sociales, 02.VI’ 2005]
Al saludarle cordialmente en este hermoso día que el Señor nos ha regalado, he querido dirigirle la presente para agradecer a Dios y a usted por el regalo tan maravilloso que ha hecho a nuestra sociedad con su entrega más reciente.
Ruego al Eterno para que el Espíritu Santo la siga iluminando y conduciendo en este camino, de manera que no sólo descubra a nosotros temas tan interesantes e importantes como el que nos ocupa, pero también otros algo más complejos como el de la Nueva Era y el neo-paganismo, fundamento de toda doctrina relativista y subjetivista en la que se sustenta todo lo “light”.
“Si tú entiendes, las cosas son tal como son;
si tú no entiendes, las cosas son tal como son.”
Hace ya unos cinco años o más que vengo desarrollando una labor muy peculiar de escribir a propietarios, directores y empleados de medios de comunicación, tanto a nivel local como en el extranjero, externando consistentemente mis inquietudes sobre este y otros temas de tanta importancia para nuestras sociedades. Tengo que confesarle que me he enterado por una tía que me lo refirió de inmediato, ya que de serle franco me pasó de noche. Debieron haberlo publicado en primera o segunda página.
Nuestro Obispo y Pastor, Cadenal López Rodríguez, junto con el Presidente del Indotel, Dr. José Rafael Vargas, han sentado las bases recientemente para lo que yo entiendo será el ejercicio más grande de justicia que se la hará a la República después del magnicidio del 30 de Mayo: el adecentamiento de los medios de comunicación masiva. Usted lo dice claro, es que no nos damos cuenta de muchas cosas que suceden a nuestro alrededor hasta que algo va mal, y explota. Es como el caso de un amigo que ha descubierto recientemente que su hija de catorce años está embarazada. Pero es que se iban todos los fines de semana al campo, dejando los muchachos a cargo de la tía-abuela, ya muy anciana, que apenas acababa de ver las novelas se acostaba dejando los muchachos -como decimos- por su cuenta.
El problema de las drogas y el alcoholismo es otro que me tiene muy preocupado, especialmente cuando se establece en nuestro país la segunda cervecera más grande del mundo, con espectativas de captar ventas multimillonarias en muy poco tiempo. 10’000 pastillas de extasis en una guitarra eléctrica, etc. La propaganda de “durón” y “erectil”, y los artículos que publica ¡Oh! magazine y Pandora, que ciertamente despiertan la curiosidad sexual del más despistado, aún sea éste menor de edad. Con la prostitución rampante que tenemos en esta ciudad capital, las famosas “chicas cel”, el problema de los adolecentes es trabajo ‘a medio tiempo’ para algunos padres “light” que conozco.
Revisando mis notas de aquellos primeros días de trabajo en grupos de auto-ayuda (Mayo 1997), encontré esta definición de "adicción" que puede ser aplicable a casi todos los casos de obsesiones y compulsiones que hoy confrontamos, aquellos de hombres y mujeres “light”, veamos:
“Es ese ‘ingrediente’, cualquiera que sea, una idea, sustancia o producto, al cual nos habituamos y acomodamos para poder vivir [llevar] nuestras vidas, de manera engañosa, ficticia y deshonesta; la cual se irá complicando –gradualmente- cada vez más, en la medida en que convirtamos "eso", cada día, en una parte esencial y necesaria de nuestras vidas”.
Usted ve, el problema que tenemos hoy en nuestras manos es ciertamente complejo, pero más que eso, alarmante, por la cantidad de vertientes que tiene, y la cantidad de individuos a quienes afecta, directa o indirectamente. He leído recientemente que podría decirse que toda la humanidad padece, si no bien la enfermedad de alguna adicción, de la co-dependencia, que significa la aflicción de tener que convivir con un adicto. EL hombre y la mujer “light” padecen de muchísimas adicciones, especialmente aquella de la aficción a las “compras”.
“Ante tantos modos en que el mundo de hoy pone a prueba la fe, no sólo serían cristianos mediocres, sino cristianos con riesgo. En efecto, correrían el riesgo insidioso de que su fe se debilitara progresivamente, y quizás acabarían por ceder a la seducción de los sucedáneos, acogiendo propuestas religiosas alternativas y transigiendo incluso con formas extravagantes de superstición”. [Novo Millennio Ineunte #34]
Estoy leyendo un trabajo que he recibido de un hermano y amigo en esta lucha campal contra lo que denominamos pura y simple “vagabundería”, “lobos rapaces, como son y cómo detectarlos” de Bernardo Stamateas, en el que intenta definir las características del corazón de estos salteadores del alma y del espíritu, que deseo compartir con usted, para bien propio y de todos sus lectores:
“impíos, chismosos, peleadores, mentirosos y fabuladores, aduladores, libertinos, rebeldes, impúdicos y sensuales”.
El cristiano comprometido en este siglo XXI, tiene la particular tarea, una vocación profética, de clamar contra los falsos dioses e ídolos de nuestro tiempo [materialismo, hedonismo, consumismo y otros] predicando a todos un conjunto de verdades morales basadas en la dignidad y los derechos humanos, la opción preferencial por los pobres, el destino universal de los bienes, el amor a los enemigos y el respeto incondicional a la vida, especialmente humana, desde la concepción hasta la muerte natural; buscando siempre la realización más perfecta del Reino de Dios en este mundo, conscientes de que, al final de los tiempos, Jesús nos pedirá cuentas de lo que hicimos con eso que EL mismo puso a nuestro cargo.
Participando más plenamente en la misión de la Iglesia, en el mundo, nosotros los laicos comprometidos con Jesús y María, somos llamados a dar testimonio de nuestra fe cristiana, de las maravillas que Cristo ha hecho en nuestras propias vidas. Yo soy un milagro de Dios. Esta es la única respuesta que podemos dar a la cantidad de preguntas que formula el hombre moderno inmerso en una profunda confusión. Tenemos que mostrar el verdadero amor de Dios, Jesucristo, a un mundo que no sabe amar.
De nuevo reciba el más efusivo abrazo de felicitación por su esfuerzo tan hermoso de descubrir las obras del malvado que tanto daño hacen a los más pequeños de nuestra sociedad, nuestros hijos.
“Por eso, queridos hermanos, ya que ustedes saben de antemano estas cosas, cuídense, para que no sean arrastrados por los engaños de los malvados ni caigan de su firme posición. Pero conozcan mejor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo y crezcan en su amor. ¡Gloria a EL ahora y para siempre! Amén.” [Carta de San Pedro a los dominicanos (2 Pe. 3, 17)]
Al tiempo de agradecer la atención prestada a la presente aprovecho para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
mrsavinon@yahoo.com
Cc. Don Adriano M. Tejada
Sra. Inés Aizpún
+++
“El hombre y la mujer “light”, LA INCOHERENCIA PERSONIFICADA, surgen de una sociedad caracterizada por una cultura light. Una cultura que arroja individuos carentes d referentes, con un vacío moral, siempre insatisfechos, aún teniéndolo todo...
“En este tipo de cultura, que predomina hoy, no se da un verdadero progreso humano porque no se trabaja en la parte moral, sólo en la material. En lo que aparente ser y no es. En la fachada...
“No es que la gente se pone de acuerdo, ni se realiza una asamblea para tales fines. Son hábitos, comportamientos, patrones de conducta, pensamiento, ideas, sentimientos que se van juntando en un momento determinado y va encontrando adeptos, practicantes y así comienzan las llamadas sub-culturas, entonces llega un momento en que son tantos los adeptos que llega a convertirse en una cultura...
“Esta cultura –light- se caracteriza por un estilo de vida orientado hacia el placer, hacia aquello que se pueda conseguir en base a la ley del menor esfuerzo, con un perfil de responsabilidad muy bajo, la mayoría de las veces...
“Son personas que tienden a no asumir con facilidad las consecuencias de sus acciones y esto se aúna a un patrón de consumismo, porque es un elemento que contribuye a lo que es una vida placentera...
“Lo que tenemos hoy de adultez no es más que el producto de un defecto de socialización que se inicia desda la niñez y comienza a explotar en la adolescencia... la familia no puede asumir o no ha estado asumiendo el papel que le corresponde en la sociedad...
“Como consecuencia de esa vida light, los vínculos que se establecen entre las personas no son tan duraderos. Precisamente porque formar una familia implica responsabilidad y trabajo; lidiar con los retos de un matrimonio es sinónimo de sacrificios, paciencia, esfuerzo, lucha y sobre todo madurez...
“Al individuo de la cultura light, todo lo que le implica un mínimo de esfuerzo, de sacrificio, de lucha y de trabajo, lo abandona... no es más que su incapacidad de aprender a partir de sus propias experiencias, de sus fracasos, y de asumir sus propias vidas con las consecuencias que todo esto implica...
“En el fondo estas personas evaden lo que son los verdaderos retos de la vida. No puede haber madurez si constantemente están evadiendo los retos que le pone la vida...
“Son hombres y mujeres sin rumbo fijo, desoreintados, perdidos en sí mismos, no son felices, aún teniéndolo todo... Normalmente sus proyectos de vida están sin definir de manera clara porque son personas que viven un tiempo: el ahora y el presente...
“El hombre light es todo fachada, con cuatro elementos dentro: el hedonismo, el consumismo, la permisividad y el relativismo. Esta tetralogía supone un hombre liviano, sin referente ni remitente...
“La madurez consiste en poder gobernar y dominar el mundo de los deseso...
“La tendencia siempre es a empeorar si no se toman las medidas de lugar...
“Vivimos en una sociedad que tiende hacia el individualismo...
“Acaban siempre desbordados o atrapados en su tiempo libre, por ejemplo, bajo las garras del control remoto, interesados en todo pero de manera superficial...
“El hombre light, hijo del post-modernismo más recalcitrante, de estética gay, es fácil de describir: -viste moderno, adaptado a las diferentes y cambiantes circunstancias de la vida diaria de un joven adulto y maduro que ronda entre los 20 y los 40 años de edad. De buen nivel económico y académico, valora los detalles insignificantes, como la marca del auto, el celular, la correa. Hace ejercicios, camina en el parque o juega golf. Tiene un televisor de plasma con pantalla gigante, con sistema dolby sorround y seis altavoces. Maneja un jeep o un BMW, Mercedes o Audi. Usan cremas para el cutis y van al sauna una o dos veces por semana. Se broncea cualquier día laborable hasta llegar a competir con el color de un camarón. Acude a los lugares siempre de moda, para dejarse ver. Lucirse como maniquí de vitrinas. Procura el diario pero sólo lee las sociales. Lo único que le importa. Su capacidad académica o intelectual puede ser superior, pero sus intereses personales no le permiten ir más allá. Al igual que los hombres, las mujeres light huelen divinas, visten divinas pero no piensan y cuando lo hacen procuran no tomárselo muy en serio. Ni ingieren ningún alimento por completo por miedo a ganar peso. Todo debe ser bajo en calorías, light, entienden mucho de química orgánica y de nada más. Este tipo de personas no tienen hijos, solo herederos. No tienen pareja, es una compañera de faena. Pobres, solo tienen dinero. La mayoría ignoran su verdadera carencia y, al contrario, piensan que quienes están carentes son los demás. Mientras, la vida se les pasa de largo. Una realidad: estamos rodeados de ellos y compartimos con ellos a cada rato...
“Hay gente que por conseguir las cosas basados en la ley del menor esfuerzo son capaces de cualquier cosa y ahí viene el fenómeno de la corrupción y el fraude; la infidelidad y el divorcio, y muchos otros males más que nos están arropando hoy día.
Estos temas deberían abordarse con más frecuencia porque en cierto modo contribuyen a un despertar de la conciencia del ciudadano sobre estos fenómenos que por ser tan intangibles no siempre la gente se da cuenta de lo amenazantes y peligorosos que pueden ser. Son cosas que se diluyen en el marco de las ideas y entonces como las ideas no se ven sino que van construyendo pautas de conducta y con el tiempo lo que se ve es la conducta, entonces la gente muchas veces no sabe como defenderse...”
Resumen del artículo aparecido en el suplemento “Tu salud”, en Diario Libre, el día 27 de Mayo del 2005, de la Sra. Norys Sánchez.
Visión profética sobre la increencia actual
Tomado prestado de www.es.catholic.net
Ochocientos años, el paso de la Cristianidad a la Increencia por Lucrecia Rego de Planas
En los últimos meses, me ha dado por leer las obras de los Doctores de la Iglesia, ésos que vivieron en los siglos XI y XII. Me ha dado también por leer biografías de los grandes santos del S. XIII y XIV y libros de historia… cosa rarísima en mí, que soy matemática de corazón y profesión.
No sé porqué. Será tal vez porque me estoy volviendo anciana (voy en carrera galopante hacia los 50 y los alcanzaré en menos de cuatro años) o quizás sólo sea porque me ha entrado una inquietud: descubrir qué es lo que ha sucedido en el mundo, en la cultura, en la mente y el corazón del hombre, para haber cambiado de manera radical, en sólo 800 años, de una vida centrada en Dios… hasta llegar al olvido completo de Dios, a vivir “como si Dios no existiera”, que es como describe Benedicto XVI al hombre de hoy.
No soy historiadora, sino solamente una mamá de nueve hijos, contempladora del desarrollo histórico de la cultura y una ávida lectora de libros de espiritualidad de todos los tiempos. Por esta razón, me encantará recibir correcciones y enmiendas de este análisis “histórico” que he llegado a dilucidar de mis lecturas y que les quiero compartir el día de hoy.
¿Qué pasó en estos ochocientos años en la vida del hombre, para que cambiara de la centralidad en Dios, al olvido total de Dios?
CONTENIDO
I. LA EDAD MEDIA. La Cristiandad
II. EL RENACIMIENTO. Rechazo, burla y menosprecio a la Edad Media.
III. LA REFORMA PROTESTANTE. Cristo sí. Iglesia no.
IV. LA REVOLUCIÓN FRANCESA. Cristo no, dios sí.
V. GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN CULTURAL MARXISTA. El Hombre sin Dios.
VI. LA REVOLUCIÓN SEXUAL. La vida no es un Don de Dios.
VII. EL 'MODERNISMO' DENTRO DE LA IGLESIA. Una Religión sin Dios
VIII. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL. La manipulación en la confusión.
IX. CONCLUSIÓN. ¿Cómo debemos actuar?
I. LA EDAD MEDIA. La Cristiandad. Remontémonos con la imaginación a la Edad Media, la era de la Cristiandad.
Visualicemos a los caballeros con su armadura, las ciudades amuralladas, los reyes, los castillos de piedra… oscuros y fríos, los artesanos, los mercaderes, los juglares, los señores feudales y sus vasallos... niños jugando y corriendo por las calles y las aldeanas con sus vestidos sencillos, trabajando, como siempre ha hecho la mujer desde el inicio del mundo.
En esta época, la organización temporal (política, social, económica, cultural) estaba basada 100% en los principios cristianos. El cristianismo había llegado a influir en todos los ámbitos de la vida del hombre y los había perneado por completo.
La vida cotidiana se desarrollaba alrededor de la catedral (la casa de Dios) que estaba siempre en el centro de las ciudades. Las catedrales fueron el centro del desarrollo del arte de aquella época: arquitectura, pintura, escultura, música (gregoriana)… todo giraba en torno a Dios. En las torres de las catedrales puede leerse la filosofía que reinaba… románicas, cuando la moda era Aristóteles y góticas, cuando Platón. En la nave central, el sagrario, custodiando a Nuestro Señor Eucaristía, siempre hacia el Oriente, donde nace el Sol.
La organización política en la Edad Media era hermosa. En esa época, ser gobernante no significaba tener más dinero o más poder, sino al contrario: ser gobernante significaba estar al servicio de los demás. El nombramiento de un Rey era un nombramiento divino, suponía una consagración ante Dios a una misión de servicio incondicional a su pueblo, limitándose su gobierno, por supuesto, al orden temporal de las cosas.
Es la Edad Media, la época de los Reyes Santos (que no tienen que ver con los Santos Reyes, los que fueron a visitar a Jesús en el pesebre). Éstos, fueron Reyes de verdad en la Europa medieval y fueron santos, verdaderamente santos: San Luis, rey de Francia; San Fernando, San Eduardo, Santa Margarita de Escocia… grandes hombres y mujeres que se entregaron por completo a su pueblo para lograr el bienestar, la armonía y la salvaguarda de la fe y de los
mandamientos de Dios. Hombres y mujeres, cristianos convencidos, que eran admirados y queridos por todos sus súbditos por su sabiduría, su coherencia, su bondad, su cercanía, su valentía, su justicia y su magnanimidad.
Las relaciones laborales también tenían lo suyo de divino: los señores feudales y sus vasallos se juraban sobre la Biblia mutua fidelidad; protección, sustento y cuidado por parte del señor; defensa de su honra y de sus bienes y servicio incondicional, por parte del vasallo. Eran siervos, pero no esclavos y tan digno de respeto era el siervo como su señor.
En el orden social, los nombramientos que hacía el rey eran nombramientos para el servicio. Se vivía de manera natural la Justicia social cristiana. Las actividades económicas eran regidas por el precio justo, por la búsqueda del bien común; los mercaderes no eran usureros, sino servidores del pueblo. Se condenaba fuertemente la especulación y el lucro indebido. Se respetaba la propiedad privada. Cada uno tenía su lugar importante en la sociedad: los artesanos, maestros y aprendices, gozaban de gran aprecio y admiración, al igual que el campesino, el mercader, el cortesano y el aldeano.
En el orden doméstico, la familia estaba en el centro; los hijos se consideraban un don (el mayor de los dones) y por supuesto, el matrimonio era sacramental, fiel, fecundo e indisoluble, ante Dios y ante los hombres.
La literatura medieval estaba llenita de Dios… los cantares de gesta, las historias caballerescas; las leyendas, como las del Rey Arturo y del santo Grial, las fábulas… promotoras de las virtudes cristianas, los juglares, llenos de buen humor sano.
El orden militar existía para defender al Rey y sobre todo para defender la Fe del pueblo de los ataques musulmanes. Es la época de los caballeros… la Orden de Malta, los Caballeros Hospitalarios, los Templarios… todos… para defender la Fe cristiana y las cosas de Dios.
¿Y el pecado? ¿No existía el pecado en la Edad Media? Por supuesto que sí. En la Edad media, como ahora, hubo grandes pecadores… traicioneros, mentirosos, ladrones, egoístas, infieles, adúlteros y asesinos. El demonio no ha dejado de actuar en ningún momento de la historia del hombre.
La única diferencia es que en aquella época el orden temporal estaba regido por los criterios cristianos. Lo normal, lo natural, lo que estaba de moda, era ser un buen cristiano. Los otros… los pecadores, eran los raros y no presumían de sus pecados, sino que los ocultaban y la sociedad entera se avergonzaba de ellos. Ideas medievales… que tal vez deberíamos resucitar.
II. EL RENACIMIENTO. Rechazo, burla y menosprecio a la Edad Media.
Más que un avance en el desarrollo del hombre como ser humano, veo en el Renacimiento un retroceso… una vuelta al paganismo de la Antigüedad.
En fin… veamos qué sucedió en este tiempo de príncipes y doncellas, de lujosos aposentos, vestidos y carruajes, forrados de marfil y piedras preciosas.
A raíz de la invasión de los turcos, llegaron a Europa occidental muchas personas de oriente que trajeron consigo nuevas ideas y nuevas modas (telas y encajes traídos de oriente) y cientos de objetos atractivos (cajitas musicales, jarrones, tapetes) que empiezan a vender entre las personas del pueblo y hacen que surja una nueva clase social: la burguesía, con un encanto de “clase acomodada, culta y a la moda” que se siente muy superior a los demás.
La característica principal de esta clase burguesa, como todos los nuevos ricos, es el menosprecio por las otras personas: se burlan de la vida contemplativa de los monjes, menosprecian al artesano y al agricultor, ridiculizan a la caballería… todos ellos, dicen los burgueses, “se quedaron en la Edad Media”.
Para los burgueses ya no es importante estar bien con Dios, lo único importante es quedar bien con los hombres, verse bien, lucir bien ante los demás.
En la Edad media se construían casas para vivir, sillas para sentarse, mesas para comer, camas para dormir y vestidos para abrigarse. En el Renacimiento deja de importar la utilidad de las cosas, lo importante es que sean lujosas, llamativas y caras, aunque sean incómodas e inútiles. El hombre cambia el “tener cosas, para poder vivir de cara a Dios” por el “vivir, para poder tener cosas y lucirlas ante los hombres”.
El pensamiento burgués empieza a influir a los gobernantes, que se olvidan del teocentrismo y cambian a ser “humanistas”; dejan de ver su puesto como un servicio a Dios y lo empiezan a ver como un servicio al desarrollo social del hombre (viendo al hombre como su propia persona, en primer lugar). La economía y la política también se vuelven terrenales, estando enfocadas ya no al bien común, sino a la mayor consecución de bienes palpables.
Tristemente, el encanto de la burguesía llega a influir también, a través de los Reyes, a los altos jerarcas de la Iglesia, quienes caen en errores graves de lujo y opulencia que, entre otras causas, dan pie a la siguiente etapa: La Reforma Protestante.
III LA REFORMA PROTESTANTE. Cristo sí, Iglesia no.
Lutero y todos sus seguidores, vieron los errores en los que había caído una parte de la jerarquía eclesiástica durante el Renacimiento, pero, en lugar de tratar de resolverlos y sanarlos, como lo hicieran San Francisco de Asís y Sta. Catalina de Siena en su momento, lo único que hicieron fue criticar, protestar, rebelarse y ocasionar un cisma, un resquebrajamiento, una separación dolorosísima dentro de la Iglesia de Cristo.
Al decir “Creo en Jesucristo, pero no creo en la Iglesia”, hacen una separación ridícula… quieren creer en un Cristo sin Iglesia, sin tomar en cuenta que la Iglesia es el Cuerpo místico de Cristo. Iglesia y Cristo son inseparables y ellos… los separaron.
Al separarse de la Iglesia, se separaron también de los sacramentos, que son los medios por los que nos llega la Gracia Santificante, la presencia de Dios en el alma. De esta manera, al querer tener a un Cristo sin Iglesia, se quedaron con una iglesia sin Cristo; sí, con la doctrina de Cristo, pero sin su presencia real.
Por otra parte, sin un Magisterio que guardara la doctrina, abrieron la moda del “Libre examen” en el que el criterio personal es la norma suprema. La opinión personal está por encima de la Verdad.
De aquí que hayan surgido, a lo largo de la historia, tantas ramas del protestantismo. Sin una cabeza para guiarlos y dado que cada cabeza es un mundo, cada cabeza creó su propia iglesia, de acuerdo con su libre interpretación, generalmente guiada por intereses personales, como fue el caso, más adelante, de Enrique VIII y la iglesia anglicana.
IV. LA REVOLUCIÓN FRANCESA. Cristo no, dios sí.
Es el paso lógico después del “Cristo sin Iglesia” de Lutero. En las ideas de la Ilustración y la Revolución francesa nace un “evangelio sin Cristo” un “No creo en Cristo, pero sí creo en un dios”.
Por supuesto, el dios (o los dioses) de la Ilustración y la Revolución francesa, no tienen nada que ver con el Dios Verdadero, Creador, Padre, Todopoderoso, que nos vino a revelar Jesucristo. Los dioses de las ideologías de la Revolución Francesa – sí, aunque suene increíble, regresaron al politeísmo, como los cavernícolas – son: la diosa Naturaleza, la diosa Razón, la diosa Libertad y las diosas Ideas.
El Naturalismo… es el reino de la diosa-Naturaleza. Nos dice que el hombre es bueno por naturaleza (niega así el pecado original y sus consecuencias), que la naturaleza es suficiente para la felicidad. Nos habla de un orden puramente terrenal y niega el orden sobrenatural de las cosas.
El Racionalismo… es el reino de la diosa-Razón. Es la cara intelectual del naturalismo… afirma que la razón por sí misma puede explicar todo y no necesita de Dios.
El Liberalismo… es el reino de la diosa-Libertad. El hombre debe liberarse de todo lo que pueda limitarlo, incluidas las creencias y los valores. Hablan de libertad de pensamiento, de expresión, de prensa, de opinión y de religión, aceptando así que no hay una única verdad.
El Idealismo… es el reino de las diosas-Ideas. Aquí el hombre se sustituye por Dios. Afirma que las ideas son más importantes que el ser, las opiniones plurales están por encima de la verdad, las cosas son como cada quién las ve desde su propio punto de vista. Todo es relativo… cada quien con sus ideas.
¿Se imaginan qué desastre? Reinando la naturaleza sin la gracia, la razón sin la fe, la libertad sin la autoridad y las ideas sin la Verdad. Un caos verdadero.
La Revolución francesa, en resumidas cuentas, llevó a los hombres a creer en un progreso indefinido hacia “un mundo mejor” basándose erróneamente en dos grandes mentiras: la bondad natural del hombre y la infalibilidad de la razón.
Vamos… cualquiera que analice este par de ideas, no tardará nada en darse cuenta de su falsedad. ¿Quién no se ha equivocado en sus raciocinios? Todos lo hemos hecho alguna vez. La razón NO es infalible, nos puede llevar al error, a conclusiones falsas y engañosas.
Y… cualquiera que haya visto a un niño que no ha sido educado por sus padres, se dará cuenta de que el hombre NO es bueno por naturaleza: el niño que no ha sido educado es, por naturaleza, egoísta, altanero, acaparador, gritón, demandante, déspota, destructor, irreverente, cree que el mundo gira a su alrededor.
¿Quiénes hicieron creer a los hombres estas ideas que están tan fuera de toda lógica elemental? Fueron dos personas, principalmente: Rousseau y Voltaire.
Rousseau influye en la cultura con un libro que se puso de moda entre los hombres “cultos” de aquella época, entre los que quieren sentirse los aristócratas del momento. El libro se llama “Emilio, el hombre nuevo” y trata de un personaje, Emilio, que logrando liberarse de sus prejuicios y valores, hace suya la voluntad de su pueblo. En Emilio, Rousseau afirma una y otra vez que el hombre es bueno por naturaleza, que todos los impulsos naturales son buenos, que no debe haber prejuicios, pues el mal proviene del orden social y no de los actos del hombre. Dice que la conciencia debe callarse cuando la ley ha hablado, poniendo así al pueblo por encima del hombre mismo. Si el hombre es bueno por naturaleza, entonces el pueblo es bueno por naturaleza y el sentir del pueblo es bueno por naturaleza. De ahí surge la revolución contra todo que pueda oponerse al sentir del pueblo, guiado por sus instintos naturales.
Voltaire es el otro personaje de nuestra historia. Es el maestro de la duda. Tenía fuertes vínculos con la masonería y una gran influencia en los Reyes. Voltaire no escribió nada… o más bien, escribió mucho. Ningún libro como tal, en el que se resuman sus ideas, pero escribió muchas novelitas cortas, folletos, panfletos y afiches, muy fáciles de leer, en un lenguaje ameno y atractivo y los repartía a mansalva entre los ricos y los pobres, entre los incultos y los letrados.
Sus panfletos, novelas y folletos tenían como único objetivo el desprestigio del cristianismo. Habla en ellos siempre burlándose de las cosas sagradas; de la Biblia, como un libro insulso y lleno de desgracias y falsedades; del Evangelio, como una serie de preceptos tiránicos e inhumanos; de la Iglesia y su jerarquía, como una organización en la que reina la corrupción y la locura; de los dogmas, como cadenas que limitan de la libertad. Todo sin fundamento alguno, pero… su estilo era ameno y encantador y logró influir en la sociedad entera. Voltaire tenía un reto para sí mismo, pues en una ocasión se atrevió a decir: “Jesucristo necesitó doce apóstoles para difundir el cristianismo. Yo demostraré que hace falta uno solo para acabar con él: Voltaire”.
En fin… las ideas de Rousseau y Voltaire todavía revolotean por la sociedad actual, entre aquellos que se quieren llamar “modernos”.
V. GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN CULTURAL MARXISTA. El hombre sin Dios.
De las ideas de Rousseau, se siguen directamente las de Marx. Si el hombre es bueno por naturaleza, el pueblo es bueno por naturaleza y por lo tanto, el proletariado es bueno por naturaleza. La solución a los problemas del hombre, el mundo ideal, es, entonces, la dictadura del proletariado con una visión materialista, a la que se llegará por la lucha de clases, por la dialéctica.
La historia nos ha demostrado que el sueño de Marx, al menos como lo instaló Lenin, no funcionó. El comunismo se estableció en Rusia, en Cuba y en los países del Este, pero nunca se llegó a tener la dictadura del proletariado, sino más bien, una dictadura del Partido, con un pueblo sin Dios, sometido a los intereses del mismo.
Lo interesante a analizar en este punto de la historia, para el tema que nos interesa, ya no son tanto las ideas de Marx ni las de Lenin, sino las ideas de Gramsci, quien pasando casi desapercibido, pienso que ha sido el que más ha influido en la increencia de la cultura actual.
Gramsci fue un marxista italiano, que nació en Cerdeña a fines del S. XIX. Ferviente seguidor de las ideas de Marx y más inteligente que él, dedicó su vida a analizar el camino y la estrategia que debería seguir el comunismo para instalarse en la Europa Occidental y en los países latinos de América.
Gramsci jamás escribió un solo libro. Vivió algunos años de su juventud en Rusia en donde trabajó con el Partido, como asesor para la expansión del Comunismo en Europa. Conoció a Lenin cuando ya estaba por morir y después se fue a vivir a Italia, en donde fue uno de los primeros miembros del Partido Comunista italiano y fue director de un periódico,
l’Ordine Nuovo, en el que escribía semanalmente artículos de opinión. Nada más que eso.
Siendo aún muy joven, a los 35 años, fue apresado y encarcelado por sus ideas revolucionarias y condenado a veinte años de cárcel. En la cárcel pidió que le dieran cuadernos y lápices y ahí fue donde escribió sus ideas estratégicas… en forma de artículos cortos, reflexiones breves, comentarios sueltos, inconexos entre sí y que trataban de los temas más variados. A los cuatro años de estar encarcelado, cumpliendo escasamente la quinta parte de su condena, enfermó de tuberculosis y fue trasladado a una clínica, en donde murió en 1937, en calidad de detenido. En esos años, llenó cincuenta cuadernos… con artículos y cartas… que posteriormente, sus seguidores, compilaron en dos obras que se llaman respectivamente Los cuadernos de la cárcel y Las cartas desde la cárcel.
Trataré de resumir las ideas de Gramsci en unas cuantas líneas, para no alargarme demasiado en este punto.
Gramsci veía que sería imposible instaurar el comunismo en los países latinos y occidentales siguiendo la misma estrategia que Lenin había seguido en Rusia, debido a que el pueblo en estos lugares tenía tan fuertemente arraigadas sus creencias, costumbres y tradiciones, que no aceptarían jamás las ideas del materialismo dialéctico por la vía de la fuerza militar y del Estado.
De nada serviría tomar el poder del Estado y la Educación por la fuerza, si el pueblo no colaboraba después con él, para el adoctrinamiento en el pensamiento materialista.
Para lograr los objetivos comunistas en los países latinos, habría que acabar primero con esas creencias, costumbres y tradiciones del pueblo. Por supuesto, para esto, sus dos obstáculos más importantes, los enemigos a vencer y destruir antes que nada, eran la Iglesia católica y la familia cristiana, pues de estas dos realidades se desprendía “eso” que le estorbaba a su plan.
La estrategia que propone Gramsci es inversa a la de Lenin. Lenin se adueñó del poder, después de la superestructura (educación, economía, política, etcétera) y de ahí adoctrinó en el pensamiento materialista la mente de un pueblo débil.
Gramsci propone, para los latinos, un camino mucho más largo, pero que considera necesario para que el comunismo llegue a tener éxito en esos lugares. Propone adueñarse primero de la mente del pueblo, utilizando la capilaridad y la superestructura y una vez realizado esto, tomar el gobierno, cuando ya el pueblo esté preparado.
Su receta es: “hay que primero adueñarnos del mundo de las ideas para que las nuestras, lleguen a ser las ideas del mundo”.
Primer paso: acabar con las creencias, tradiciones y costumbres que hablen de la trascendencia del hombre.
Táctica I: Sembrar la duda. Ridiculizar todas las creencias y tradiciones, siguiendo el estilo de Voltaire, con mensajes cortos y accesibles y por todos los medios, haciéndolas aparecer como algo tonto, ridículo, pasado de moda. De este modo, haremos dudar a los creyentes de sus convicciones más íntimas o, por lo menos, los haremos sentirse avergonzados de ellas.
Táctica II: Sobre la duda, sembrar nuevas ideas. No hablar de materialismo, pues los creyentes conocen el término y se pondrán en guardia, además de que la materia tiene un gran valor para el cristiano (cuerpo, sacramentos, etc). Hay que hablar de inmanencia, lo opuesto a la trascendencia y hacerle saber al mundo que eso, el hombre inmanente, el que piensa y vive sólo para el aquí y para el ahora, es lo moderno, lo actual.
Táctica III: Silenciar, a través de la calumnia, la crítica abierta, la burla, la ridiculización y el desprecio social a todo el que se atreva a defender las ideas de un más allá o de una vida trascendente.
Segundo paso: Crear una nueva cultura en donde la trascendencia no halle lugar alguno.
Táctica I: Infiltrarnos en la super estructura. Meternos en la Iglesia y en las instituciones educativas para reforzar desde ahí las ideas de lo que es moderno y actual (lo inmanente) y de lo que está pasado de moda y es ridículo (lo trascendente). Erradicar de los programas educativos todo lo que hable de tradiciones familiares y de una vida eterna.
Táctica II. Conseguir, por cualquier medio (incluidos el soborno y el chantaje) a personajes disidentes que sean famosos dentro de la super estructura, para que sean ellos mismos los que ridiculicen sus propias Instituciones y difundan así nuestras ideas. El mundo católico ya no sabrá qué creer, si logramos que algunos curas y obispos famosos difundan nuestras ideas desde dentro de la Iglesia y en las escuelas. Del mismo modo, no importa cuál sea, habrá que conseguir artistas, pensadores, periodistas y escritores que ridiculicen la fe, las tradiciones y a todo aquél
que se atreva a defenderlas.
Tercer paso: Adueñarnos, ahora sí, de la sociedad política, que influirá coercitivamente, a través de las leyes y normas, sobre esa sociedad civil que ya piensa como nosotros o ya no sabe ni qué piensa o, por lo menos, le da miedo decir lo que piensa.
Cuarto paso: Tomar el gobierno y cerrar el plan. Lograremos así la dictadura del pueblo, pues el pueblo pensará como nosotros y apoyará todas nuestras iniciativas como si fueran propias.
Esto es, a grandes rasgos, la estrategia de Gramsci, que seguramente algunos podrán reconocer que se está llevando a cabo, paso a paso, en el mundo latino actual.
Que no nos engañen diciendo que son ideas modernas y revolucionarias. No señor, son ideas de los años 20’s y 30’s… ideas del siglo pasado, elucubradas cuando nacía el Rock and Roll, con el único fin de sacar a Dios de la vida del hombre, para poder, entonces, manipularlo a su antojo.
VI. LA REVOLUCIÓN SEXUAL. La vida no es un don de Dios.
Es una parte importantísima en el camino hacia la increencia y que forma parte de la estrategia dictada por Gramsci: destruir a la familia, para erradicar de la vida del hombre sus creencias y tradiciones sagradas.
Esta destrucción familiar para acabar con los criterios cristianos, les interesaba a muchas personas, no sólo a los comunistas. A ella se sumaban intereses racistas, comerciales y económicos de muchas personas, que incluían algunos grupos judíos y masones… entre muchos otros. Por eso, el apoyo económico a la estrategia fue inmenso.
Si tratamos de imaginarnos una familia verdaderamente destruida, terriblemente destruida, completamente destruida, podríamos imaginar a una familia en la que los esposos se lastiman, se engañan y se separan; una familia en la que las madres abandonan a sus hijos, o… tal vez… una en la que las mamás matan a sus hijos y los hijos matan a sus padres enfermos. Suena algo terrorífico, pero… eso era lo que buscaba Gramsci.
Era un reto grande: ¿Cómo hacer para que familias latinas, sólidas, unidas, aferradas a sus creencias, tradiciones y valores cristianos y familiares se desintegraran? No podían sacar de repente anuncios que dijeran: maridos, abandonen a sus mujeres; mamás, maten a sus hijos; nietos, maten a sus abuelos. Nadie le hubiera hecho ni medio caso.
Así que se preguntaron: ¿Qué es lo más sagrado en la familia, lo que más aprecian estas familias conservadoras? Los hijos. Arremetamos contra ellos y convenzámoslas de que tener un hijo es lo peor que les puede suceder. Después de eso, el resto será fácil.
Usaron dos estrategias:
Una, disfrazada de ciencia, para llegar al ámbito económico y de las empresas, que la desarrolló Malthus en su teoría demográfica de la sobrepoblación y la carestía:
“Si la población sigue creciendo, no habrá alimentos suficientes para todos”.
Aunque era totalmente ridícula, porque la historia del mundo económico demuestra lo contrario, la propagaron por todos los medios, con fotografías desgarradoras y gráficas llamativas, de manera que pareciera la pura verdad y el mundo… se lo creyó. Ahora vemos las consecuencias en las poblaciones envejecidas de Europa.
La otra estrategia fue una campaña publicitaria, dirigida directamente a cambiar la mente del pueblo, en el que ya existía un gran interés por tener cosas materiales. La campaña consistía en un solo mensaje aparentemente aceptable y poco dañino, que decía así:
“La familia pequeña vive mejor”.
Cualquiera que analice la frase racionalmente, un solo segundo, se dará cuenta de que es mentira, pues todos conocemos familias grandes y pequeñas que viven bien y también conocemos familias grandes y pequeñas que viven fatal. Así que… nada que ver con la verdad.
Pero… nos la repitieron tanto, tanto, tanto, tanto… durante tantos, tantos, tantos años (más de veinte), que nos la llegamos a creer.
La frase aparentemente nada dañina, traía dos fines muy bien planeados:
1) Que la gente relacionara e igualara el “vivir mejor” con el “tener más cosas”, de esa manera… el hombre olvidaría que “vivir bien” significó algún día “portarse bien”, “ser bueno”.
2) Que la gente empezara a ver a los hijos como los enemigos del bienestar. Con esto, el hijo dejó de ser un don maravilloso de Dios y pasó a convertirse, en la mente de las personas, en el enemigo potencial del bienestar familiar.
Como la gente olvidó que el “vivir bien” tenía mucho que ver con el “ser bueno”, las virtudes y valores familiares pasaron a un segundo plano casi olvidado (exactamente lo que buscaba la estrategia de Gramsci) y fueron sustituidas por el “si quiero vivir bien, debo tener pocos hijos para poder tener más cosas”.
Por supuesto, la industria de los anticonceptivos y todos los vendedores de “cosas”, de cualquier cosa que pudieran comprar las familias, apoyaron felices esta iniciativa. Significaba mucho, mucho, mucho dinero para ellos.
A un cristiano convencido de sus valores, difícilmente le puedes vender algo que no necesite, pues sabe del recto uso de las creaturas. Tal vez te lo compre por hacerte el favor, pero… nada más. En cambio, a alguien que ha puesto el materialismo por encima de los valores cristianos, le puedes vender… lo que quieras. Por eso recibió tanto apoyo esta campaña.
Pero todavía no lograban destruir a la familia (sólo la habían hecho chiquita), así que completaron su estrategia con una segunda campaña, que sonaba casi igual que la anterior. De nuevo, una frase solamente, repetida millones de veces, por todos los medios y durante mucho tiempo:
“Pocos hijos para darles mucho”.
Esta segunda campaña, que duró otros veinte años, además de reforzar las ideas de la primera (el hijo como enemigo y el cambio de los valores por el materialismo), trajo como consecuencia una generación de padres que se sintieron obligados a “darles mucho” a sus hijos únicos (todo lo que pidieran) para compensar la falta de hermanos.
Y así crecieron estos niños, egoístas, demandantes y exigentes, acostumbrados a dar nada y recibir mucho (todo lo que quisieran).
Ahora… estos niños ya son adultos y se están casando con niñas de la misma generación, igual de egoístas, demandantes y exigentes, que no saben dar y se sienten con derecho a recibir mucho (todo lo que se les antoje). El resultado, ya lo estamos viendo: matrimonios que duran uno o dos años, cuando mucho. Una verdadera epidemia de divorcios. Gramsci era muy listo, sin duda.
Otra consecuencia que trajo esta segunda campaña de los pocos hijos, fue una generación de mamás que se quedaron sin nada qué hacer cuando sus hijos únicos crecieron. Mujeres de cuarenta años que se encontraron un día con que lo único que tenían que hacer, a falta de otros hijos a quien entregarse, era pensar en ellas mismas, en su autorrealización. No sólo ésta es la causa, pero sí es una de las raíces del Feminismo radical: mujeres cuarentonas que se sienten oprimidas (porque no tienen a nadie más en quien pensar) y desean liberarse (de su soledad y falta de actividad) para realizarse.
En esta generación encuentran una tierra fertilísima el físico culturismo, las cirugías estéticas, los cursos de auto superación y todas las corrientes del New Age que promueven, ante todo, el sentirse bien con uno mismo. El resultado… miles de mujeres que abandonan sus hogares para “estar bien consigo mismas”. Otro triunfo de la estrategia de Gramsci.
Y… bueno… ¿a quién se le antoja llegar a una casa en donde sólo vive una mujer cuarentona, operada de pies a cabeza, que vive a base de apio y agua, habla del ying y el yang y que sólo piensa en sí misma? A nadie, creo. Esta generación de esposos, hombres, significó un mercado hermoso para las industrias de la pornografía y la prostitución. El adulterio… sí… una medalla más para Gramsci.
Una vez que la mente del pueblo aceptó la separación de la sexualidad y la fecundidad, la aceptación de lo demás ya viene por sí sola: de la anticoncepción vienen luego las relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio y ¿por qué no? la homosexualidad. Si una cosa se vale, la otra también.
Y… una vez que la mente del pueblo aceptó que el hijo es el enemigo del bienestar, entenderá fácil que no sólo hay que evitarlos, sino que también hay que matarlos cuando no los deseamos. El aborto: mamás que matan a sus hijos… corona de laureles para Gramsci.
Aún hay más: si el niño por nacer significa un estorbo para el bienestar, mucho más lo será un anciano, un enfermo o un niño deforme. Eugenesia… selección de embriones… y eutanasia: mamás que matan a algunos hijos y se quedan sólo con los sanos y nietos que matan a sus abuelos enfermos… Gramsci, te mereces un aplauso, has destruido a la familia cristiana.
Ahora sí, con la “Revolución sexual”, la sociedad latina está lista para la toma de la sociedad política, la fuerza coercitiva. Leyes que aprueben todo lo anterior: divorcio, anticoncepción (salud reproductiva), homosexualidad (ideología de género), concubinato, aborto, eugenesia y eutanasia. Adelante Gramsci, la mesa está puesta para ti, cuando se cumplen setenta años de tu muerte.
VII. EL “MODERNISMO” DENTRO DE LA IGLESIA. La religión sin Dios
Dos estructuras se tenían que destruir, según la estrategia de Gramsci, para instalar el comunismo en los países latinos. La familia cristiana y la Iglesia católica.
Ya desde que estaba en la cárcel, Gramsci leía con gusto las noticias que aparecían en la Civilita Dei, en donde ya desde los años 30´s se veían pequeños brotes de disidencia. Declaraciones de teólogos rebeldes criticando al Papa y a la jerarquía. Eso era justo lo que se necesitaba, además de ridiculizar a la Iglesia desde fuera: infiltrarse, para destruirla desde dentro.
Hubo una importante infiltración de comunistas en la Iglesia, principalmente (aunque no solamente) a través de la Compañía de Jesús. Jóvenes comunistas que entraron como novicios, se convirtieron en teólogos, luego sacerdotes y algunos llegaron a ser obispos y hasta cardenales.
¿Por qué seleccionaron a la Cía. de Jesús para infiltrarse? Porque los jesuitas eran los hombres fuertes del Papa, los más bien preparados, los más santos, sabios e inteligentes, asesores espirituales y formadores de otras muchas órdenes y congregaciones, maestros en las universidades católicas y en los seminarios, el ejército del Papa, indefectiblemente fieles a él por su cuarto voto. Si se quería influir dentro de la Iglesia, había que ser jesuita.
Pronto surgieron brotes comunistas dentro de la misma Iglesia: los sacerdotes obreros en Francia, las comunidades de base, la llamada teología de la liberación, la teología indigenista y muchos otros movimientos, que disfrazados de justicia social y modernismo, pretendían únicamente horizontalizar la fe, hacerla inmanente y no trascendente, sacar a Dios de la vida de la Iglesia y reventarla así desde dentro, para poder adueñarse de la mente del pueblo, de acuerdo con la estrategia de Gramsci.
Mientras estos movimientos se desarrollaban en el campo apostólico, también surgieron brotes de disidencia en el campo teológico y doctrinal. El P. Karl Rahner y sus cristianos anónimos, el P. Teilhard de Chardin y su visión errónea de la evolución y la gracia, el P. Anthony De Mello con su Cristo cósmico, el P. Roger Haight, el P. Leonardo Boff y su idea de la religión universal, el P. Jacques Dupuis, el P. Juan Luis Segundo y muchos otros, en su mayoría jesuitas, metieron en sus escritos y en sus clases una serie de confusiones y errores teológicos que eliminaban por completo al Dios Verdadero de la teología cristiana. El P. Horacio Bojorge, también jesuita (pero de los de verdad, un santo y sabio sacerdote, además de excelente escritor), llama a estas doctrinas, las Teologías Deicidas.
De estos primeros comunistas infiltrados en la Cía. De Jesús, ya quedan muy pocos, poquísimos, cuatro o cinco, no porque alguien los haya matado, sino porque se han ido haciendo viejos (como todos nos hacemos viejos con el paso del tiempo) y muchos han muerto ya (tal como vamos a morir todos algún día). Pero dejaron tras de sí un ejército de sacerdotes, religiosas y laicos adoctrinados, convencidos con sus errores y sumamente confundidos. Muchos de ellos
ni siquiera se han dado cuenta de que trabajan para una estrategia, pues lo que predican es simplemente lo que aprendieron en el seminario, lo que les dijo su director espiritual o su párroco. Siguen transmitiendo los errores y siguen destruyendo, sacando a Dios de la vida de la Iglesia, sin ni siquiera darse cuenta.
Han creado, a lo largo de estos cincuenta años,“un Magisterio Paralelo”, una religión sin Dios, ¡vaya incongruencia!, dentro de la misma Iglesia Católica.
Les enumeraré algunos de los síntomas para que ustedes los reconozcan:
1. Textos de religión sin Dios.
Con el objetivo de sacar a Dios de las escuelas católicas, han logrado meter dentro de muchas de ellas, programas de religión cuyos textos abarcan desde preescolar hasta bachillerato, en los que a lo largo de todo el programa, no se dice una sola palabra de Dios. Son textos que, por supuesto, cuentan con el Imprimatur y el Nihil Obstat, firmado por algún obispo disidente.
Si no hablan de Dios los textos de religión, ¿de qué hablan, entonces? Hablan de “Temas de actualidad”, de Educación sexual (al tenor destructivo del que ya hablamos), de las Grandes Religiones, de Historia de la Iglesia, de Sociología, Ecología, Antropología, Dinámicas grupales, Ética relativista, Autoconocimiento y Desarrollo personal, Acciones altruistas y Justicia Social; algunos, llegan a hablar de un “Dios” impersonal, que se confunde con el universo y de un Jesús cósmico o guerrillero, líder humano, pero jamás hablan de Él como Dios.
¿Se imaginan qué tragedia? Con esto, han conseguido que miles de niños, educados durante 15 años en una escuela católica, salgan de ella sin conocer a Dios ni saber siquiera qué es el catolicismo.
Lo peor, es que la influencia no se ha quedado en las escuelas, sino que también ha invadido a las Universidades católicas, que han olvidado su misión de formar a los líderes cristianos del mañana, haciendo que sus alumnos conozcan a Jesucristo, lo amen y lo imiten. El mundo está urgido de comunicadores cristianos, de empresarios cristianos, de economistas y políticos cristianos y, por desgracia, encontramos muchas universidades católicas, dirigidas por sacerdotes, en las que no se les habla de Dios a los alumnos a lo largo de toda la carrera, con el pretexto de que “hay que respetar a las otras creencias”, aún cuando su alumnado esté formado por puros católicos. ¿Para qué puede haber fundado una congregación religiosa una Universidad, si no es para evangelizar y convertir a todas las almas hacia Dios? ¿haberse hecho sacerdotes, entregando su vida entera a Dios, para formar únicamente líderes empresariales y económicos que no conocen a Dios? Hay algo raro ahí… ¿no creen? seguramente parte de la estrategia de Gramsci.
2. Una espiritualidad sin Dios.
Escritores del estilo del P. Anthony de Mello, escribieron muchos libros, colecciones enteras, de “espiritualidad y oración cristiana” bonitos y agradables, con cuentos y fábulas muy enternecedoras, pero que no hablan de la comunicación con el Dios verdadero ni con Jesucristo como Hijo de Dios, sino de… otro tipo de oración.. que no es la nuestra y que lleva sólo a la comunicación con uno mismo, al sentirse bien, a la paz mental, pero no a la comunicación
con Dios.
Con esto, lograron sacar a Dios de la oración cristiana, convirtiéndola sólo en una técnica de relajación o cosas por el estilo. ¡Cuántos católicos buenos cayeron en esta trampa!
Estos libros se siguen vendiendo por montones, pues hicieron una muy buena mancuerna con la industria de los cursos del New Age (yoga, meditación trascendental, control mental, cienciología, metafísica cristiana, angelología, cuarto camino, etcétera… todos ésos que dicen que no hablan de religión, que respetan todas las creencias, pero que llevan al hombre a olvidarse de Dios y pensar sólo en sí mismo) y también con la industria que vende las chucherías relacionadas con el New Age (angelitos, cuarzos, amuletos, incienso, pirámides, cristalitos, cojincitos, etcétera)
3. Sacramentos sin Dios.
Esto era muy difícil, pues justamente los sacramentos son los símbolos a través de los cuales Dios se hace presente en la vida del hombre.
Pero lo lograron, haciendo celebraciones eucarísticas que ya no lo son realmente, por la cantidad de abusos litúrgicos en ellas. Convirtieron la misa en un show, en “la reunión de los cristianos” y a la eucaristía la convirtieron en “el símbolo de la unión de los cristianos” y ya no en el sacramento de la presencia real del Cuerpo y Sangre de Cristo. Claro, con celebraciones tan distorsionadas, en las que muchas veces no hay consagración y por lo tanto, tampoco se lleva a
cabo la transubstanciación, aunque suene imposible, se inventaron una “eucaristía sin Cristo” y dejaron los sagrarios y las almas de los comulgantes sin la presencia de Jesús.
Del mismo modo cometieron abusos con los otros sacramentos, la confesión y el matrimonio principalmente, celebrándolos de modo que la Gracia santificante ya no llegara a los que recibían esa falsa imitación del sacramento.
Hablo de las confesiones y absoluciones colectivas y de los matrimonios celebrados sin los requisitos indispensables para la recepción del sacramento.
4. Una moral sin Dios
Promovieron desde dentro de la Iglesia las ideas del naturalismo, que el hombre es bueno por naturaleza, que todos los instintos son buenos, negando así la existencia del pecado. Promovieron la idea de que no hay una verdad absoluta. Con esto consiguieron alcanzar una moral relativista “depende de cada situación”, una moral de consenso “si lo hacen todos, es que está bien”. Promovieron la figura, muy bien aceptada, de “el hombre con valores humanos” para que el cristiano se olvidara de “el hombre virtuoso que desea la santidad”.
5. Seminarios y conventos sin Dios
Estos jesuitas rebeldes, llegaron a ser maestros en las universidades pontificias y en los seminarios y fueron asesores espirituales y doctrinales en cientos de conventos. Promovieron dentro de ellos, principalmente, las técnicas psicológicas que llevaban a los religiosos a cambiar la entrega a las almas por la autoestima y la autorrealización; los métodos orientales de oración, que suplantaron a la oración contemplativa y sobre todo, ideas de rebeldía y desobediencia disfrazadas de “respeto a la dignidad” y “libertad de expresión”. Consiguieron sacar a Dios de los
conventos y seminarios, que pronto también se quedaron vacíos de seminaristas y monjas. ¿Quién quiere estar en un convento o un seminario en donde no está Dios y sólo se respira rebeldía y autosuficiencia? Nadie.
6. Discursos y homilías, vacías de Dios.
La campaña de desprestigio a la Iglesia es tan grande en los medios, que ahora vemos a muchos de nuestros pastores que ya no se atreven a hablar de Dios en público. Muchos de ellos hablan ahora de la moral, como científicos o como economistas, pero no ya como pastores de almas, sólo por el terror de ser calificados por la prensa y los medios, como retrógradas, fanáticos, intolerantes, dogmáticos, anticuados, ridículos, impositivos y otras cosas por el estilo. Esto es
muy triste, porque… si los pastores no nos hablan de Dios, ¿Quién lo hará?
7. Misiones sin Dios.
El mandato misionero de Jesucristo es bien claro: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las criaturas, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándolas a cumplir lo que yo les he mandado”. Creo que queda claro que el objetivo de las misiones católicas es, esencialmente, convertir a las personas al cristianismo, mediante la predicación del Evangelio y el Bautismo.
Estas personas infiltradas en la Iglesia, lograron quitarle el carácter misionero a las misiones. Sí, fabricaron unas “misiones sin Misión”. Unas misiones en las que ya no se habla de Dios ni del Evangelio o el Bautismo; fabrican casas, reparten medicinas y alimentos, dan clases de nutrición y de agricultura… todo, menos hablar de Dios, para que el hombre se olvide de Dios.
Pienso que estos “misioneros” que asisten a esta clase de “misiones” deberían llamarse de otra manera… no sé… “voluntarios sociales” o algo así, porque de la Misión específica de la Iglesia, nada hacen.
8. Apostolados sin Dios.
Los laicos también estamos llamados a evangelizar. Lo dice claramente la Apostolicam Actuositatem del CVII. El laico está llamado a ser luz en la sociedad y a llevar el Evangelio de Cristo a todos los hombres, dentro de su ambiente social y con el trabajo apostólico correspondiente.
Muchos laicos, muchísimos, han querido tomar este mandato en serio y se han embarcado en fundar “apostolados”, pero, gracias a la influencia del modernismo dentro de la Iglesia, han omitido voluntariamente el hablar de Dios en ellos, “por miedo a que les cierren las puertas en el gobierno”, “por miedo a ser criticados” así que de “apóstoles” no tienen nada en absoluto.
Hay un número enorme de católicos trabajando en obras con fines sociales (orfanatos, asilos, comedores, albergues), con fines humanitarios (dispensarios, hospitales, consultorios de ayuda a la mujer) y con fines educativos (escuelas rurales, talleres, centros de alfabetización, nutrición, medio ambiente). Son obras buenas, sin duda, pero no son obras apostólicas en las que se debería hablar de Dios y del mensaje del Evangelio. No se puede enamorar el hombre de hoy
de las cosas celestiales si solamente se le habla de las materiales.
Estas obras humanitarias, sociales y educativas, si no tienen la función de llevar a Dios a las almas, no pertenecen a la pastoral de la Iglesia. Son necesarias, pero las podría llevar a cabo la Cruz Roja, la UNESCO o cualquier organismo gubernamental que tiene mucho más presupuesto que toda la Iglesia junta. No tendría porqué estar haciéndolas la Iglesia, desde sus parroquias y movimientos, con los poquísimos recursos humanos y materiales con los que cuenta para su misión específica que es anunciar la Buena Noticia del Evangelio.
“La Iglesia, dice Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi, existe para evangelizar, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios y perpetuar el sacrificio de Cristo en la Eucaristía”.
“Una pastoral orientada de modo casi exclusivo a las necesidades materiales de los destinatarios termina por defraudar el hambre de Dios que tienen los pueblos, dejándolos así en una situación vulnerable ante cualquier oferta supuestamente espiritual”.
«De ningún modo es posible dar respuesta a las necesidades materiales y sociales de los hombres sin colmar, sobre todo, las profundas necesidades de su corazón».
Total, el asunto es que Dios ha quedado fuera de muchísimos de los apostolados cristianos.
Este es el estado de una buena parte de la Iglesia hoy en día. Una Iglesia sin Dios, desde la que se predica un cristianismo sin Dios, un Evangelio sin Dios y se vive como si Dios no existiera.
Por supuesto, aunque estas cosas sucedan dentro de la Iglesia, no lograrán jamás acabar con ella, pues sabemos bien que Jesucristo ha vencido al mundo y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella.
VIII. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL. La manipulación en la confusión.
Es el último paso hacia el establecimiento de la cultura sin Dios. Ya todos los pasos están dados, sólo hay que darle una forma aparentemente coherente al desorden organizado.
En poquísimas palabras, el nuevo orden mundial que están proponiendo los organismos internacionales deberá estar basado en la Carta de la Tierra (que deberá sustituir a los Mandamientos de la Ley de Dios). Los principales planteamientos de este nuevo orden mundial presentan a la naturaleza como buena y el hombre como depredador de la misma; un desarrollo sustentable (que acepta matar niños si es necesario para salvar a las ballenas); un dios impersonal y cósmico que se confunde con el universo y para el que todas las religiones son iguales; el bienestar espiritual significa “sentirme bien conmigo mismo” “lograr la paz interior y la armonía con el Universo” y… poco más que eso.
IX. CONCLUSIÓN. ¿Qué hacer?
¿Qué debemos hacer los cristianos ante este ataque frontal y estratégico, ante esta buscada destrucción de la sociedad cristiana?
Simplemente frustrarles su plan, no dejar que se apoderen de nuestras mentes:
1. Abrir los ojos. Estar muy atentos para no dejarnos influir por las ideas materialistas, humanistas, naturalistas, racionalistas, antinatalistas e inmanentistas que promueve el enemigo.
2. No trabajar para ellos. Evitar nuestra participación en los programas que ellos organizan (encuentros de religiones, eventos new age, conferencias de líderes agnósticos o ateos, etc).
3. Transformar las misiones y apostolados sin Dios que ellos organizan, en misiones y apostolados cristianos, en los que se predique el Evangelio y se hable de Dios sin reparos.
4. Mantenernos muy cerca de Dios con la oración y los sacramentos y denunciar al obispo los abusos litúrgicos que detectemos en las parroquias, en donde se estén impartiendo sacramentos sin Dios.
5. Volvernos impermeables ante las críticas y las burlas a la Iglesia y sus representantes. Que digan lo que quieran, que nosotros diremos lo que debemos decir y seguiremos creyendo en la Verdad y anunciando las maravillas de Dios a todos los hombres.
6. Eso último, ante todo: hablar de Dios, a diestra y a siniestra; a tiempo y a destiempo. Recordarle al mundo con nuestra vida, palabras y acciones, que Dios sí existe, que Dios es un Padre que nos ama, que los hijos son un don maravilloso, que existe una vida eterna, que su vida vale muchísimo no sólo para este tiempo, sino para una eternidad feliz.
7. Por último, unir fuerzas, no duplicar esfuerzos, no duplicar gastos en la Iglesia. Tenemos pocos recursos humanos y materiales, pero si nos unimos todos los cristianos que aún permanecemos fieles, de todas las congregaciones, órdenes y movimientos y compartimos entre nosotros los programas, subsidios, planes y estrategias que cada uno desarrolle, podremos igualar y superar la influencia del enemigo en los medios, en la política, en la economía, en la cultura y en la sociedad.
¿Es peligroso este plan?
Sí, por supuesto, pues son muy poderosos y muy perversos… pero… ¿qué con eso?
Ya Jesús se los había advertido a sus discípulos cuando los “motivaba” para la misión, con palabras que decían algo parecido a esto:
"Los mando como ovejas en medio de lobos. Se burlarán de ustedes, seréis perseguidos y os odiarán. Dirán contra vosotros todo género de mal por mi causa. Los entregarán a los tribunales y los azotarán. Seréis odiados y menospreciados por todos y los matarán".
Así que… ¿qué hay de nuevo? Nada. Los cristianos no le tenemos miedo a la muerte, ni a las críticas, ni a las humillaciones, pues sabemos que nuestra recompensa será grande en el Cielo.
La Iglesia necesita santos, hombres valientes al estilo San Francisco Xavier, que proclamen al mundo sin temor que Dios existe, que la vida eterna existe, que Jesucristo es nuestro Señor y Redentor y frustre con ello, desde la raíz, el plan del enemigo.
Ochocientos años, el paso de la Cristianidad a la Increencia por Lucrecia Rego de Planas
En los últimos meses, me ha dado por leer las obras de los Doctores de la Iglesia, ésos que vivieron en los siglos XI y XII. Me ha dado también por leer biografías de los grandes santos del S. XIII y XIV y libros de historia… cosa rarísima en mí, que soy matemática de corazón y profesión.
No sé porqué. Será tal vez porque me estoy volviendo anciana (voy en carrera galopante hacia los 50 y los alcanzaré en menos de cuatro años) o quizás sólo sea porque me ha entrado una inquietud: descubrir qué es lo que ha sucedido en el mundo, en la cultura, en la mente y el corazón del hombre, para haber cambiado de manera radical, en sólo 800 años, de una vida centrada en Dios… hasta llegar al olvido completo de Dios, a vivir “como si Dios no existiera”, que es como describe Benedicto XVI al hombre de hoy.
No soy historiadora, sino solamente una mamá de nueve hijos, contempladora del desarrollo histórico de la cultura y una ávida lectora de libros de espiritualidad de todos los tiempos. Por esta razón, me encantará recibir correcciones y enmiendas de este análisis “histórico” que he llegado a dilucidar de mis lecturas y que les quiero compartir el día de hoy.
¿Qué pasó en estos ochocientos años en la vida del hombre, para que cambiara de la centralidad en Dios, al olvido total de Dios?
CONTENIDO
I. LA EDAD MEDIA. La Cristiandad
II. EL RENACIMIENTO. Rechazo, burla y menosprecio a la Edad Media.
III. LA REFORMA PROTESTANTE. Cristo sí. Iglesia no.
IV. LA REVOLUCIÓN FRANCESA. Cristo no, dios sí.
V. GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN CULTURAL MARXISTA. El Hombre sin Dios.
VI. LA REVOLUCIÓN SEXUAL. La vida no es un Don de Dios.
VII. EL 'MODERNISMO' DENTRO DE LA IGLESIA. Una Religión sin Dios
VIII. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL. La manipulación en la confusión.
IX. CONCLUSIÓN. ¿Cómo debemos actuar?
I. LA EDAD MEDIA. La Cristiandad. Remontémonos con la imaginación a la Edad Media, la era de la Cristiandad.
Visualicemos a los caballeros con su armadura, las ciudades amuralladas, los reyes, los castillos de piedra… oscuros y fríos, los artesanos, los mercaderes, los juglares, los señores feudales y sus vasallos... niños jugando y corriendo por las calles y las aldeanas con sus vestidos sencillos, trabajando, como siempre ha hecho la mujer desde el inicio del mundo.
En esta época, la organización temporal (política, social, económica, cultural) estaba basada 100% en los principios cristianos. El cristianismo había llegado a influir en todos los ámbitos de la vida del hombre y los había perneado por completo.
La vida cotidiana se desarrollaba alrededor de la catedral (la casa de Dios) que estaba siempre en el centro de las ciudades. Las catedrales fueron el centro del desarrollo del arte de aquella época: arquitectura, pintura, escultura, música (gregoriana)… todo giraba en torno a Dios. En las torres de las catedrales puede leerse la filosofía que reinaba… románicas, cuando la moda era Aristóteles y góticas, cuando Platón. En la nave central, el sagrario, custodiando a Nuestro Señor Eucaristía, siempre hacia el Oriente, donde nace el Sol.
La organización política en la Edad Media era hermosa. En esa época, ser gobernante no significaba tener más dinero o más poder, sino al contrario: ser gobernante significaba estar al servicio de los demás. El nombramiento de un Rey era un nombramiento divino, suponía una consagración ante Dios a una misión de servicio incondicional a su pueblo, limitándose su gobierno, por supuesto, al orden temporal de las cosas.
Es la Edad Media, la época de los Reyes Santos (que no tienen que ver con los Santos Reyes, los que fueron a visitar a Jesús en el pesebre). Éstos, fueron Reyes de verdad en la Europa medieval y fueron santos, verdaderamente santos: San Luis, rey de Francia; San Fernando, San Eduardo, Santa Margarita de Escocia… grandes hombres y mujeres que se entregaron por completo a su pueblo para lograr el bienestar, la armonía y la salvaguarda de la fe y de los
mandamientos de Dios. Hombres y mujeres, cristianos convencidos, que eran admirados y queridos por todos sus súbditos por su sabiduría, su coherencia, su bondad, su cercanía, su valentía, su justicia y su magnanimidad.
Las relaciones laborales también tenían lo suyo de divino: los señores feudales y sus vasallos se juraban sobre la Biblia mutua fidelidad; protección, sustento y cuidado por parte del señor; defensa de su honra y de sus bienes y servicio incondicional, por parte del vasallo. Eran siervos, pero no esclavos y tan digno de respeto era el siervo como su señor.
En el orden social, los nombramientos que hacía el rey eran nombramientos para el servicio. Se vivía de manera natural la Justicia social cristiana. Las actividades económicas eran regidas por el precio justo, por la búsqueda del bien común; los mercaderes no eran usureros, sino servidores del pueblo. Se condenaba fuertemente la especulación y el lucro indebido. Se respetaba la propiedad privada. Cada uno tenía su lugar importante en la sociedad: los artesanos, maestros y aprendices, gozaban de gran aprecio y admiración, al igual que el campesino, el mercader, el cortesano y el aldeano.
En el orden doméstico, la familia estaba en el centro; los hijos se consideraban un don (el mayor de los dones) y por supuesto, el matrimonio era sacramental, fiel, fecundo e indisoluble, ante Dios y ante los hombres.
La literatura medieval estaba llenita de Dios… los cantares de gesta, las historias caballerescas; las leyendas, como las del Rey Arturo y del santo Grial, las fábulas… promotoras de las virtudes cristianas, los juglares, llenos de buen humor sano.
El orden militar existía para defender al Rey y sobre todo para defender la Fe del pueblo de los ataques musulmanes. Es la época de los caballeros… la Orden de Malta, los Caballeros Hospitalarios, los Templarios… todos… para defender la Fe cristiana y las cosas de Dios.
¿Y el pecado? ¿No existía el pecado en la Edad Media? Por supuesto que sí. En la Edad media, como ahora, hubo grandes pecadores… traicioneros, mentirosos, ladrones, egoístas, infieles, adúlteros y asesinos. El demonio no ha dejado de actuar en ningún momento de la historia del hombre.
La única diferencia es que en aquella época el orden temporal estaba regido por los criterios cristianos. Lo normal, lo natural, lo que estaba de moda, era ser un buen cristiano. Los otros… los pecadores, eran los raros y no presumían de sus pecados, sino que los ocultaban y la sociedad entera se avergonzaba de ellos. Ideas medievales… que tal vez deberíamos resucitar.
II. EL RENACIMIENTO. Rechazo, burla y menosprecio a la Edad Media.
Más que un avance en el desarrollo del hombre como ser humano, veo en el Renacimiento un retroceso… una vuelta al paganismo de la Antigüedad.
En fin… veamos qué sucedió en este tiempo de príncipes y doncellas, de lujosos aposentos, vestidos y carruajes, forrados de marfil y piedras preciosas.
A raíz de la invasión de los turcos, llegaron a Europa occidental muchas personas de oriente que trajeron consigo nuevas ideas y nuevas modas (telas y encajes traídos de oriente) y cientos de objetos atractivos (cajitas musicales, jarrones, tapetes) que empiezan a vender entre las personas del pueblo y hacen que surja una nueva clase social: la burguesía, con un encanto de “clase acomodada, culta y a la moda” que se siente muy superior a los demás.
La característica principal de esta clase burguesa, como todos los nuevos ricos, es el menosprecio por las otras personas: se burlan de la vida contemplativa de los monjes, menosprecian al artesano y al agricultor, ridiculizan a la caballería… todos ellos, dicen los burgueses, “se quedaron en la Edad Media”.
Para los burgueses ya no es importante estar bien con Dios, lo único importante es quedar bien con los hombres, verse bien, lucir bien ante los demás.
En la Edad media se construían casas para vivir, sillas para sentarse, mesas para comer, camas para dormir y vestidos para abrigarse. En el Renacimiento deja de importar la utilidad de las cosas, lo importante es que sean lujosas, llamativas y caras, aunque sean incómodas e inútiles. El hombre cambia el “tener cosas, para poder vivir de cara a Dios” por el “vivir, para poder tener cosas y lucirlas ante los hombres”.
El pensamiento burgués empieza a influir a los gobernantes, que se olvidan del teocentrismo y cambian a ser “humanistas”; dejan de ver su puesto como un servicio a Dios y lo empiezan a ver como un servicio al desarrollo social del hombre (viendo al hombre como su propia persona, en primer lugar). La economía y la política también se vuelven terrenales, estando enfocadas ya no al bien común, sino a la mayor consecución de bienes palpables.
Tristemente, el encanto de la burguesía llega a influir también, a través de los Reyes, a los altos jerarcas de la Iglesia, quienes caen en errores graves de lujo y opulencia que, entre otras causas, dan pie a la siguiente etapa: La Reforma Protestante.
III LA REFORMA PROTESTANTE. Cristo sí, Iglesia no.
Lutero y todos sus seguidores, vieron los errores en los que había caído una parte de la jerarquía eclesiástica durante el Renacimiento, pero, en lugar de tratar de resolverlos y sanarlos, como lo hicieran San Francisco de Asís y Sta. Catalina de Siena en su momento, lo único que hicieron fue criticar, protestar, rebelarse y ocasionar un cisma, un resquebrajamiento, una separación dolorosísima dentro de la Iglesia de Cristo.
Al decir “Creo en Jesucristo, pero no creo en la Iglesia”, hacen una separación ridícula… quieren creer en un Cristo sin Iglesia, sin tomar en cuenta que la Iglesia es el Cuerpo místico de Cristo. Iglesia y Cristo son inseparables y ellos… los separaron.
Al separarse de la Iglesia, se separaron también de los sacramentos, que son los medios por los que nos llega la Gracia Santificante, la presencia de Dios en el alma. De esta manera, al querer tener a un Cristo sin Iglesia, se quedaron con una iglesia sin Cristo; sí, con la doctrina de Cristo, pero sin su presencia real.
Por otra parte, sin un Magisterio que guardara la doctrina, abrieron la moda del “Libre examen” en el que el criterio personal es la norma suprema. La opinión personal está por encima de la Verdad.
De aquí que hayan surgido, a lo largo de la historia, tantas ramas del protestantismo. Sin una cabeza para guiarlos y dado que cada cabeza es un mundo, cada cabeza creó su propia iglesia, de acuerdo con su libre interpretación, generalmente guiada por intereses personales, como fue el caso, más adelante, de Enrique VIII y la iglesia anglicana.
IV. LA REVOLUCIÓN FRANCESA. Cristo no, dios sí.
Es el paso lógico después del “Cristo sin Iglesia” de Lutero. En las ideas de la Ilustración y la Revolución francesa nace un “evangelio sin Cristo” un “No creo en Cristo, pero sí creo en un dios”.
Por supuesto, el dios (o los dioses) de la Ilustración y la Revolución francesa, no tienen nada que ver con el Dios Verdadero, Creador, Padre, Todopoderoso, que nos vino a revelar Jesucristo. Los dioses de las ideologías de la Revolución Francesa – sí, aunque suene increíble, regresaron al politeísmo, como los cavernícolas – son: la diosa Naturaleza, la diosa Razón, la diosa Libertad y las diosas Ideas.
El Naturalismo… es el reino de la diosa-Naturaleza. Nos dice que el hombre es bueno por naturaleza (niega así el pecado original y sus consecuencias), que la naturaleza es suficiente para la felicidad. Nos habla de un orden puramente terrenal y niega el orden sobrenatural de las cosas.
El Racionalismo… es el reino de la diosa-Razón. Es la cara intelectual del naturalismo… afirma que la razón por sí misma puede explicar todo y no necesita de Dios.
El Liberalismo… es el reino de la diosa-Libertad. El hombre debe liberarse de todo lo que pueda limitarlo, incluidas las creencias y los valores. Hablan de libertad de pensamiento, de expresión, de prensa, de opinión y de religión, aceptando así que no hay una única verdad.
El Idealismo… es el reino de las diosas-Ideas. Aquí el hombre se sustituye por Dios. Afirma que las ideas son más importantes que el ser, las opiniones plurales están por encima de la verdad, las cosas son como cada quién las ve desde su propio punto de vista. Todo es relativo… cada quien con sus ideas.
¿Se imaginan qué desastre? Reinando la naturaleza sin la gracia, la razón sin la fe, la libertad sin la autoridad y las ideas sin la Verdad. Un caos verdadero.
La Revolución francesa, en resumidas cuentas, llevó a los hombres a creer en un progreso indefinido hacia “un mundo mejor” basándose erróneamente en dos grandes mentiras: la bondad natural del hombre y la infalibilidad de la razón.
Vamos… cualquiera que analice este par de ideas, no tardará nada en darse cuenta de su falsedad. ¿Quién no se ha equivocado en sus raciocinios? Todos lo hemos hecho alguna vez. La razón NO es infalible, nos puede llevar al error, a conclusiones falsas y engañosas.
Y… cualquiera que haya visto a un niño que no ha sido educado por sus padres, se dará cuenta de que el hombre NO es bueno por naturaleza: el niño que no ha sido educado es, por naturaleza, egoísta, altanero, acaparador, gritón, demandante, déspota, destructor, irreverente, cree que el mundo gira a su alrededor.
¿Quiénes hicieron creer a los hombres estas ideas que están tan fuera de toda lógica elemental? Fueron dos personas, principalmente: Rousseau y Voltaire.
Rousseau influye en la cultura con un libro que se puso de moda entre los hombres “cultos” de aquella época, entre los que quieren sentirse los aristócratas del momento. El libro se llama “Emilio, el hombre nuevo” y trata de un personaje, Emilio, que logrando liberarse de sus prejuicios y valores, hace suya la voluntad de su pueblo. En Emilio, Rousseau afirma una y otra vez que el hombre es bueno por naturaleza, que todos los impulsos naturales son buenos, que no debe haber prejuicios, pues el mal proviene del orden social y no de los actos del hombre. Dice que la conciencia debe callarse cuando la ley ha hablado, poniendo así al pueblo por encima del hombre mismo. Si el hombre es bueno por naturaleza, entonces el pueblo es bueno por naturaleza y el sentir del pueblo es bueno por naturaleza. De ahí surge la revolución contra todo que pueda oponerse al sentir del pueblo, guiado por sus instintos naturales.
Voltaire es el otro personaje de nuestra historia. Es el maestro de la duda. Tenía fuertes vínculos con la masonería y una gran influencia en los Reyes. Voltaire no escribió nada… o más bien, escribió mucho. Ningún libro como tal, en el que se resuman sus ideas, pero escribió muchas novelitas cortas, folletos, panfletos y afiches, muy fáciles de leer, en un lenguaje ameno y atractivo y los repartía a mansalva entre los ricos y los pobres, entre los incultos y los letrados.
Sus panfletos, novelas y folletos tenían como único objetivo el desprestigio del cristianismo. Habla en ellos siempre burlándose de las cosas sagradas; de la Biblia, como un libro insulso y lleno de desgracias y falsedades; del Evangelio, como una serie de preceptos tiránicos e inhumanos; de la Iglesia y su jerarquía, como una organización en la que reina la corrupción y la locura; de los dogmas, como cadenas que limitan de la libertad. Todo sin fundamento alguno, pero… su estilo era ameno y encantador y logró influir en la sociedad entera. Voltaire tenía un reto para sí mismo, pues en una ocasión se atrevió a decir: “Jesucristo necesitó doce apóstoles para difundir el cristianismo. Yo demostraré que hace falta uno solo para acabar con él: Voltaire”.
En fin… las ideas de Rousseau y Voltaire todavía revolotean por la sociedad actual, entre aquellos que se quieren llamar “modernos”.
V. GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN CULTURAL MARXISTA. El hombre sin Dios.
De las ideas de Rousseau, se siguen directamente las de Marx. Si el hombre es bueno por naturaleza, el pueblo es bueno por naturaleza y por lo tanto, el proletariado es bueno por naturaleza. La solución a los problemas del hombre, el mundo ideal, es, entonces, la dictadura del proletariado con una visión materialista, a la que se llegará por la lucha de clases, por la dialéctica.
La historia nos ha demostrado que el sueño de Marx, al menos como lo instaló Lenin, no funcionó. El comunismo se estableció en Rusia, en Cuba y en los países del Este, pero nunca se llegó a tener la dictadura del proletariado, sino más bien, una dictadura del Partido, con un pueblo sin Dios, sometido a los intereses del mismo.
Lo interesante a analizar en este punto de la historia, para el tema que nos interesa, ya no son tanto las ideas de Marx ni las de Lenin, sino las ideas de Gramsci, quien pasando casi desapercibido, pienso que ha sido el que más ha influido en la increencia de la cultura actual.
Gramsci fue un marxista italiano, que nació en Cerdeña a fines del S. XIX. Ferviente seguidor de las ideas de Marx y más inteligente que él, dedicó su vida a analizar el camino y la estrategia que debería seguir el comunismo para instalarse en la Europa Occidental y en los países latinos de América.
Gramsci jamás escribió un solo libro. Vivió algunos años de su juventud en Rusia en donde trabajó con el Partido, como asesor para la expansión del Comunismo en Europa. Conoció a Lenin cuando ya estaba por morir y después se fue a vivir a Italia, en donde fue uno de los primeros miembros del Partido Comunista italiano y fue director de un periódico,
l’Ordine Nuovo, en el que escribía semanalmente artículos de opinión. Nada más que eso.
Siendo aún muy joven, a los 35 años, fue apresado y encarcelado por sus ideas revolucionarias y condenado a veinte años de cárcel. En la cárcel pidió que le dieran cuadernos y lápices y ahí fue donde escribió sus ideas estratégicas… en forma de artículos cortos, reflexiones breves, comentarios sueltos, inconexos entre sí y que trataban de los temas más variados. A los cuatro años de estar encarcelado, cumpliendo escasamente la quinta parte de su condena, enfermó de tuberculosis y fue trasladado a una clínica, en donde murió en 1937, en calidad de detenido. En esos años, llenó cincuenta cuadernos… con artículos y cartas… que posteriormente, sus seguidores, compilaron en dos obras que se llaman respectivamente Los cuadernos de la cárcel y Las cartas desde la cárcel.
Trataré de resumir las ideas de Gramsci en unas cuantas líneas, para no alargarme demasiado en este punto.
Gramsci veía que sería imposible instaurar el comunismo en los países latinos y occidentales siguiendo la misma estrategia que Lenin había seguido en Rusia, debido a que el pueblo en estos lugares tenía tan fuertemente arraigadas sus creencias, costumbres y tradiciones, que no aceptarían jamás las ideas del materialismo dialéctico por la vía de la fuerza militar y del Estado.
De nada serviría tomar el poder del Estado y la Educación por la fuerza, si el pueblo no colaboraba después con él, para el adoctrinamiento en el pensamiento materialista.
Para lograr los objetivos comunistas en los países latinos, habría que acabar primero con esas creencias, costumbres y tradiciones del pueblo. Por supuesto, para esto, sus dos obstáculos más importantes, los enemigos a vencer y destruir antes que nada, eran la Iglesia católica y la familia cristiana, pues de estas dos realidades se desprendía “eso” que le estorbaba a su plan.
La estrategia que propone Gramsci es inversa a la de Lenin. Lenin se adueñó del poder, después de la superestructura (educación, economía, política, etcétera) y de ahí adoctrinó en el pensamiento materialista la mente de un pueblo débil.
Gramsci propone, para los latinos, un camino mucho más largo, pero que considera necesario para que el comunismo llegue a tener éxito en esos lugares. Propone adueñarse primero de la mente del pueblo, utilizando la capilaridad y la superestructura y una vez realizado esto, tomar el gobierno, cuando ya el pueblo esté preparado.
Su receta es: “hay que primero adueñarnos del mundo de las ideas para que las nuestras, lleguen a ser las ideas del mundo”.
Primer paso: acabar con las creencias, tradiciones y costumbres que hablen de la trascendencia del hombre.
Táctica I: Sembrar la duda. Ridiculizar todas las creencias y tradiciones, siguiendo el estilo de Voltaire, con mensajes cortos y accesibles y por todos los medios, haciéndolas aparecer como algo tonto, ridículo, pasado de moda. De este modo, haremos dudar a los creyentes de sus convicciones más íntimas o, por lo menos, los haremos sentirse avergonzados de ellas.
Táctica II: Sobre la duda, sembrar nuevas ideas. No hablar de materialismo, pues los creyentes conocen el término y se pondrán en guardia, además de que la materia tiene un gran valor para el cristiano (cuerpo, sacramentos, etc). Hay que hablar de inmanencia, lo opuesto a la trascendencia y hacerle saber al mundo que eso, el hombre inmanente, el que piensa y vive sólo para el aquí y para el ahora, es lo moderno, lo actual.
Táctica III: Silenciar, a través de la calumnia, la crítica abierta, la burla, la ridiculización y el desprecio social a todo el que se atreva a defender las ideas de un más allá o de una vida trascendente.
Segundo paso: Crear una nueva cultura en donde la trascendencia no halle lugar alguno.
Táctica I: Infiltrarnos en la super estructura. Meternos en la Iglesia y en las instituciones educativas para reforzar desde ahí las ideas de lo que es moderno y actual (lo inmanente) y de lo que está pasado de moda y es ridículo (lo trascendente). Erradicar de los programas educativos todo lo que hable de tradiciones familiares y de una vida eterna.
Táctica II. Conseguir, por cualquier medio (incluidos el soborno y el chantaje) a personajes disidentes que sean famosos dentro de la super estructura, para que sean ellos mismos los que ridiculicen sus propias Instituciones y difundan así nuestras ideas. El mundo católico ya no sabrá qué creer, si logramos que algunos curas y obispos famosos difundan nuestras ideas desde dentro de la Iglesia y en las escuelas. Del mismo modo, no importa cuál sea, habrá que conseguir artistas, pensadores, periodistas y escritores que ridiculicen la fe, las tradiciones y a todo aquél
que se atreva a defenderlas.
Tercer paso: Adueñarnos, ahora sí, de la sociedad política, que influirá coercitivamente, a través de las leyes y normas, sobre esa sociedad civil que ya piensa como nosotros o ya no sabe ni qué piensa o, por lo menos, le da miedo decir lo que piensa.
Cuarto paso: Tomar el gobierno y cerrar el plan. Lograremos así la dictadura del pueblo, pues el pueblo pensará como nosotros y apoyará todas nuestras iniciativas como si fueran propias.
Esto es, a grandes rasgos, la estrategia de Gramsci, que seguramente algunos podrán reconocer que se está llevando a cabo, paso a paso, en el mundo latino actual.
Que no nos engañen diciendo que son ideas modernas y revolucionarias. No señor, son ideas de los años 20’s y 30’s… ideas del siglo pasado, elucubradas cuando nacía el Rock and Roll, con el único fin de sacar a Dios de la vida del hombre, para poder, entonces, manipularlo a su antojo.
VI. LA REVOLUCIÓN SEXUAL. La vida no es un don de Dios.
Es una parte importantísima en el camino hacia la increencia y que forma parte de la estrategia dictada por Gramsci: destruir a la familia, para erradicar de la vida del hombre sus creencias y tradiciones sagradas.
Esta destrucción familiar para acabar con los criterios cristianos, les interesaba a muchas personas, no sólo a los comunistas. A ella se sumaban intereses racistas, comerciales y económicos de muchas personas, que incluían algunos grupos judíos y masones… entre muchos otros. Por eso, el apoyo económico a la estrategia fue inmenso.
Si tratamos de imaginarnos una familia verdaderamente destruida, terriblemente destruida, completamente destruida, podríamos imaginar a una familia en la que los esposos se lastiman, se engañan y se separan; una familia en la que las madres abandonan a sus hijos, o… tal vez… una en la que las mamás matan a sus hijos y los hijos matan a sus padres enfermos. Suena algo terrorífico, pero… eso era lo que buscaba Gramsci.
Era un reto grande: ¿Cómo hacer para que familias latinas, sólidas, unidas, aferradas a sus creencias, tradiciones y valores cristianos y familiares se desintegraran? No podían sacar de repente anuncios que dijeran: maridos, abandonen a sus mujeres; mamás, maten a sus hijos; nietos, maten a sus abuelos. Nadie le hubiera hecho ni medio caso.
Así que se preguntaron: ¿Qué es lo más sagrado en la familia, lo que más aprecian estas familias conservadoras? Los hijos. Arremetamos contra ellos y convenzámoslas de que tener un hijo es lo peor que les puede suceder. Después de eso, el resto será fácil.
Usaron dos estrategias:
Una, disfrazada de ciencia, para llegar al ámbito económico y de las empresas, que la desarrolló Malthus en su teoría demográfica de la sobrepoblación y la carestía:
“Si la población sigue creciendo, no habrá alimentos suficientes para todos”.
Aunque era totalmente ridícula, porque la historia del mundo económico demuestra lo contrario, la propagaron por todos los medios, con fotografías desgarradoras y gráficas llamativas, de manera que pareciera la pura verdad y el mundo… se lo creyó. Ahora vemos las consecuencias en las poblaciones envejecidas de Europa.
La otra estrategia fue una campaña publicitaria, dirigida directamente a cambiar la mente del pueblo, en el que ya existía un gran interés por tener cosas materiales. La campaña consistía en un solo mensaje aparentemente aceptable y poco dañino, que decía así:
“La familia pequeña vive mejor”.
Cualquiera que analice la frase racionalmente, un solo segundo, se dará cuenta de que es mentira, pues todos conocemos familias grandes y pequeñas que viven bien y también conocemos familias grandes y pequeñas que viven fatal. Así que… nada que ver con la verdad.
Pero… nos la repitieron tanto, tanto, tanto, tanto… durante tantos, tantos, tantos años (más de veinte), que nos la llegamos a creer.
La frase aparentemente nada dañina, traía dos fines muy bien planeados:
1) Que la gente relacionara e igualara el “vivir mejor” con el “tener más cosas”, de esa manera… el hombre olvidaría que “vivir bien” significó algún día “portarse bien”, “ser bueno”.
2) Que la gente empezara a ver a los hijos como los enemigos del bienestar. Con esto, el hijo dejó de ser un don maravilloso de Dios y pasó a convertirse, en la mente de las personas, en el enemigo potencial del bienestar familiar.
Como la gente olvidó que el “vivir bien” tenía mucho que ver con el “ser bueno”, las virtudes y valores familiares pasaron a un segundo plano casi olvidado (exactamente lo que buscaba la estrategia de Gramsci) y fueron sustituidas por el “si quiero vivir bien, debo tener pocos hijos para poder tener más cosas”.
Por supuesto, la industria de los anticonceptivos y todos los vendedores de “cosas”, de cualquier cosa que pudieran comprar las familias, apoyaron felices esta iniciativa. Significaba mucho, mucho, mucho dinero para ellos.
A un cristiano convencido de sus valores, difícilmente le puedes vender algo que no necesite, pues sabe del recto uso de las creaturas. Tal vez te lo compre por hacerte el favor, pero… nada más. En cambio, a alguien que ha puesto el materialismo por encima de los valores cristianos, le puedes vender… lo que quieras. Por eso recibió tanto apoyo esta campaña.
Pero todavía no lograban destruir a la familia (sólo la habían hecho chiquita), así que completaron su estrategia con una segunda campaña, que sonaba casi igual que la anterior. De nuevo, una frase solamente, repetida millones de veces, por todos los medios y durante mucho tiempo:
“Pocos hijos para darles mucho”.
Esta segunda campaña, que duró otros veinte años, además de reforzar las ideas de la primera (el hijo como enemigo y el cambio de los valores por el materialismo), trajo como consecuencia una generación de padres que se sintieron obligados a “darles mucho” a sus hijos únicos (todo lo que pidieran) para compensar la falta de hermanos.
Y así crecieron estos niños, egoístas, demandantes y exigentes, acostumbrados a dar nada y recibir mucho (todo lo que quisieran).
Ahora… estos niños ya son adultos y se están casando con niñas de la misma generación, igual de egoístas, demandantes y exigentes, que no saben dar y se sienten con derecho a recibir mucho (todo lo que se les antoje). El resultado, ya lo estamos viendo: matrimonios que duran uno o dos años, cuando mucho. Una verdadera epidemia de divorcios. Gramsci era muy listo, sin duda.
Otra consecuencia que trajo esta segunda campaña de los pocos hijos, fue una generación de mamás que se quedaron sin nada qué hacer cuando sus hijos únicos crecieron. Mujeres de cuarenta años que se encontraron un día con que lo único que tenían que hacer, a falta de otros hijos a quien entregarse, era pensar en ellas mismas, en su autorrealización. No sólo ésta es la causa, pero sí es una de las raíces del Feminismo radical: mujeres cuarentonas que se sienten oprimidas (porque no tienen a nadie más en quien pensar) y desean liberarse (de su soledad y falta de actividad) para realizarse.
En esta generación encuentran una tierra fertilísima el físico culturismo, las cirugías estéticas, los cursos de auto superación y todas las corrientes del New Age que promueven, ante todo, el sentirse bien con uno mismo. El resultado… miles de mujeres que abandonan sus hogares para “estar bien consigo mismas”. Otro triunfo de la estrategia de Gramsci.
Y… bueno… ¿a quién se le antoja llegar a una casa en donde sólo vive una mujer cuarentona, operada de pies a cabeza, que vive a base de apio y agua, habla del ying y el yang y que sólo piensa en sí misma? A nadie, creo. Esta generación de esposos, hombres, significó un mercado hermoso para las industrias de la pornografía y la prostitución. El adulterio… sí… una medalla más para Gramsci.
Una vez que la mente del pueblo aceptó la separación de la sexualidad y la fecundidad, la aceptación de lo demás ya viene por sí sola: de la anticoncepción vienen luego las relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio y ¿por qué no? la homosexualidad. Si una cosa se vale, la otra también.
Y… una vez que la mente del pueblo aceptó que el hijo es el enemigo del bienestar, entenderá fácil que no sólo hay que evitarlos, sino que también hay que matarlos cuando no los deseamos. El aborto: mamás que matan a sus hijos… corona de laureles para Gramsci.
Aún hay más: si el niño por nacer significa un estorbo para el bienestar, mucho más lo será un anciano, un enfermo o un niño deforme. Eugenesia… selección de embriones… y eutanasia: mamás que matan a algunos hijos y se quedan sólo con los sanos y nietos que matan a sus abuelos enfermos… Gramsci, te mereces un aplauso, has destruido a la familia cristiana.
Ahora sí, con la “Revolución sexual”, la sociedad latina está lista para la toma de la sociedad política, la fuerza coercitiva. Leyes que aprueben todo lo anterior: divorcio, anticoncepción (salud reproductiva), homosexualidad (ideología de género), concubinato, aborto, eugenesia y eutanasia. Adelante Gramsci, la mesa está puesta para ti, cuando se cumplen setenta años de tu muerte.
VII. EL “MODERNISMO” DENTRO DE LA IGLESIA. La religión sin Dios
Dos estructuras se tenían que destruir, según la estrategia de Gramsci, para instalar el comunismo en los países latinos. La familia cristiana y la Iglesia católica.
Ya desde que estaba en la cárcel, Gramsci leía con gusto las noticias que aparecían en la Civilita Dei, en donde ya desde los años 30´s se veían pequeños brotes de disidencia. Declaraciones de teólogos rebeldes criticando al Papa y a la jerarquía. Eso era justo lo que se necesitaba, además de ridiculizar a la Iglesia desde fuera: infiltrarse, para destruirla desde dentro.
Hubo una importante infiltración de comunistas en la Iglesia, principalmente (aunque no solamente) a través de la Compañía de Jesús. Jóvenes comunistas que entraron como novicios, se convirtieron en teólogos, luego sacerdotes y algunos llegaron a ser obispos y hasta cardenales.
¿Por qué seleccionaron a la Cía. de Jesús para infiltrarse? Porque los jesuitas eran los hombres fuertes del Papa, los más bien preparados, los más santos, sabios e inteligentes, asesores espirituales y formadores de otras muchas órdenes y congregaciones, maestros en las universidades católicas y en los seminarios, el ejército del Papa, indefectiblemente fieles a él por su cuarto voto. Si se quería influir dentro de la Iglesia, había que ser jesuita.
Pronto surgieron brotes comunistas dentro de la misma Iglesia: los sacerdotes obreros en Francia, las comunidades de base, la llamada teología de la liberación, la teología indigenista y muchos otros movimientos, que disfrazados de justicia social y modernismo, pretendían únicamente horizontalizar la fe, hacerla inmanente y no trascendente, sacar a Dios de la vida de la Iglesia y reventarla así desde dentro, para poder adueñarse de la mente del pueblo, de acuerdo con la estrategia de Gramsci.
Mientras estos movimientos se desarrollaban en el campo apostólico, también surgieron brotes de disidencia en el campo teológico y doctrinal. El P. Karl Rahner y sus cristianos anónimos, el P. Teilhard de Chardin y su visión errónea de la evolución y la gracia, el P. Anthony De Mello con su Cristo cósmico, el P. Roger Haight, el P. Leonardo Boff y su idea de la religión universal, el P. Jacques Dupuis, el P. Juan Luis Segundo y muchos otros, en su mayoría jesuitas, metieron en sus escritos y en sus clases una serie de confusiones y errores teológicos que eliminaban por completo al Dios Verdadero de la teología cristiana. El P. Horacio Bojorge, también jesuita (pero de los de verdad, un santo y sabio sacerdote, además de excelente escritor), llama a estas doctrinas, las Teologías Deicidas.
De estos primeros comunistas infiltrados en la Cía. De Jesús, ya quedan muy pocos, poquísimos, cuatro o cinco, no porque alguien los haya matado, sino porque se han ido haciendo viejos (como todos nos hacemos viejos con el paso del tiempo) y muchos han muerto ya (tal como vamos a morir todos algún día). Pero dejaron tras de sí un ejército de sacerdotes, religiosas y laicos adoctrinados, convencidos con sus errores y sumamente confundidos. Muchos de ellos
ni siquiera se han dado cuenta de que trabajan para una estrategia, pues lo que predican es simplemente lo que aprendieron en el seminario, lo que les dijo su director espiritual o su párroco. Siguen transmitiendo los errores y siguen destruyendo, sacando a Dios de la vida de la Iglesia, sin ni siquiera darse cuenta.
Han creado, a lo largo de estos cincuenta años,“un Magisterio Paralelo”, una religión sin Dios, ¡vaya incongruencia!, dentro de la misma Iglesia Católica.
Les enumeraré algunos de los síntomas para que ustedes los reconozcan:
1. Textos de religión sin Dios.
Con el objetivo de sacar a Dios de las escuelas católicas, han logrado meter dentro de muchas de ellas, programas de religión cuyos textos abarcan desde preescolar hasta bachillerato, en los que a lo largo de todo el programa, no se dice una sola palabra de Dios. Son textos que, por supuesto, cuentan con el Imprimatur y el Nihil Obstat, firmado por algún obispo disidente.
Si no hablan de Dios los textos de religión, ¿de qué hablan, entonces? Hablan de “Temas de actualidad”, de Educación sexual (al tenor destructivo del que ya hablamos), de las Grandes Religiones, de Historia de la Iglesia, de Sociología, Ecología, Antropología, Dinámicas grupales, Ética relativista, Autoconocimiento y Desarrollo personal, Acciones altruistas y Justicia Social; algunos, llegan a hablar de un “Dios” impersonal, que se confunde con el universo y de un Jesús cósmico o guerrillero, líder humano, pero jamás hablan de Él como Dios.
¿Se imaginan qué tragedia? Con esto, han conseguido que miles de niños, educados durante 15 años en una escuela católica, salgan de ella sin conocer a Dios ni saber siquiera qué es el catolicismo.
Lo peor, es que la influencia no se ha quedado en las escuelas, sino que también ha invadido a las Universidades católicas, que han olvidado su misión de formar a los líderes cristianos del mañana, haciendo que sus alumnos conozcan a Jesucristo, lo amen y lo imiten. El mundo está urgido de comunicadores cristianos, de empresarios cristianos, de economistas y políticos cristianos y, por desgracia, encontramos muchas universidades católicas, dirigidas por sacerdotes, en las que no se les habla de Dios a los alumnos a lo largo de toda la carrera, con el pretexto de que “hay que respetar a las otras creencias”, aún cuando su alumnado esté formado por puros católicos. ¿Para qué puede haber fundado una congregación religiosa una Universidad, si no es para evangelizar y convertir a todas las almas hacia Dios? ¿haberse hecho sacerdotes, entregando su vida entera a Dios, para formar únicamente líderes empresariales y económicos que no conocen a Dios? Hay algo raro ahí… ¿no creen? seguramente parte de la estrategia de Gramsci.
2. Una espiritualidad sin Dios.
Escritores del estilo del P. Anthony de Mello, escribieron muchos libros, colecciones enteras, de “espiritualidad y oración cristiana” bonitos y agradables, con cuentos y fábulas muy enternecedoras, pero que no hablan de la comunicación con el Dios verdadero ni con Jesucristo como Hijo de Dios, sino de… otro tipo de oración.. que no es la nuestra y que lleva sólo a la comunicación con uno mismo, al sentirse bien, a la paz mental, pero no a la comunicación
con Dios.
Con esto, lograron sacar a Dios de la oración cristiana, convirtiéndola sólo en una técnica de relajación o cosas por el estilo. ¡Cuántos católicos buenos cayeron en esta trampa!
Estos libros se siguen vendiendo por montones, pues hicieron una muy buena mancuerna con la industria de los cursos del New Age (yoga, meditación trascendental, control mental, cienciología, metafísica cristiana, angelología, cuarto camino, etcétera… todos ésos que dicen que no hablan de religión, que respetan todas las creencias, pero que llevan al hombre a olvidarse de Dios y pensar sólo en sí mismo) y también con la industria que vende las chucherías relacionadas con el New Age (angelitos, cuarzos, amuletos, incienso, pirámides, cristalitos, cojincitos, etcétera)
3. Sacramentos sin Dios.
Esto era muy difícil, pues justamente los sacramentos son los símbolos a través de los cuales Dios se hace presente en la vida del hombre.
Pero lo lograron, haciendo celebraciones eucarísticas que ya no lo son realmente, por la cantidad de abusos litúrgicos en ellas. Convirtieron la misa en un show, en “la reunión de los cristianos” y a la eucaristía la convirtieron en “el símbolo de la unión de los cristianos” y ya no en el sacramento de la presencia real del Cuerpo y Sangre de Cristo. Claro, con celebraciones tan distorsionadas, en las que muchas veces no hay consagración y por lo tanto, tampoco se lleva a
cabo la transubstanciación, aunque suene imposible, se inventaron una “eucaristía sin Cristo” y dejaron los sagrarios y las almas de los comulgantes sin la presencia de Jesús.
Del mismo modo cometieron abusos con los otros sacramentos, la confesión y el matrimonio principalmente, celebrándolos de modo que la Gracia santificante ya no llegara a los que recibían esa falsa imitación del sacramento.
Hablo de las confesiones y absoluciones colectivas y de los matrimonios celebrados sin los requisitos indispensables para la recepción del sacramento.
4. Una moral sin Dios
Promovieron desde dentro de la Iglesia las ideas del naturalismo, que el hombre es bueno por naturaleza, que todos los instintos son buenos, negando así la existencia del pecado. Promovieron la idea de que no hay una verdad absoluta. Con esto consiguieron alcanzar una moral relativista “depende de cada situación”, una moral de consenso “si lo hacen todos, es que está bien”. Promovieron la figura, muy bien aceptada, de “el hombre con valores humanos” para que el cristiano se olvidara de “el hombre virtuoso que desea la santidad”.
5. Seminarios y conventos sin Dios
Estos jesuitas rebeldes, llegaron a ser maestros en las universidades pontificias y en los seminarios y fueron asesores espirituales y doctrinales en cientos de conventos. Promovieron dentro de ellos, principalmente, las técnicas psicológicas que llevaban a los religiosos a cambiar la entrega a las almas por la autoestima y la autorrealización; los métodos orientales de oración, que suplantaron a la oración contemplativa y sobre todo, ideas de rebeldía y desobediencia disfrazadas de “respeto a la dignidad” y “libertad de expresión”. Consiguieron sacar a Dios de los
conventos y seminarios, que pronto también se quedaron vacíos de seminaristas y monjas. ¿Quién quiere estar en un convento o un seminario en donde no está Dios y sólo se respira rebeldía y autosuficiencia? Nadie.
6. Discursos y homilías, vacías de Dios.
La campaña de desprestigio a la Iglesia es tan grande en los medios, que ahora vemos a muchos de nuestros pastores que ya no se atreven a hablar de Dios en público. Muchos de ellos hablan ahora de la moral, como científicos o como economistas, pero no ya como pastores de almas, sólo por el terror de ser calificados por la prensa y los medios, como retrógradas, fanáticos, intolerantes, dogmáticos, anticuados, ridículos, impositivos y otras cosas por el estilo. Esto es
muy triste, porque… si los pastores no nos hablan de Dios, ¿Quién lo hará?
7. Misiones sin Dios.
El mandato misionero de Jesucristo es bien claro: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las criaturas, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándolas a cumplir lo que yo les he mandado”. Creo que queda claro que el objetivo de las misiones católicas es, esencialmente, convertir a las personas al cristianismo, mediante la predicación del Evangelio y el Bautismo.
Estas personas infiltradas en la Iglesia, lograron quitarle el carácter misionero a las misiones. Sí, fabricaron unas “misiones sin Misión”. Unas misiones en las que ya no se habla de Dios ni del Evangelio o el Bautismo; fabrican casas, reparten medicinas y alimentos, dan clases de nutrición y de agricultura… todo, menos hablar de Dios, para que el hombre se olvide de Dios.
Pienso que estos “misioneros” que asisten a esta clase de “misiones” deberían llamarse de otra manera… no sé… “voluntarios sociales” o algo así, porque de la Misión específica de la Iglesia, nada hacen.
8. Apostolados sin Dios.
Los laicos también estamos llamados a evangelizar. Lo dice claramente la Apostolicam Actuositatem del CVII. El laico está llamado a ser luz en la sociedad y a llevar el Evangelio de Cristo a todos los hombres, dentro de su ambiente social y con el trabajo apostólico correspondiente.
Muchos laicos, muchísimos, han querido tomar este mandato en serio y se han embarcado en fundar “apostolados”, pero, gracias a la influencia del modernismo dentro de la Iglesia, han omitido voluntariamente el hablar de Dios en ellos, “por miedo a que les cierren las puertas en el gobierno”, “por miedo a ser criticados” así que de “apóstoles” no tienen nada en absoluto.
Hay un número enorme de católicos trabajando en obras con fines sociales (orfanatos, asilos, comedores, albergues), con fines humanitarios (dispensarios, hospitales, consultorios de ayuda a la mujer) y con fines educativos (escuelas rurales, talleres, centros de alfabetización, nutrición, medio ambiente). Son obras buenas, sin duda, pero no son obras apostólicas en las que se debería hablar de Dios y del mensaje del Evangelio. No se puede enamorar el hombre de hoy
de las cosas celestiales si solamente se le habla de las materiales.
Estas obras humanitarias, sociales y educativas, si no tienen la función de llevar a Dios a las almas, no pertenecen a la pastoral de la Iglesia. Son necesarias, pero las podría llevar a cabo la Cruz Roja, la UNESCO o cualquier organismo gubernamental que tiene mucho más presupuesto que toda la Iglesia junta. No tendría porqué estar haciéndolas la Iglesia, desde sus parroquias y movimientos, con los poquísimos recursos humanos y materiales con los que cuenta para su misión específica que es anunciar la Buena Noticia del Evangelio.
“La Iglesia, dice Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi, existe para evangelizar, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios y perpetuar el sacrificio de Cristo en la Eucaristía”.
“Una pastoral orientada de modo casi exclusivo a las necesidades materiales de los destinatarios termina por defraudar el hambre de Dios que tienen los pueblos, dejándolos así en una situación vulnerable ante cualquier oferta supuestamente espiritual”.
«De ningún modo es posible dar respuesta a las necesidades materiales y sociales de los hombres sin colmar, sobre todo, las profundas necesidades de su corazón».
Total, el asunto es que Dios ha quedado fuera de muchísimos de los apostolados cristianos.
Este es el estado de una buena parte de la Iglesia hoy en día. Una Iglesia sin Dios, desde la que se predica un cristianismo sin Dios, un Evangelio sin Dios y se vive como si Dios no existiera.
Por supuesto, aunque estas cosas sucedan dentro de la Iglesia, no lograrán jamás acabar con ella, pues sabemos bien que Jesucristo ha vencido al mundo y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella.
VIII. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL. La manipulación en la confusión.
Es el último paso hacia el establecimiento de la cultura sin Dios. Ya todos los pasos están dados, sólo hay que darle una forma aparentemente coherente al desorden organizado.
En poquísimas palabras, el nuevo orden mundial que están proponiendo los organismos internacionales deberá estar basado en la Carta de la Tierra (que deberá sustituir a los Mandamientos de la Ley de Dios). Los principales planteamientos de este nuevo orden mundial presentan a la naturaleza como buena y el hombre como depredador de la misma; un desarrollo sustentable (que acepta matar niños si es necesario para salvar a las ballenas); un dios impersonal y cósmico que se confunde con el universo y para el que todas las religiones son iguales; el bienestar espiritual significa “sentirme bien conmigo mismo” “lograr la paz interior y la armonía con el Universo” y… poco más que eso.
IX. CONCLUSIÓN. ¿Qué hacer?
¿Qué debemos hacer los cristianos ante este ataque frontal y estratégico, ante esta buscada destrucción de la sociedad cristiana?
Simplemente frustrarles su plan, no dejar que se apoderen de nuestras mentes:
1. Abrir los ojos. Estar muy atentos para no dejarnos influir por las ideas materialistas, humanistas, naturalistas, racionalistas, antinatalistas e inmanentistas que promueve el enemigo.
2. No trabajar para ellos. Evitar nuestra participación en los programas que ellos organizan (encuentros de religiones, eventos new age, conferencias de líderes agnósticos o ateos, etc).
3. Transformar las misiones y apostolados sin Dios que ellos organizan, en misiones y apostolados cristianos, en los que se predique el Evangelio y se hable de Dios sin reparos.
4. Mantenernos muy cerca de Dios con la oración y los sacramentos y denunciar al obispo los abusos litúrgicos que detectemos en las parroquias, en donde se estén impartiendo sacramentos sin Dios.
5. Volvernos impermeables ante las críticas y las burlas a la Iglesia y sus representantes. Que digan lo que quieran, que nosotros diremos lo que debemos decir y seguiremos creyendo en la Verdad y anunciando las maravillas de Dios a todos los hombres.
6. Eso último, ante todo: hablar de Dios, a diestra y a siniestra; a tiempo y a destiempo. Recordarle al mundo con nuestra vida, palabras y acciones, que Dios sí existe, que Dios es un Padre que nos ama, que los hijos son un don maravilloso, que existe una vida eterna, que su vida vale muchísimo no sólo para este tiempo, sino para una eternidad feliz.
7. Por último, unir fuerzas, no duplicar esfuerzos, no duplicar gastos en la Iglesia. Tenemos pocos recursos humanos y materiales, pero si nos unimos todos los cristianos que aún permanecemos fieles, de todas las congregaciones, órdenes y movimientos y compartimos entre nosotros los programas, subsidios, planes y estrategias que cada uno desarrolle, podremos igualar y superar la influencia del enemigo en los medios, en la política, en la economía, en la cultura y en la sociedad.
¿Es peligroso este plan?
Sí, por supuesto, pues son muy poderosos y muy perversos… pero… ¿qué con eso?
Ya Jesús se los había advertido a sus discípulos cuando los “motivaba” para la misión, con palabras que decían algo parecido a esto:
"Los mando como ovejas en medio de lobos. Se burlarán de ustedes, seréis perseguidos y os odiarán. Dirán contra vosotros todo género de mal por mi causa. Los entregarán a los tribunales y los azotarán. Seréis odiados y menospreciados por todos y los matarán".
Así que… ¿qué hay de nuevo? Nada. Los cristianos no le tenemos miedo a la muerte, ni a las críticas, ni a las humillaciones, pues sabemos que nuestra recompensa será grande en el Cielo.
La Iglesia necesita santos, hombres valientes al estilo San Francisco Xavier, que proclamen al mundo sin temor que Dios existe, que la vida eterna existe, que Jesucristo es nuestro Señor y Redentor y frustre con ello, desde la raíz, el plan del enemigo.
Coloquio sobre "géneros" y "sexo"
Por Alberto Sáenz Enríquez
Se encontraban reunidos en una cafetería citadina un grupo de amigos de ideologías varias y en tanto saboreaban su café entraron en esta plática...
- Saúl: Bueno ya que se habla hoy tanto de esto uniones paratípicas. ¿Que piensan de esto de modificar el concepto de familia?
- Blas: En el "Manifiesto Comunista" Marx habla de abolirla por ser institución burguesa y la forma mas eficaz de hacerlo es pulverizarla, inventando instituciones pseudo-familiares que la suplan.
- Santiago: La familia es una institución natural y el derecho no debe oponerse a la naturaleza.
- Saúl: Pero justo es atender los derechos de los que no son como nosotros.
- Santiago: Mira, todos somos como todos, hombre y mujer y todos caemos en vicios, sea tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, u homosexualidad o en enfermedades, como la esquizofrenia o males contagiosos y a nadie se le ocurre por no discriminar al alcohólico legislar que tiene derecho a manejar ebrio, o al drogadicto, si es médico, para no discriminarlo, dejar que opere dopado, al ezquizofrénico que legisle, o al enfermo de gonorrea que contraiga matrimonio sin curarse.
- Blas: En el sexo se da la única patología donde no hay interés de curarla por parte del paciente... un enfermo de cáncer de tisis, de lúes, desea sanar... los enfermos sexuales están contentos con su patología.
- Saúl: Es que no debe considerarse una patología... es una condición humana simplemente.
- Blas: Una condición humana patológica.
- Bruno: Mas aún, la homosexualidad no es privativa del hombre, se da en todas las especies animales.
- Santiago: Hay enfermedades en todas las especies animales.
- Bruno :¿Pero porqué ha de ser vista como enfermedad? Ya nadie considera a la procreación como nota indispensable del amor.
- Santiago: !Hombre ! Porque no es natural revertir el apéndice digestivo en un órgano sexual.
- Saúl: Pero es que todo el cuerpo es un organo sexual.
- Santiago: Bueno, digamos entonces genital. Es algo infeccioso que requiere de un tratamiento médico o psiquiatrico.
- Bruno: Pero en esa perspectiva la homosexualidd femenina no cuadra.
- Blas: Esa no es antihigiénica, pero si aberrante y no me quieran hacer una costumbre respetable lo que es un vicio.
- Bruno: Pero los vicios se legalizan muchas veces, como el tabaco el alcohol, por ejemplo.
- Saúl: Además hombres muy grandes han sido homosexuales, para mencionar algunos: Platón, Alejandro, Julio César, Leonardo, Miguel Ángel.
- Bruno: Newton, Tchaikovsky, Oscar Wilde.
- Santiago: Y todos ellos se reconocieron a si mismos como enfermos y ninguno pretendió se legalizace su patología... eran pacientes de un estrago anormal, no eran "gays" que enarbolan banderas.
- Blas: Ser un enfermo sexual no es ninguna ignominia, como no lo es el ser sordo, paralítico, manco, ciego, etc.
- Santiago: Beethoven y Edison sordos, Roosevelt paralítco, Cervantes manco, Bach perdió la vista.
- Blas: Todos tenemos además tendencias malsanas. ¿Acaso no hemos sentido todos deseos de matar, de robar, de violar?
¿Acaso no todos hemos sido envidiosos o codiciosos? Todos tendemos al delito y por ello La Biblia no sólo condena al homosexualismo práctico, sino a todo adulterio o fornicación, o sea todo coito fuera del sacramento matrimonial.
- Blas: Dios no condena a nadie por inclinaciones o deseos homosexuales sino por acceder a esas inclinaciones como un vicio... Un enfermo sexual es como paciente una persona absolutamente digna de respeto.
- Saúl: Pero no puedes obligar a todas estas gentes a que vivan como monjas o frailes. Son seres humanos como todos.
- Santiago: Y todos estamos obligados a ser morales y gente decente.
- Blas: Y a curarnos si estamos enfermos o enviciados.
- Santiago: Además, en eso de no obligarlos a vivir como monjes o monjas tienes razón Saúl, en la vida privada de estas personas nadie tiene porqué entremeterse, pero hacer esto legal y público es otra.
- Blas: Nada mas imagínate a un hombre casado con mujer y hombre a la vez, no lo vas a acusar de bígamo, y ponte a pensar como traumarán sus compañeros o compañeras a los niño(a)s adoptado(a)s por parejas no normales... los niños no miden que tan crueles pueden llegar a ser.
- Santiago: Y un adoptado por pareja homosexual, ya con el simple ejemplo está siendo educado para ser así.
- Blas: Aparte del riesgo que corre de ser abusado por sus progenitores adoptivos... con el tiempo.
- Saúl: Estamos llevando esto muy lejos.
- Bruno: Tienes razón....ya es muy noche y debemos dar buen ejemplo a nuestros hijos.
- Santiago: En eso no han pensado los legisladores y jueces que aprueban estas cosas.
- Blas: Es una lamentable enajenación de los Poderes.
- Bruno: Es mejor ya no discutir sobre esto... es muy conflictivo y complejo.
Se encontraban reunidos en una cafetería citadina un grupo de amigos de ideologías varias y en tanto saboreaban su café entraron en esta plática...
- Saúl: Bueno ya que se habla hoy tanto de esto uniones paratípicas. ¿Que piensan de esto de modificar el concepto de familia?
- Blas: En el "Manifiesto Comunista" Marx habla de abolirla por ser institución burguesa y la forma mas eficaz de hacerlo es pulverizarla, inventando instituciones pseudo-familiares que la suplan.
- Santiago: La familia es una institución natural y el derecho no debe oponerse a la naturaleza.
- Saúl: Pero justo es atender los derechos de los que no son como nosotros.
- Santiago: Mira, todos somos como todos, hombre y mujer y todos caemos en vicios, sea tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, u homosexualidad o en enfermedades, como la esquizofrenia o males contagiosos y a nadie se le ocurre por no discriminar al alcohólico legislar que tiene derecho a manejar ebrio, o al drogadicto, si es médico, para no discriminarlo, dejar que opere dopado, al ezquizofrénico que legisle, o al enfermo de gonorrea que contraiga matrimonio sin curarse.
- Blas: En el sexo se da la única patología donde no hay interés de curarla por parte del paciente... un enfermo de cáncer de tisis, de lúes, desea sanar... los enfermos sexuales están contentos con su patología.
- Saúl: Es que no debe considerarse una patología... es una condición humana simplemente.
- Blas: Una condición humana patológica.
- Bruno: Mas aún, la homosexualidad no es privativa del hombre, se da en todas las especies animales.
- Santiago: Hay enfermedades en todas las especies animales.
- Bruno :¿Pero porqué ha de ser vista como enfermedad? Ya nadie considera a la procreación como nota indispensable del amor.
- Santiago: !Hombre ! Porque no es natural revertir el apéndice digestivo en un órgano sexual.
- Saúl: Pero es que todo el cuerpo es un organo sexual.
- Santiago: Bueno, digamos entonces genital. Es algo infeccioso que requiere de un tratamiento médico o psiquiatrico.
- Bruno: Pero en esa perspectiva la homosexualidd femenina no cuadra.
- Blas: Esa no es antihigiénica, pero si aberrante y no me quieran hacer una costumbre respetable lo que es un vicio.
- Bruno: Pero los vicios se legalizan muchas veces, como el tabaco el alcohol, por ejemplo.
- Saúl: Además hombres muy grandes han sido homosexuales, para mencionar algunos: Platón, Alejandro, Julio César, Leonardo, Miguel Ángel.
- Bruno: Newton, Tchaikovsky, Oscar Wilde.
- Santiago: Y todos ellos se reconocieron a si mismos como enfermos y ninguno pretendió se legalizace su patología... eran pacientes de un estrago anormal, no eran "gays" que enarbolan banderas.
- Blas: Ser un enfermo sexual no es ninguna ignominia, como no lo es el ser sordo, paralítico, manco, ciego, etc.
- Santiago: Beethoven y Edison sordos, Roosevelt paralítco, Cervantes manco, Bach perdió la vista.
- Blas: Todos tenemos además tendencias malsanas. ¿Acaso no hemos sentido todos deseos de matar, de robar, de violar?
¿Acaso no todos hemos sido envidiosos o codiciosos? Todos tendemos al delito y por ello La Biblia no sólo condena al homosexualismo práctico, sino a todo adulterio o fornicación, o sea todo coito fuera del sacramento matrimonial.
- Blas: Dios no condena a nadie por inclinaciones o deseos homosexuales sino por acceder a esas inclinaciones como un vicio... Un enfermo sexual es como paciente una persona absolutamente digna de respeto.
- Saúl: Pero no puedes obligar a todas estas gentes a que vivan como monjas o frailes. Son seres humanos como todos.
- Santiago: Y todos estamos obligados a ser morales y gente decente.
- Blas: Y a curarnos si estamos enfermos o enviciados.
- Santiago: Además, en eso de no obligarlos a vivir como monjes o monjas tienes razón Saúl, en la vida privada de estas personas nadie tiene porqué entremeterse, pero hacer esto legal y público es otra.
- Blas: Nada mas imagínate a un hombre casado con mujer y hombre a la vez, no lo vas a acusar de bígamo, y ponte a pensar como traumarán sus compañeros o compañeras a los niño(a)s adoptado(a)s por parejas no normales... los niños no miden que tan crueles pueden llegar a ser.
- Santiago: Y un adoptado por pareja homosexual, ya con el simple ejemplo está siendo educado para ser así.
- Blas: Aparte del riesgo que corre de ser abusado por sus progenitores adoptivos... con el tiempo.
- Saúl: Estamos llevando esto muy lejos.
- Bruno: Tienes razón....ya es muy noche y debemos dar buen ejemplo a nuestros hijos.
- Santiago: En eso no han pensado los legisladores y jueces que aprueban estas cosas.
- Blas: Es una lamentable enajenación de los Poderes.
- Bruno: Es mejor ya no discutir sobre esto... es muy conflictivo y complejo.
Los testigos de Jehová
12 de Diciembre #2005
Fiesta de María de Guadalupe
Dr.
Miguel Núñez
“Respuestas absolutas para un mundo relativo” por RNN TV.
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “Los testigos de Jehová”
“La mayoría de las sectas hoy se valen de todos los medios para arrancarnos la fe de cuajo: aprovechando nuestra soledad y tristeza, nuestra pobreza, nuestra ignorancia religiosa, llegando a difundir las más groseras calumnias contra la Iglesia católica. Atacan a la Santísima Virgen María, al Papa, la Santa Misa. En fin, atacan todo lo que somos y creemos.” [Robin de Ruiter, ex testigo de Jehová convertido al catolicismo]
Estimado Don Miguel:
“Son mal intencionados, se niegan a la evidencia, cierran los ojos a la luz, tienen mala voluntad. Dios no perdonará su pecado porque ni le reconocen ni se arrepienten: pecan contra el Espíritu Santo.” [Benjamín García F., ‘Satanás y satanismo’, San Pablo, 1994, Caracas]
Al saludarle cordialmente en esta tarde tan hermosa para nosotros los cristianos devotos de la Virgen María, he querido dirigirle la presente y compartir algunas de tantas inquietudes que ha despertado en este humilde servidor suyo el programa de anoche, sobre el tema de referencia. Hace muchos años que vengo dedicando tiempo y esfuerzo a documentarme adecuadamente sobre el asunto, de forma que pueda yo también dar rienda suelta a las ideas al momento de discernir acerca de este fenómeno de las sectas y los nuevos movimientos religiosos en Dominicana.
No es casual que conversara yo recientemente con Richard, el dependiente de la librería “cristiana” Emmanuel, cuando acudí a esa plaza a comprar un regalo. Le comentaba que me resultaba curioso ver la variedad de libros que tienen allí para la venta, de todos los tamaños y colores; las ideas de “cristianos” provenientes de todas las iglesias con todo tipo de doctrinas; como por ejemplo “Josh Mcdonell” y “Raymond Franz III”, a quienes no puedo ubicar por parte como miembros de tal o cual iglesia.
La Nueva Era es sincretismo, y sincretismo es también –por ejemplo- concordar las doctrinas luterana, calvinista, anglicana, presbiteriana y episcopal; adventista, testigos de Jehová, mormón, pentecostal, iglesias de Dios, congregacional, cuaquera, cristianos evangélicos, discípulos de Cristo, ejercito de salvación, visión mundial, pare de sufrir, evangélica cuadrangular, hombres de negocios del evangelio completo, cristiana apostólica, etc., etc., etc.
En el sitio Internet www.christianitytoday.com se encuentran registradas unas doce mil denominaciones distintas de cristianismo protestante. Esto sí que es fe.
Entre las iglesias surgidas de la supuesta reforma tenemos a los Luteranos (fundada por Martín Lutero), los Reformados (por Juan Calvino), los Presbiterianos (por Juan Knox). Luego llegaron los Anglicanos (por Enrique VIII), los Bautistas (por Juan Smith), de donde provienen los adventistas, los testigos de Jehová y los pentecostales. Existen muchas otras sectas y asociaciones fundadas por hombres, en gran parte de origen norteamericano. Ninguna de ellas fundada por Cristo.
En este sitio he encontrado un texto que puede servirnos para reflexionar en estos días previos a la Fiesta de Navidad.
www.presenciadedios.com/temas/lobos_rapaces.php
Y estos otros también.
http://conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=2028
http://www.fatima-apologetica.org/website/index.php?id=29
Sobre el programa en sí llevado a cabo, todas y cada una de las observaciones hechas por usted como por la Srta. llibre, he aquí una serie de cuestiones y preguntas curiosas que se me han ocurrido mientras escuchaba a ambos:
1. Cuando ustedes hablan de cristianismo histórico, ¿a qué se refieren? Porque por ejemplo, Josh Mcdonell en uno de sus libros habla de Orígenes (s. III), para luego dar un brinco hasta llegar a un pastor de nombre Richard Wurbrand de mediados del siglo XX, como si La Iglesia no hubiese existido en el entonces ni en el “in between”.
2. Se habló de falsas enseñanzas, entonces ¿qué de las enseñanzas de las demás iglesias?
3. ¿Qué significa cristianismo para ustedes? Pues, a no ser por las enseñanzas de Jesús de Nazaret, cualquier otra cosa es pamplinas.
4. ¿Padres de la Iglesia primitiva? ¿Quiénes fueron estos señores y a qué Iglesia pertenecieron?
5. ¿Teólogos de La Iglesia primitiva? ¿De cuál Iglesia?
6. ¿Quiénes combatieron el arrianismo? ¿Cuál Iglesia?
7. Los 300 Obispos que participaron en el Concilio de Nicea, ¿a qué Iglesia pertenecían?
8. Tengo entendido que Charles Tasell Russell nació en un hogar presbiteriano, y él mismo era adventista. ¿No que los adventistas y los testigos de Jehová provienen de los bautistas?
9. El relato de Ananías y Zafira es el caso típico de engaño. ¿Y no es esto lo que sucede continuamente a nuestro alrededor?
10. “Una multitud tan grande que nadie podía contar” [Ap. 7, 9] Los 144’000 fieles no es más que una representación de las doce tribus de Israel por los doce Apóstoles del Señor, multiplicado por mil, que significa “multitud”. En una ocasión se me ocurrió preguntarle a un Sacerdote amigo calcular la cantidad de hombre y mujeres santos que han muerto durante toda la historia de la Salvación, por lo menos durante los últimos 4’000 años. ¿Qué cree usted me contestó el santo varón?
11. La falacia de tener una segunda oportunidad luego de morir es lo mismo que el cuento famoso de la “reencarnación” oriental. Es un chance demasiado grande a tomar, si lo pensamos tan sólo por un instante.
12. Tengo entendido que los primeros pentecostales en California (1906) fueron ex bautistas, ex adventistas y ex testigos que comenzaron a jugar con candela hasta que se quemaron. ¿Qué opinión le merece a ustedes esta idea?
13. El tema de la comida “kosher” o “vegetariana” queda aclarado con la primera venida de Cristo, dicen los Evangelios que comía y bebía de todo, con pecadores, publicanos y prostitutas. Luego, en el Libro de los Hechos, Simón-Pedro tiene una visión que vuelve y lo aclara todo, ve bajar del cielo un manto grande lleno de animales y especies, y Dios le dice que coma de ellos sin reparo. No tengamos pena nosotros de aceptar la voluntad de Dios ni de su Hijo, Jesucristo.
Cuando los primeros misioneros cristianos católicos llegaron a América a finales del siglo XV, muchos años antes de Lutero ser Sacerdote, fue poco lo que adelantaron en su predicación del Evangelio a los aztecas en México, que adoraban a un dios temible llamado ‘Quetzacoatl’, representado por una serpiente cubierta de plumas. Muchísimos hombres y mujeres fueron sacrificados a Quetzacoatl en rituales homicidas.
Cuando los nativos escucharon que la Dama que se había aparecido al indio Juan Diego (en 1531) había dicho llamarse ‘Nuestra Señora de Guadalupe’ (que en el idioma azteca significa ‘la que aplastó la serpiente’), estos comprendieron que eso significaba que Quetzacoatl había sido derrotado y reemplazado por el Hijo de la Dama, llamado Jesús de Nazaret.
Durante los seis años siguientes a las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, ocho millones de indígenas pidieron a La Iglesia ser bautizados.
Hoy debemos nosotros regocijarnos por el hecho de poder congregarnos para la Gloria y el Honor de Dios. La gloria de la Santísima Virgen María se debe a que Ella obedeció y cumplió la voluntad de Dios, siguió sus enseñanzas al pie de la letra, y congrega a todo el pueblo en el nombre de su Hijo, Jesucristo.
Jesús mío, gracias por las enseñanzas que aprendemos cada día a través de Tu Palabra. Concédenos la gracia de la fidelidad. Amén.
Santa María, ayúdanos a esforzarnos según el máximo de nuestra capacidad y el máximo de nuestras posibilidades para así responder al Plan de Dios en todas las circunstancias concretas de nuestras vidas. Amén.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
Pd. “Hay una cosa tremendamente decepcionante, y en esto estoy de acuerdo con ustedes; y es que muchos cristianos, demasiado poco conscientes de las responsabilidades ‘divinas’ de su vida, viven como los demás hombres a medio esfuerzo, sin conocer ni el aguijón ni la embriaguez que suscita la promoción del Reino de Dios desde todos los campos humanos.”
Fiesta de María de Guadalupe
Dr.
Miguel Núñez
“Respuestas absolutas para un mundo relativo” por RNN TV.
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “Los testigos de Jehová”
“La mayoría de las sectas hoy se valen de todos los medios para arrancarnos la fe de cuajo: aprovechando nuestra soledad y tristeza, nuestra pobreza, nuestra ignorancia religiosa, llegando a difundir las más groseras calumnias contra la Iglesia católica. Atacan a la Santísima Virgen María, al Papa, la Santa Misa. En fin, atacan todo lo que somos y creemos.” [Robin de Ruiter, ex testigo de Jehová convertido al catolicismo]
Estimado Don Miguel:
“Son mal intencionados, se niegan a la evidencia, cierran los ojos a la luz, tienen mala voluntad. Dios no perdonará su pecado porque ni le reconocen ni se arrepienten: pecan contra el Espíritu Santo.” [Benjamín García F., ‘Satanás y satanismo’, San Pablo, 1994, Caracas]
Al saludarle cordialmente en esta tarde tan hermosa para nosotros los cristianos devotos de la Virgen María, he querido dirigirle la presente y compartir algunas de tantas inquietudes que ha despertado en este humilde servidor suyo el programa de anoche, sobre el tema de referencia. Hace muchos años que vengo dedicando tiempo y esfuerzo a documentarme adecuadamente sobre el asunto, de forma que pueda yo también dar rienda suelta a las ideas al momento de discernir acerca de este fenómeno de las sectas y los nuevos movimientos religiosos en Dominicana.
No es casual que conversara yo recientemente con Richard, el dependiente de la librería “cristiana” Emmanuel, cuando acudí a esa plaza a comprar un regalo. Le comentaba que me resultaba curioso ver la variedad de libros que tienen allí para la venta, de todos los tamaños y colores; las ideas de “cristianos” provenientes de todas las iglesias con todo tipo de doctrinas; como por ejemplo “Josh Mcdonell” y “Raymond Franz III”, a quienes no puedo ubicar por parte como miembros de tal o cual iglesia.
La Nueva Era es sincretismo, y sincretismo es también –por ejemplo- concordar las doctrinas luterana, calvinista, anglicana, presbiteriana y episcopal; adventista, testigos de Jehová, mormón, pentecostal, iglesias de Dios, congregacional, cuaquera, cristianos evangélicos, discípulos de Cristo, ejercito de salvación, visión mundial, pare de sufrir, evangélica cuadrangular, hombres de negocios del evangelio completo, cristiana apostólica, etc., etc., etc.
En el sitio Internet www.christianitytoday.com se encuentran registradas unas doce mil denominaciones distintas de cristianismo protestante. Esto sí que es fe.
Entre las iglesias surgidas de la supuesta reforma tenemos a los Luteranos (fundada por Martín Lutero), los Reformados (por Juan Calvino), los Presbiterianos (por Juan Knox). Luego llegaron los Anglicanos (por Enrique VIII), los Bautistas (por Juan Smith), de donde provienen los adventistas, los testigos de Jehová y los pentecostales. Existen muchas otras sectas y asociaciones fundadas por hombres, en gran parte de origen norteamericano. Ninguna de ellas fundada por Cristo.
En este sitio he encontrado un texto que puede servirnos para reflexionar en estos días previos a la Fiesta de Navidad.
www.presenciadedios.com/temas/lobos_rapaces.php
Y estos otros también.
http://conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=2028
http://www.fatima-apologetica.org/website/index.php?id=29
Sobre el programa en sí llevado a cabo, todas y cada una de las observaciones hechas por usted como por la Srta. llibre, he aquí una serie de cuestiones y preguntas curiosas que se me han ocurrido mientras escuchaba a ambos:
1. Cuando ustedes hablan de cristianismo histórico, ¿a qué se refieren? Porque por ejemplo, Josh Mcdonell en uno de sus libros habla de Orígenes (s. III), para luego dar un brinco hasta llegar a un pastor de nombre Richard Wurbrand de mediados del siglo XX, como si La Iglesia no hubiese existido en el entonces ni en el “in between”.
2. Se habló de falsas enseñanzas, entonces ¿qué de las enseñanzas de las demás iglesias?
3. ¿Qué significa cristianismo para ustedes? Pues, a no ser por las enseñanzas de Jesús de Nazaret, cualquier otra cosa es pamplinas.
4. ¿Padres de la Iglesia primitiva? ¿Quiénes fueron estos señores y a qué Iglesia pertenecieron?
5. ¿Teólogos de La Iglesia primitiva? ¿De cuál Iglesia?
6. ¿Quiénes combatieron el arrianismo? ¿Cuál Iglesia?
7. Los 300 Obispos que participaron en el Concilio de Nicea, ¿a qué Iglesia pertenecían?
8. Tengo entendido que Charles Tasell Russell nació en un hogar presbiteriano, y él mismo era adventista. ¿No que los adventistas y los testigos de Jehová provienen de los bautistas?
9. El relato de Ananías y Zafira es el caso típico de engaño. ¿Y no es esto lo que sucede continuamente a nuestro alrededor?
10. “Una multitud tan grande que nadie podía contar” [Ap. 7, 9] Los 144’000 fieles no es más que una representación de las doce tribus de Israel por los doce Apóstoles del Señor, multiplicado por mil, que significa “multitud”. En una ocasión se me ocurrió preguntarle a un Sacerdote amigo calcular la cantidad de hombre y mujeres santos que han muerto durante toda la historia de la Salvación, por lo menos durante los últimos 4’000 años. ¿Qué cree usted me contestó el santo varón?
11. La falacia de tener una segunda oportunidad luego de morir es lo mismo que el cuento famoso de la “reencarnación” oriental. Es un chance demasiado grande a tomar, si lo pensamos tan sólo por un instante.
12. Tengo entendido que los primeros pentecostales en California (1906) fueron ex bautistas, ex adventistas y ex testigos que comenzaron a jugar con candela hasta que se quemaron. ¿Qué opinión le merece a ustedes esta idea?
13. El tema de la comida “kosher” o “vegetariana” queda aclarado con la primera venida de Cristo, dicen los Evangelios que comía y bebía de todo, con pecadores, publicanos y prostitutas. Luego, en el Libro de los Hechos, Simón-Pedro tiene una visión que vuelve y lo aclara todo, ve bajar del cielo un manto grande lleno de animales y especies, y Dios le dice que coma de ellos sin reparo. No tengamos pena nosotros de aceptar la voluntad de Dios ni de su Hijo, Jesucristo.
Cuando los primeros misioneros cristianos católicos llegaron a América a finales del siglo XV, muchos años antes de Lutero ser Sacerdote, fue poco lo que adelantaron en su predicación del Evangelio a los aztecas en México, que adoraban a un dios temible llamado ‘Quetzacoatl’, representado por una serpiente cubierta de plumas. Muchísimos hombres y mujeres fueron sacrificados a Quetzacoatl en rituales homicidas.
Cuando los nativos escucharon que la Dama que se había aparecido al indio Juan Diego (en 1531) había dicho llamarse ‘Nuestra Señora de Guadalupe’ (que en el idioma azteca significa ‘la que aplastó la serpiente’), estos comprendieron que eso significaba que Quetzacoatl había sido derrotado y reemplazado por el Hijo de la Dama, llamado Jesús de Nazaret.
Durante los seis años siguientes a las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, ocho millones de indígenas pidieron a La Iglesia ser bautizados.
Hoy debemos nosotros regocijarnos por el hecho de poder congregarnos para la Gloria y el Honor de Dios. La gloria de la Santísima Virgen María se debe a que Ella obedeció y cumplió la voluntad de Dios, siguió sus enseñanzas al pie de la letra, y congrega a todo el pueblo en el nombre de su Hijo, Jesucristo.
Jesús mío, gracias por las enseñanzas que aprendemos cada día a través de Tu Palabra. Concédenos la gracia de la fidelidad. Amén.
Santa María, ayúdanos a esforzarnos según el máximo de nuestra capacidad y el máximo de nuestras posibilidades para así responder al Plan de Dios en todas las circunstancias concretas de nuestras vidas. Amén.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
Pd. “Hay una cosa tremendamente decepcionante, y en esto estoy de acuerdo con ustedes; y es que muchos cristianos, demasiado poco conscientes de las responsabilidades ‘divinas’ de su vida, viven como los demás hombres a medio esfuerzo, sin conocer ni el aguijón ni la embriaguez que suscita la promoción del Reino de Dios desde todos los campos humanos.”
La paz verdadera
Por Juan Francisco Puello Herrera
La paz verdadera es el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5, 22). Una paz que nos dejó el Señor Jesús, su propia paz (Juan 14, 27). Por esto, san Pablo exhortaba, con inusitada frecuencia a los primeros cristianos a vivir con paz y alegría (2 Corintios 13, 11). La paz a la que todo cristiano debe aspirar, es aquella que sea fruto directo de su santidad, del inmenso amor que tenga a Dios; una paz, que como nos dice el apóstol Pablo, supere todo entendimiento y así custodiará los corazones y pensamientos en Cristo Jesús (Filipenses 4, 7).
Animados por la caridad debemos ser promotores de la paz que hemos recibido por pura gracia de Dios, porque es señal que El está cerca de nosotros. Porque la paz, la espiritual, implica calma, sosiego, serenidad, mansedumbre.
La paz verdadera es consecuencia directa de una contrición sincera. La búsqueda de la paz verdadera sólo viene por vía del único que puede dárnosla: Dios. De esa manera, debemos elevar hasta su punto más alto nuestros sentimientos y con emoción recibir el brillo de la luz del Espíritu Santo que convierte en excelso cada momento de nuestra existencia.
Necesitamos de esa paz verdadera, que nos vendrá por la tolerancia, sin ser indiferentes ante la verdad y los verdaderos valores. Por esto, respetaremos a quien defienda una posición diferente a la nuestra y permitiremos que las exponga, agradeciéndole y prestándole toda nuestra atención, para que nunca seamos causantes de generar disputas, porque nuestras actuaciones siempre deben estar animadas por la caridad, que es un gran bien sobrenatural al igual que la paz.
Debemos siempre agradecer a Dios por darnos esa paz espiritual, para que veamos en todo momento el lado bueno de cuanto sucede a nuestro alrededor y confiemos plenamente en el otro. El mundo lo que necesita es paz y cada uno de nosotros puede dársela, consiguiendo estar en paz consigo mismo, para poder llegar al amor en su más alta expresión.
La paz verdadera es el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5, 22). Una paz que nos dejó el Señor Jesús, su propia paz (Juan 14, 27). Por esto, san Pablo exhortaba, con inusitada frecuencia a los primeros cristianos a vivir con paz y alegría (2 Corintios 13, 11). La paz a la que todo cristiano debe aspirar, es aquella que sea fruto directo de su santidad, del inmenso amor que tenga a Dios; una paz, que como nos dice el apóstol Pablo, supere todo entendimiento y así custodiará los corazones y pensamientos en Cristo Jesús (Filipenses 4, 7).
Animados por la caridad debemos ser promotores de la paz que hemos recibido por pura gracia de Dios, porque es señal que El está cerca de nosotros. Porque la paz, la espiritual, implica calma, sosiego, serenidad, mansedumbre.
La paz verdadera es consecuencia directa de una contrición sincera. La búsqueda de la paz verdadera sólo viene por vía del único que puede dárnosla: Dios. De esa manera, debemos elevar hasta su punto más alto nuestros sentimientos y con emoción recibir el brillo de la luz del Espíritu Santo que convierte en excelso cada momento de nuestra existencia.
Necesitamos de esa paz verdadera, que nos vendrá por la tolerancia, sin ser indiferentes ante la verdad y los verdaderos valores. Por esto, respetaremos a quien defienda una posición diferente a la nuestra y permitiremos que las exponga, agradeciéndole y prestándole toda nuestra atención, para que nunca seamos causantes de generar disputas, porque nuestras actuaciones siempre deben estar animadas por la caridad, que es un gran bien sobrenatural al igual que la paz.
Debemos siempre agradecer a Dios por darnos esa paz espiritual, para que veamos en todo momento el lado bueno de cuanto sucede a nuestro alrededor y confiemos plenamente en el otro. El mundo lo que necesita es paz y cada uno de nosotros puede dársela, consiguiendo estar en paz consigo mismo, para poder llegar al amor en su más alta expresión.
Las drogas y los intelectuales
05 de Enero #2005
En honor a San Simeón (+ 459)
Dr.
Andrés Dauhajre hijo
“Toque de queda con Triálogo”
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: George Soros y la elite judía, el Nuevo Orden Mundial y la Nueva Era, los académicos y los intelectuales, y la legalización de las drogas.
Estimado Andy,
¡Muy buenas tardes!
Al escuchar anoche la respuesta que ofreciste a un tele-vidente, al cuestionar tus opiniones respecto al tema de referencia [en rojo], he querido escribirte algunas líneas para testimoniar públicamente el pensamiento y el sentir de uno que estuvo atado por largos años a tantos vicios y pasiones, y fue liberado por la gracia de Dios y el amor de Jesucristo; expresarte mi gran preocupación respecto al presente y futuro de nuestra sociedad, tus hijos, sobrinos y ahijados incluidos.
He oído decir de boca de algún político que nueve de cada diez dominicanos están corruptos. Yo voy un poco más lejos: todos los dominicanos, mejor dicho, el mundo entero, está enfermo; y lo peor de todo es que apenas nos damos cuenta. Nuestra enfermedad es invisible, emocional, y esto lo atestigua mejor nuestro comportamiento; y es espiritual, y esto lo atestigua nuestra pobre fe y testimonio cristiano.
Con esto dicho y colocado en su justa perspectiva, procedo ahora a elaborar un poco más mis inquietudes sobre el espinoso tema.
El Nuevo Orden Mundial y la Nueva Era tienen el plan descabellado y bien establecido de promover y contribuir a difundir, en todas las medidas de sus posibilidades, el quebranto de las cuatro patas que sostienen “la gran mesa” de las naciones, a toda la humanidad, por así decirlo:
Económica, Política, Social y Religiosa.
Como de economía y política se muy poco, me atreveré comentarte algunas cosas sobre los aspectos social y religioso, siendo esta última la parte más importante para mí.
Nuestra sociedad, y no hay que ser “un doctor” para descubrirlo, sufre hoy las consecuencias de una de sus peores crisis en la historia. La depravación, el libertinaje y el degenere al que hemos llegado a comienzos del siglo XXI no tiene parangón.
· Cientos de miles personas muertas a diario en más de treinta (30) guerras alrededor del mundo;
· 10’000 suicidios diarios;
· 25’000 abortos diarios;
· millones de personas adictas al alcohol y a drogas ilícitas;
· millones de personas adictas a drogas lícitas;
· seis de cada diez matrimonios quebrantados;
· la falta de educación;
· la falta de salud adecuada;
· la falta de alimentación;
· la corrupción pública y privada;
· la homosexualidad y el lesbianismo;
· la prostitución;
· etc., etc., etc.
Nuestros hijos asisten hoy a uno de los eventos sociales más complejos que hayamos vivido en nuestra historia reciente, ni hablar de lo que nos espera con la liberalización que sufrirá aún más nuestro sistema de vida democrática con la introducción de leyes como la del aborto y otras más gestándose, vía ONG’s, en nuestro Congreso Nacional en este preciso momento.
Debes tener a mano los resultados económicos del mercado de importación, producción y venta de bebidas alcohólicas en nuestro país: la droga por excelencia de los dominicanos. No hay actividad social en este país en la que esta “poción” no juegue un rol más que protagónico en toda ella. Los volúmenes de consumo de alcohol en nuestro país son alarmantes, tales que no los revelan abiertamente para no crear pánico entre los “straight” todavía. Sin darnos cuenta nos hemos convertido en un país en el que la mayoría de sus ciudadanos dependen de esta malvada sustancia.
¿Tú te imaginas lo que sucedería si legalizan la marihuana, la cocaína, el crack, el éxtasis, el PCP, etc.?
Habría que modelar variados escenarios para poder meditar profundo las posibles consecuencias, y de seguro quedaríamos cortos en nuestras presunciones. Bien dices tú que bregamos con individuos, no con máquinas.
Cuando en 1973 el Congreso de los EEUU aprobó la ley Roe-Wade, los abortos que se realizaban en ese país, aquí y allí, alarmaban por constituir un crimen a la vida, pero nada que ver con los números se estima sucedieron el año pasado. Hay quienes afirman que en estos treinta (30) años, a partir de la aprobación de la ley, más de sesenta (60) millones de no-nacidos han muerto en las manos de aquellos que están supuestos a preservar la vida, “los profesionales de la salud”. Millones de madres han muerto también en el quirófano.
Dime tú ahora, ¿ha disminuido en algo la promiscuidad de nuestros hijos dado que el aborto fuese legalizado? NO.
Con Al Capone y el Whiskey ha pasado exactamente lo mismo. Mientras el preciado y fluido embriagante estaba prohibido, unos cuantos lo consumían metidos en apestosos cabareses subterráneos. Al ser legalizado el alcohol, la humanidad entera se ha convertido de pronto en “aficionada al vino”, y de qué forma.
Los daños que ocasiona el alcohol al sistema nervioso central y al cerebro son irreversibles. Mediante el consumo habitual y sostenido se llega a desarrollar la tolerancia, y luego vienen las adicciones.
Para que tengas una idea de la gravedad del asunto, conozco jóvenes que han caído victimas del alcohol y las drogas y no han logrado zafarse de ellas, siendo una lastima para sus padres y amigos. Otros se han lesionado permanentemente. Otros han muerto. ¡Vaya vaina, sabes!
Tú dices que no fumas, y yo me pregunto ¿qué haces para anestesiar tus penas? No es necesario que me contestes, pero eso mismo decía yo hace unos años atrás, momentos antes de darme cuenta de todas las debilidades que traía conmigo de fábrica, así como las que me creé yo mismo en los años que llevo de vida.
“Si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios” [1 Juan 3, 21]
Dice Tomás de Kempis, en su famoso libro “La Imitación de Cristo”, que “todo hombre, por naturaleza, desea ser erudito. Pero, ¿qué importa la ciencia sin el temor de Dios?”.
Andy, hermano mío, no te apasiones tanto con estos temas de la Iglesia y nuestro Cardenal López Rodríguez, es uno de los pocos hombres que en este país defienden lo nuestro, eso que realmente pertenece a todos, nuestro país, nuestra familia, nuestros hijos, nuestra fe. No se si lo has pensado, pero creo sinceramente que pocos dominicanos han aquilatado en toda su amplitud el valor de este hombre de Dios, su ministerio, su obra. Lo mismo que tampoco hemos sabido apreciar al Santo Padre que tenemos, S.S. Juan Pablo II.
Eso de “vender y mercadear el mensaje de la salvación” es oficio de fundamentalistas y nuevos movimientos religiosos. Nosotros en la Iglesia católica presentamos a Jesús de Nazaret, Vivo y Resucitado entre nosotros. Damos testimonio de cómo al encontrarle y conocerle ha cambiado nuestras vidas, para bien propio y de nuestro prójimo. Yo también decía que era católico, sin embargo no era cristiano. Esta es la gran diferencia.
En la Parroquia Santísima Trinidad funcionan varios grupos de auto-ayuda dedicados a asistir personas, familiares y amigos que han sido afectados por el alcohol y las drogas. Te ruego, Andy, que antes de volver a sugerir una locura como esta para poder reducir el tráfico y consumo, visites y participes en uno de estos grupos, y escuches sus reclamos.
Tenemos el corazón “partio”, como dijo el español Alejandro Sanz, con un hoyo justo en medio del tamaño de Dios, y mientras no coloquemos a Dios en nuestro corazón y nuestras vidas, el hoyo se agrandará, y los problemas crecerán, y nos fatigaremos hasta la muerte.
El Sr. Valdez (televidente interactivo) pudo haberse equivocado en sus planteamientos en contra del anterior gobierno como tú en el esbozo de tus logros. Nuestro pueblo se muere por falta de conocimiento, por falta de una verdadera explicación de los males que le aquejan. Por favor explíquenlos.
Que Jesús derrame sobre ti y toda tu familia una gota de su sangre gloriosa, y los proteja, los guarde, los consuele, los aliente. Y María de la AltaGracia, Madre de Dios y Madre nuestra, los acerque más a Jesús, a su Iglesia, a sus pastores, para dejarse guiar, humildemente, hasta EL, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
“No te domine demasiado el deseo de saber, porque en él encontrarás una desviación grande y un grande engaño. Los hombres de ciencia quieren aparecer y ser llamados sabios. Pero hay muchas cosas cuyo conocimiento poco o nada ayuda al alma. Y muy necio es aquel que atiende a muchos asuntos que nada le aprovechan a su salvación.”
Con sincero afecto cristiano, te saluda.
Mario R. Saviñón
En honor a San Simeón (+ 459)
Dr.
Andrés Dauhajre hijo
“Toque de queda con Triálogo”
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: George Soros y la elite judía, el Nuevo Orden Mundial y la Nueva Era, los académicos y los intelectuales, y la legalización de las drogas.
Estimado Andy,
¡Muy buenas tardes!
Al escuchar anoche la respuesta que ofreciste a un tele-vidente, al cuestionar tus opiniones respecto al tema de referencia [en rojo], he querido escribirte algunas líneas para testimoniar públicamente el pensamiento y el sentir de uno que estuvo atado por largos años a tantos vicios y pasiones, y fue liberado por la gracia de Dios y el amor de Jesucristo; expresarte mi gran preocupación respecto al presente y futuro de nuestra sociedad, tus hijos, sobrinos y ahijados incluidos.
He oído decir de boca de algún político que nueve de cada diez dominicanos están corruptos. Yo voy un poco más lejos: todos los dominicanos, mejor dicho, el mundo entero, está enfermo; y lo peor de todo es que apenas nos damos cuenta. Nuestra enfermedad es invisible, emocional, y esto lo atestigua mejor nuestro comportamiento; y es espiritual, y esto lo atestigua nuestra pobre fe y testimonio cristiano.
Con esto dicho y colocado en su justa perspectiva, procedo ahora a elaborar un poco más mis inquietudes sobre el espinoso tema.
El Nuevo Orden Mundial y la Nueva Era tienen el plan descabellado y bien establecido de promover y contribuir a difundir, en todas las medidas de sus posibilidades, el quebranto de las cuatro patas que sostienen “la gran mesa” de las naciones, a toda la humanidad, por así decirlo:
Económica, Política, Social y Religiosa.
Como de economía y política se muy poco, me atreveré comentarte algunas cosas sobre los aspectos social y religioso, siendo esta última la parte más importante para mí.
Nuestra sociedad, y no hay que ser “un doctor” para descubrirlo, sufre hoy las consecuencias de una de sus peores crisis en la historia. La depravación, el libertinaje y el degenere al que hemos llegado a comienzos del siglo XXI no tiene parangón.
· Cientos de miles personas muertas a diario en más de treinta (30) guerras alrededor del mundo;
· 10’000 suicidios diarios;
· 25’000 abortos diarios;
· millones de personas adictas al alcohol y a drogas ilícitas;
· millones de personas adictas a drogas lícitas;
· seis de cada diez matrimonios quebrantados;
· la falta de educación;
· la falta de salud adecuada;
· la falta de alimentación;
· la corrupción pública y privada;
· la homosexualidad y el lesbianismo;
· la prostitución;
· etc., etc., etc.
Nuestros hijos asisten hoy a uno de los eventos sociales más complejos que hayamos vivido en nuestra historia reciente, ni hablar de lo que nos espera con la liberalización que sufrirá aún más nuestro sistema de vida democrática con la introducción de leyes como la del aborto y otras más gestándose, vía ONG’s, en nuestro Congreso Nacional en este preciso momento.
Debes tener a mano los resultados económicos del mercado de importación, producción y venta de bebidas alcohólicas en nuestro país: la droga por excelencia de los dominicanos. No hay actividad social en este país en la que esta “poción” no juegue un rol más que protagónico en toda ella. Los volúmenes de consumo de alcohol en nuestro país son alarmantes, tales que no los revelan abiertamente para no crear pánico entre los “straight” todavía. Sin darnos cuenta nos hemos convertido en un país en el que la mayoría de sus ciudadanos dependen de esta malvada sustancia.
¿Tú te imaginas lo que sucedería si legalizan la marihuana, la cocaína, el crack, el éxtasis, el PCP, etc.?
Habría que modelar variados escenarios para poder meditar profundo las posibles consecuencias, y de seguro quedaríamos cortos en nuestras presunciones. Bien dices tú que bregamos con individuos, no con máquinas.
Cuando en 1973 el Congreso de los EEUU aprobó la ley Roe-Wade, los abortos que se realizaban en ese país, aquí y allí, alarmaban por constituir un crimen a la vida, pero nada que ver con los números se estima sucedieron el año pasado. Hay quienes afirman que en estos treinta (30) años, a partir de la aprobación de la ley, más de sesenta (60) millones de no-nacidos han muerto en las manos de aquellos que están supuestos a preservar la vida, “los profesionales de la salud”. Millones de madres han muerto también en el quirófano.
Dime tú ahora, ¿ha disminuido en algo la promiscuidad de nuestros hijos dado que el aborto fuese legalizado? NO.
Con Al Capone y el Whiskey ha pasado exactamente lo mismo. Mientras el preciado y fluido embriagante estaba prohibido, unos cuantos lo consumían metidos en apestosos cabareses subterráneos. Al ser legalizado el alcohol, la humanidad entera se ha convertido de pronto en “aficionada al vino”, y de qué forma.
Los daños que ocasiona el alcohol al sistema nervioso central y al cerebro son irreversibles. Mediante el consumo habitual y sostenido se llega a desarrollar la tolerancia, y luego vienen las adicciones.
Para que tengas una idea de la gravedad del asunto, conozco jóvenes que han caído victimas del alcohol y las drogas y no han logrado zafarse de ellas, siendo una lastima para sus padres y amigos. Otros se han lesionado permanentemente. Otros han muerto. ¡Vaya vaina, sabes!
Tú dices que no fumas, y yo me pregunto ¿qué haces para anestesiar tus penas? No es necesario que me contestes, pero eso mismo decía yo hace unos años atrás, momentos antes de darme cuenta de todas las debilidades que traía conmigo de fábrica, así como las que me creé yo mismo en los años que llevo de vida.
“Si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios” [1 Juan 3, 21]
Dice Tomás de Kempis, en su famoso libro “La Imitación de Cristo”, que “todo hombre, por naturaleza, desea ser erudito. Pero, ¿qué importa la ciencia sin el temor de Dios?”.
Andy, hermano mío, no te apasiones tanto con estos temas de la Iglesia y nuestro Cardenal López Rodríguez, es uno de los pocos hombres que en este país defienden lo nuestro, eso que realmente pertenece a todos, nuestro país, nuestra familia, nuestros hijos, nuestra fe. No se si lo has pensado, pero creo sinceramente que pocos dominicanos han aquilatado en toda su amplitud el valor de este hombre de Dios, su ministerio, su obra. Lo mismo que tampoco hemos sabido apreciar al Santo Padre que tenemos, S.S. Juan Pablo II.
Eso de “vender y mercadear el mensaje de la salvación” es oficio de fundamentalistas y nuevos movimientos religiosos. Nosotros en la Iglesia católica presentamos a Jesús de Nazaret, Vivo y Resucitado entre nosotros. Damos testimonio de cómo al encontrarle y conocerle ha cambiado nuestras vidas, para bien propio y de nuestro prójimo. Yo también decía que era católico, sin embargo no era cristiano. Esta es la gran diferencia.
En la Parroquia Santísima Trinidad funcionan varios grupos de auto-ayuda dedicados a asistir personas, familiares y amigos que han sido afectados por el alcohol y las drogas. Te ruego, Andy, que antes de volver a sugerir una locura como esta para poder reducir el tráfico y consumo, visites y participes en uno de estos grupos, y escuches sus reclamos.
Tenemos el corazón “partio”, como dijo el español Alejandro Sanz, con un hoyo justo en medio del tamaño de Dios, y mientras no coloquemos a Dios en nuestro corazón y nuestras vidas, el hoyo se agrandará, y los problemas crecerán, y nos fatigaremos hasta la muerte.
El Sr. Valdez (televidente interactivo) pudo haberse equivocado en sus planteamientos en contra del anterior gobierno como tú en el esbozo de tus logros. Nuestro pueblo se muere por falta de conocimiento, por falta de una verdadera explicación de los males que le aquejan. Por favor explíquenlos.
Que Jesús derrame sobre ti y toda tu familia una gota de su sangre gloriosa, y los proteja, los guarde, los consuele, los aliente. Y María de la AltaGracia, Madre de Dios y Madre nuestra, los acerque más a Jesús, a su Iglesia, a sus pastores, para dejarse guiar, humildemente, hasta EL, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
“No te domine demasiado el deseo de saber, porque en él encontrarás una desviación grande y un grande engaño. Los hombres de ciencia quieren aparecer y ser llamados sabios. Pero hay muchas cosas cuyo conocimiento poco o nada ayuda al alma. Y muy necio es aquel que atiende a muchos asuntos que nada le aprovechan a su salvación.”
Con sincero afecto cristiano, te saluda.
Mario R. Saviñón
El desafío de la cristiandad en el siglo XXI
ENTRE LA CONJURA MASÓNICA Y LA JIHAD DEL ISLAM
Tomado de www.agenciahispanoamerica.org
Termina el 2009 con negros presagios sobre la cabeza de los pueblos cristianos. Ya no puede atribuirse a una coincidencia, o a una moda de políticas provisorias, el asalto a nuestras creencias. La premeditación prepotente y descarnada con que los líderes mundiales impulsan la transformación de las costumbres y tradiciones cristianas del Occidente obedece a un mandato surgido en las logias y los tabernáculos que operan lejos de la vista de los pueblos. Transformaciones impulsadas a través de leyes que –oh casualidad- son promovidas simultáneamente en todas partes: leyes de aborto, leyes de "género", leyes de "memoria histórica". Todo debidamente aderezado con un alud mediático que lo justifica y lo revalora todo.
Así vemos que nuestra cara creencia en el valor de la vida humana como portadora del destino trascendente que le ha regalado el Creador es aniquilada por las leyes de aborto y eutanasia. Los valores tradicionales de la familia cristiana rebajados al equipararlos con el matrimonio homosexual. Conculcados los derechos infantiles por la ley que permite sean adoptados por parejas del mismo sexo. Perseguidas las autoridades eclesiásticas que levantan su voz contra todo esto. Cuando buscamos los orígenes de este cataclismo que nos cae sobre las cabezas, debemos remontarnos a la penumbra de los siglos, cuando se conjuró el enemigo de la cristiandad. Cuando las logias se propusieron todo, letra por letra y palabra por palabra lo que hoy está sucediendo.
NO ES CASUALIDAD.
Los mismos que promovieron "el racionalismo", los mismos que ocultan sus creencias paganas tras los nombres secretos de Dios, los difusores de la oscuridad bajo la proclama irónica de ser caballeros de LUZ. Son los hacedores de las revoluciones, los destructores de los reinos cristianos. Los liquidadores del Imperio Español. Los padres del marxismo y el bolchevismo. Son los creadores del socialismo, de los Frentes Populares, de la Socialdemocracia y del pernicioso Liberalismo. Son los autoproclamados agnósticos, infiltrados entre los incautos que en cuanto se les escarba un poco reluce el gnosticismo pagano de las primeras horas de la lucha contra el Cristianismo, surgido de las sombras, siempre en las sombras.
Tesoneros, despiadados, armados de un odio teológico a la Cruz, perseveraron. Sufrieron descalabros, avanzaron y retrocedieron. Se cobraron cada derrota, emborronaron cada página de la historia que los revela. Y castigan el cuerpo de las Instituciones de las naciones, que vertebran la tradición y sostienen a los pueblos. Es así que los ejércitos, pilar fundamental, al lado de nuestra fe, son el blanco de la venganza y el objetivo de su ataque. Suman sus fuerzas en esta tarea todas las vertientes de los tabernáculos. Los liberales sirven en bandeja a nuestros soldados para el desquite perverso de los marxistas.
El fin es el mismo, NO HAY CASUALIDADES.
Desmontar los ejércitos de su finalidad patriótica, convertirlos en monigotes mundialistas de los intereses espurios de las fachadas internacionales, o simple y llanamente desaparecerlos, como están haciendo con los de Argentina y Uruguay. Han insuflado la mentira en el corazón de las nuevas generaciones y han criminalizado a los guerreros de la Patria, ocultado sus hazañas, enfangado la memoria de sus héroes. Han puesto una inmensa cortina que oculta la verdad. No se puede atisbar por sus rendijas las glorias imperecederas de nuestras armas. Una noticia de la prensa argentina lo dice todo: EL GENERAL VIDELA SERIA JUZGADO EN NUREMBERG. Todo está dicho.
EL ISLAM, MIENTRAS TANTO, NO CONCILIA Y SE PREPARA.
Se habla de que no todo en El Islam es fundamentalismo, que las políticas progresistas de "encuentros de civilizaciones" emprendidas por los líderes europeos acercarán a Occidente con los pueblos mahometanos. Uno se pregunta si es imbecilidad o derrotismo premeditado.
El Islam no puede alterar su esencia sin diluirse en el intento. El fundamento del Islam es la Guerra Santa, la Jihad. El Islam vive y existe para la conversión obligada de todos los hombres. El Islam no puede negociar o atemperarse sin contradecir al hacerlo su fin ulterior. Esto no lo puede cambiar nadie, porque es la palabra de su profeta y el vértice de su fe.
El Islam tiene su ley y su tradición y no las pone en tela de juicio. Los cristianos somos el enemigo y ellos "los únicos creyentes". Esta es una realidad que se proclama a los cuatro vientos, porque así predican las religiones: a los cuatro vientos, repito, sí, ese es el fin, ¿porque los gobiernos de Europa han abierto las puertas a una emigración que sin levantar una cimitarra y por la sola progresión del crecimiento demográfico será la mayoría religiosa de la cuna de nuestra civilización? En unas décadas el Islam prevalecerá en Europa. Y mirando el trato que se inflige a las minorías en los países mahometanos se puede imaginar el destino de nuestros hijos y nuestros nietos.
El Islam fue, es y será enemigo del Cristianismo. Son creencias excluyentes. Nuestros mayores no se llamaron a engaños, y jalonan nuestra historia mil episodios de lucha por sobrevivir los unos sobre los otros. Nada ha cambiado, el discurso pseudo culto de encuentros y multiculturalidad son pamplinas, y los mahometanos lo tienen bien claro.
En Egipto los "infieles", en su propio país, pagan impuestos discriminatorios por el solo hecho de serlo. En Irak y Afganistán los cristianos son asesinados, lo mismo que en Filipinas. Los mahometanos arrasan en Sudán aliados con los paganos. Los Reinos Árabes financian las "madrasas"1 y "mezquitas" que florecen por toda Europa. Y mientras pretenden dar una imagen de equilibrio, es bien sabido que de esas familias y de sus arcas se financian los grupos de choque del Islam, como Al Qaeda y otros.
El que pretenda encontrar en El Islam un aliado religioso no hace más que engañarse. El Islam se solaza de nuestra decadencia y se alista para heredar y reconquistar.
LA RESPUESTA DE LA CRISTIANDAD
Hay una sola posible respuesta. La fe, la oración y la acción. Hay que librar "el buen combate YA". Es el deber de cada hombre y mujer que reconozca en estas palabras la verdad, que admita en su interior que esto ESTA PASANDO y que está pasando de manera implacable. Todo cristiano que reconozca en estas previsiones sus propios temores y sus propias certezas, se obliga inexcusablemente a la acción. Una acción al servicio de la Fe, la Verdad, y la defensa de nuestra Tradición Cristiana. Un compromiso con nuestra Iglesia y con las instituciones patrias. Una voluntad de ya no callar por no disgustar. Una decisión de revelar esta verdad sin temor y con valentía.
1. Madrasa: escuela religiosa islámica
Tomado de www.agenciahispanoamerica.org
Termina el 2009 con negros presagios sobre la cabeza de los pueblos cristianos. Ya no puede atribuirse a una coincidencia, o a una moda de políticas provisorias, el asalto a nuestras creencias. La premeditación prepotente y descarnada con que los líderes mundiales impulsan la transformación de las costumbres y tradiciones cristianas del Occidente obedece a un mandato surgido en las logias y los tabernáculos que operan lejos de la vista de los pueblos. Transformaciones impulsadas a través de leyes que –oh casualidad- son promovidas simultáneamente en todas partes: leyes de aborto, leyes de "género", leyes de "memoria histórica". Todo debidamente aderezado con un alud mediático que lo justifica y lo revalora todo.
Así vemos que nuestra cara creencia en el valor de la vida humana como portadora del destino trascendente que le ha regalado el Creador es aniquilada por las leyes de aborto y eutanasia. Los valores tradicionales de la familia cristiana rebajados al equipararlos con el matrimonio homosexual. Conculcados los derechos infantiles por la ley que permite sean adoptados por parejas del mismo sexo. Perseguidas las autoridades eclesiásticas que levantan su voz contra todo esto. Cuando buscamos los orígenes de este cataclismo que nos cae sobre las cabezas, debemos remontarnos a la penumbra de los siglos, cuando se conjuró el enemigo de la cristiandad. Cuando las logias se propusieron todo, letra por letra y palabra por palabra lo que hoy está sucediendo.
NO ES CASUALIDAD.
Los mismos que promovieron "el racionalismo", los mismos que ocultan sus creencias paganas tras los nombres secretos de Dios, los difusores de la oscuridad bajo la proclama irónica de ser caballeros de LUZ. Son los hacedores de las revoluciones, los destructores de los reinos cristianos. Los liquidadores del Imperio Español. Los padres del marxismo y el bolchevismo. Son los creadores del socialismo, de los Frentes Populares, de la Socialdemocracia y del pernicioso Liberalismo. Son los autoproclamados agnósticos, infiltrados entre los incautos que en cuanto se les escarba un poco reluce el gnosticismo pagano de las primeras horas de la lucha contra el Cristianismo, surgido de las sombras, siempre en las sombras.
Tesoneros, despiadados, armados de un odio teológico a la Cruz, perseveraron. Sufrieron descalabros, avanzaron y retrocedieron. Se cobraron cada derrota, emborronaron cada página de la historia que los revela. Y castigan el cuerpo de las Instituciones de las naciones, que vertebran la tradición y sostienen a los pueblos. Es así que los ejércitos, pilar fundamental, al lado de nuestra fe, son el blanco de la venganza y el objetivo de su ataque. Suman sus fuerzas en esta tarea todas las vertientes de los tabernáculos. Los liberales sirven en bandeja a nuestros soldados para el desquite perverso de los marxistas.
El fin es el mismo, NO HAY CASUALIDADES.
Desmontar los ejércitos de su finalidad patriótica, convertirlos en monigotes mundialistas de los intereses espurios de las fachadas internacionales, o simple y llanamente desaparecerlos, como están haciendo con los de Argentina y Uruguay. Han insuflado la mentira en el corazón de las nuevas generaciones y han criminalizado a los guerreros de la Patria, ocultado sus hazañas, enfangado la memoria de sus héroes. Han puesto una inmensa cortina que oculta la verdad. No se puede atisbar por sus rendijas las glorias imperecederas de nuestras armas. Una noticia de la prensa argentina lo dice todo: EL GENERAL VIDELA SERIA JUZGADO EN NUREMBERG. Todo está dicho.
EL ISLAM, MIENTRAS TANTO, NO CONCILIA Y SE PREPARA.
Se habla de que no todo en El Islam es fundamentalismo, que las políticas progresistas de "encuentros de civilizaciones" emprendidas por los líderes europeos acercarán a Occidente con los pueblos mahometanos. Uno se pregunta si es imbecilidad o derrotismo premeditado.
El Islam no puede alterar su esencia sin diluirse en el intento. El fundamento del Islam es la Guerra Santa, la Jihad. El Islam vive y existe para la conversión obligada de todos los hombres. El Islam no puede negociar o atemperarse sin contradecir al hacerlo su fin ulterior. Esto no lo puede cambiar nadie, porque es la palabra de su profeta y el vértice de su fe.
El Islam tiene su ley y su tradición y no las pone en tela de juicio. Los cristianos somos el enemigo y ellos "los únicos creyentes". Esta es una realidad que se proclama a los cuatro vientos, porque así predican las religiones: a los cuatro vientos, repito, sí, ese es el fin, ¿porque los gobiernos de Europa han abierto las puertas a una emigración que sin levantar una cimitarra y por la sola progresión del crecimiento demográfico será la mayoría religiosa de la cuna de nuestra civilización? En unas décadas el Islam prevalecerá en Europa. Y mirando el trato que se inflige a las minorías en los países mahometanos se puede imaginar el destino de nuestros hijos y nuestros nietos.
El Islam fue, es y será enemigo del Cristianismo. Son creencias excluyentes. Nuestros mayores no se llamaron a engaños, y jalonan nuestra historia mil episodios de lucha por sobrevivir los unos sobre los otros. Nada ha cambiado, el discurso pseudo culto de encuentros y multiculturalidad son pamplinas, y los mahometanos lo tienen bien claro.
En Egipto los "infieles", en su propio país, pagan impuestos discriminatorios por el solo hecho de serlo. En Irak y Afganistán los cristianos son asesinados, lo mismo que en Filipinas. Los mahometanos arrasan en Sudán aliados con los paganos. Los Reinos Árabes financian las "madrasas"1 y "mezquitas" que florecen por toda Europa. Y mientras pretenden dar una imagen de equilibrio, es bien sabido que de esas familias y de sus arcas se financian los grupos de choque del Islam, como Al Qaeda y otros.
El que pretenda encontrar en El Islam un aliado religioso no hace más que engañarse. El Islam se solaza de nuestra decadencia y se alista para heredar y reconquistar.
LA RESPUESTA DE LA CRISTIANDAD
Hay una sola posible respuesta. La fe, la oración y la acción. Hay que librar "el buen combate YA". Es el deber de cada hombre y mujer que reconozca en estas palabras la verdad, que admita en su interior que esto ESTA PASANDO y que está pasando de manera implacable. Todo cristiano que reconozca en estas previsiones sus propios temores y sus propias certezas, se obliga inexcusablemente a la acción. Una acción al servicio de la Fe, la Verdad, y la defensa de nuestra Tradición Cristiana. Un compromiso con nuestra Iglesia y con las instituciones patrias. Una voluntad de ya no callar por no disgustar. Una decisión de revelar esta verdad sin temor y con valentía.
1. Madrasa: escuela religiosa islámica
El ojo de Horus
06 de Noviembre #2006
En memoria de San Engelberto (+ 1225) mártir
Sra.
Arelis Dominguez de Tatis
Amor al prójimo, espacio para avanzar y crecer
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “El Arq. Malkúm, el ojo de Horus y la Nueva Era”
“En nuestro combate espiritual contra el misterio de la iniquidad y el imperio de la muerte solemos subestimar el poder de Satanás, al encontrarnos ciertamente indefensos y por desconocer sus estrategias. Pensamos que el Diablo intenta con nosotros una guerra abierta, y no es así... El Demonio no interviene, normalmente, de forma directa en nuestra historia, sino que lo hace a través de intermediarios. Su manera de actuar consiste en manejar la mente humana... Lucifer puede jugar con nosotros y hacer que, creyendo que estamos haciendo la voluntad de Dios, en realidad destruyamos su obra; como sucedió con todos aquellos personajes de La Pasión que -cumpliendo la Ley de Moisés- mataban a Cristo, el Mesías, nuestro Salvador... La estrategia consiste en levantarnos lo más alto posible para luego dejarnos caer, y duro...”
Estimada Sra. Dominguez de Tatis:
“La Nueva Era es un movimiento pseudo-espiritual de corte esotérico, ocultista y pagano, el cual incluye una cantidad enorme de teorías erróneas y herejías que contradicen verdades fundamentales de nuestra fe cristiana, y que busca llevar al hombre a creer que puede llegar a ser como Dios. Su finalidad, encubierta bajo un pretendido respeto a todas las creencias, es la destrucción de la fe cristiana, con lo que se intenta acabar con La Iglesia y con la denominación católica.”
Al saludarle cordialmente en esta tarde, he querido escribirle de inmediato a fin de compartir con usted algunas de las tantas inquietudes que ha provocado el Arq. Malkúm con sus declaraciones en ese programa suyo durante las últimas dos semanas.
No hay que ser ningún “iluminado” para detectar de inmediato el origen y la naturaleza, el objetivo y el alcance de los predicamentos del Arq. Malkúm: existe un secreto que muchos de nosotros no hemos descubierto todavía que, con su ayuda, con sus enseñanzas y las de los maestros ascendidos pronto aprenderemos. “El universo es Dios”, “existen muchas vidas”, es decir, aquello de “la reencarnación”, y esa fabulosa “energía” todopoderosa que la mayoría no logramos alcanzar para poner en orden nuestras vidas, el Arq. Malkúm nos mostrará fácilmente como obtenerla, sea en un curso, en dos o más, no importa, tenemos que intentarlo, todo por “elevar la frecuencia de nuestras vibraciones”, “despertar el inconsciente”, “acelerar el fin de este ciclo”, “tomar el timón de nuestra vida”, encender “la linterna de Dios”, y entrar a formar parte de “la universidad del amor”.
“Humildad es saber lo que uno es y saber luchar por ser lo que Dios espera que seamos. Aceptando la verdad, viviendo limpiamente, sin engrandecerse, sin elevarse, sin darse demasiada importancia, sin engreírse, sin considerarse auto-suficiente. Aceptar la verdad pura y simplemente.”
En estos últimos ocho años que llevamos investigando a fondo el tema, con mayor frecuencia detectamos la aparición de estos fenómenos provenientes de distintos polos del planeta. A veces vienen del norte, otras veces del sur, en ocasiones del este y otras del oeste, pero el mensaje es el mismo: Jesucristo es un estúpido, La Iglesia, su Magisterio y nosotros también, luego de haber pasado dos mil años sin comprender que no hemos entendido para nada las lecciones de nuestros maestros, y que tenía que venir el Arq. Malkúm, al programa “amor al prójimo”, para decirnos la verdad, para enseñarnos exactamente las cosas tales como son.
Dice un reconocido ocultista francés en uno de sus escritos más recientes lo siguiente:
“A propósito de las relaciones del teosofismo con el protestantismo se plantea una cuestión más profunda: si se juzga que el teosofismo es anti-cristiano en principio, y que lo sigue siendo a pesar de sus actuales apariencias “neo-cristianas”, ¿Será entonces necesario llegar a la conclusión de que el protestantismo, cuando sus tendencias sean llevadas al territorio de los extremos, “un fundamentalismo muy liberalizado”, deba terminar lógicamente en el anti-cristianismo? Por paradojal que una tal conclusión pueda parecer, quizás, a primera vista (y recordando que muchas de las sectas protestantes gustan decirse “cristianas” sin epítetos, e incluso “evangélicas”), hay sin embargo hechos que por lo menos son susceptibles de dar a esa conclusión alguna verosimilitud. Tal es el caso, sobre todo, del protestantismo liberal (adventista, mormón, y testigos de Jehová), que ya no admiten siquiera la divinidad de Jesucristo, o la admiten como “un modo de decir” (metodistas, presbiterianos, bautistas, episcopales, pentecostales y non-denominacionales independientes), y que en el fondo no es otra cosa que un simple “moralismo” bien disfrazado de “seudo-religión”...”
Tengo un hijo, una familia y muchos amigos queridos por quienes preocuparme, tengo delante a todo un pueblo muy afligido pidiendo auxilio por falta de conocimiento, rogando les ayudemos a zafarse de las ataduras que quieren imponerles desde fuera las potencias del imperio y la maldad, los neo-fariseos en este siglo XXI.
Nuestro Himno nacional clama desde hace ya más de cien años: “no queremos ser esclavos de nada ni nadie”, ni del Arq. Malkúm, mucho menos de una secta seudo-religiosa.
En tiempos difíciles como los actuales, mejor es ponernos de acuerdo y echar el buen pleito de la fe contra la Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial, los ocultistas, los satanistas, los horoscoperos, santeros, hechiceros y adivinos; de frente a todo aquello que atenta contra la fe cristiana católica, la cual sabemos -bien llevada- es la única que garantiza la salvación eterna.
San Agustín [+ 430 d.C.], ese titán del catolicismo primitivo, el más grande Teólogo de todos los tiempos, llama a la Virgen María “el molde de Dios”, y los protestantes la maldicen y la repudian: “el molde propio para formar y moldear a todos los hijos de Dios”.
San Juan el Evangelista lo dijo claro: “desde aquel momento el discípulo la llevó consigo a su casa” [Jn. 19, 27], y vivió con ella por espacio de veinticinco (25) años, hasta el momento de su asunción al cielo.
Señor Jesús, te damos gracias por nuestro pan de cada día. Te alabamos y te bendecimos por haber preservado la santa Madre Iglesia a través de los siglos hasta nosotros, pues Ella nos regala intacta las enseñanzas de los Apóstoles, quienes a su vez la recibieron de Ti. Que sea Tu madre, la Virgen de la AltaGracia, quien nos ayude a comprender estas maravillosas realidades celestiales, interceda por nosotros y nos auxilie en estos momentos de “gran tribulación”.
Con fraternos saludos de este esclavo de Jesús en María, me suscribo a sus órdenes siempre.
Mario R. Saviñón
Pd. Información adicional:
www.cortedelosmilagros.blogspot.com/2006/11/quin-es-fernando-malkn.html
En memoria de San Engelberto (+ 1225) mártir
Sra.
Arelis Dominguez de Tatis
Amor al prójimo, espacio para avanzar y crecer
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “El Arq. Malkúm, el ojo de Horus y la Nueva Era”
“En nuestro combate espiritual contra el misterio de la iniquidad y el imperio de la muerte solemos subestimar el poder de Satanás, al encontrarnos ciertamente indefensos y por desconocer sus estrategias. Pensamos que el Diablo intenta con nosotros una guerra abierta, y no es así... El Demonio no interviene, normalmente, de forma directa en nuestra historia, sino que lo hace a través de intermediarios. Su manera de actuar consiste en manejar la mente humana... Lucifer puede jugar con nosotros y hacer que, creyendo que estamos haciendo la voluntad de Dios, en realidad destruyamos su obra; como sucedió con todos aquellos personajes de La Pasión que -cumpliendo la Ley de Moisés- mataban a Cristo, el Mesías, nuestro Salvador... La estrategia consiste en levantarnos lo más alto posible para luego dejarnos caer, y duro...”
Estimada Sra. Dominguez de Tatis:
“La Nueva Era es un movimiento pseudo-espiritual de corte esotérico, ocultista y pagano, el cual incluye una cantidad enorme de teorías erróneas y herejías que contradicen verdades fundamentales de nuestra fe cristiana, y que busca llevar al hombre a creer que puede llegar a ser como Dios. Su finalidad, encubierta bajo un pretendido respeto a todas las creencias, es la destrucción de la fe cristiana, con lo que se intenta acabar con La Iglesia y con la denominación católica.”
Al saludarle cordialmente en esta tarde, he querido escribirle de inmediato a fin de compartir con usted algunas de las tantas inquietudes que ha provocado el Arq. Malkúm con sus declaraciones en ese programa suyo durante las últimas dos semanas.
No hay que ser ningún “iluminado” para detectar de inmediato el origen y la naturaleza, el objetivo y el alcance de los predicamentos del Arq. Malkúm: existe un secreto que muchos de nosotros no hemos descubierto todavía que, con su ayuda, con sus enseñanzas y las de los maestros ascendidos pronto aprenderemos. “El universo es Dios”, “existen muchas vidas”, es decir, aquello de “la reencarnación”, y esa fabulosa “energía” todopoderosa que la mayoría no logramos alcanzar para poner en orden nuestras vidas, el Arq. Malkúm nos mostrará fácilmente como obtenerla, sea en un curso, en dos o más, no importa, tenemos que intentarlo, todo por “elevar la frecuencia de nuestras vibraciones”, “despertar el inconsciente”, “acelerar el fin de este ciclo”, “tomar el timón de nuestra vida”, encender “la linterna de Dios”, y entrar a formar parte de “la universidad del amor”.
“Humildad es saber lo que uno es y saber luchar por ser lo que Dios espera que seamos. Aceptando la verdad, viviendo limpiamente, sin engrandecerse, sin elevarse, sin darse demasiada importancia, sin engreírse, sin considerarse auto-suficiente. Aceptar la verdad pura y simplemente.”
En estos últimos ocho años que llevamos investigando a fondo el tema, con mayor frecuencia detectamos la aparición de estos fenómenos provenientes de distintos polos del planeta. A veces vienen del norte, otras veces del sur, en ocasiones del este y otras del oeste, pero el mensaje es el mismo: Jesucristo es un estúpido, La Iglesia, su Magisterio y nosotros también, luego de haber pasado dos mil años sin comprender que no hemos entendido para nada las lecciones de nuestros maestros, y que tenía que venir el Arq. Malkúm, al programa “amor al prójimo”, para decirnos la verdad, para enseñarnos exactamente las cosas tales como son.
Dice un reconocido ocultista francés en uno de sus escritos más recientes lo siguiente:
“A propósito de las relaciones del teosofismo con el protestantismo se plantea una cuestión más profunda: si se juzga que el teosofismo es anti-cristiano en principio, y que lo sigue siendo a pesar de sus actuales apariencias “neo-cristianas”, ¿Será entonces necesario llegar a la conclusión de que el protestantismo, cuando sus tendencias sean llevadas al territorio de los extremos, “un fundamentalismo muy liberalizado”, deba terminar lógicamente en el anti-cristianismo? Por paradojal que una tal conclusión pueda parecer, quizás, a primera vista (y recordando que muchas de las sectas protestantes gustan decirse “cristianas” sin epítetos, e incluso “evangélicas”), hay sin embargo hechos que por lo menos son susceptibles de dar a esa conclusión alguna verosimilitud. Tal es el caso, sobre todo, del protestantismo liberal (adventista, mormón, y testigos de Jehová), que ya no admiten siquiera la divinidad de Jesucristo, o la admiten como “un modo de decir” (metodistas, presbiterianos, bautistas, episcopales, pentecostales y non-denominacionales independientes), y que en el fondo no es otra cosa que un simple “moralismo” bien disfrazado de “seudo-religión”...”
Tengo un hijo, una familia y muchos amigos queridos por quienes preocuparme, tengo delante a todo un pueblo muy afligido pidiendo auxilio por falta de conocimiento, rogando les ayudemos a zafarse de las ataduras que quieren imponerles desde fuera las potencias del imperio y la maldad, los neo-fariseos en este siglo XXI.
Nuestro Himno nacional clama desde hace ya más de cien años: “no queremos ser esclavos de nada ni nadie”, ni del Arq. Malkúm, mucho menos de una secta seudo-religiosa.
En tiempos difíciles como los actuales, mejor es ponernos de acuerdo y echar el buen pleito de la fe contra la Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial, los ocultistas, los satanistas, los horoscoperos, santeros, hechiceros y adivinos; de frente a todo aquello que atenta contra la fe cristiana católica, la cual sabemos -bien llevada- es la única que garantiza la salvación eterna.
San Agustín [+ 430 d.C.], ese titán del catolicismo primitivo, el más grande Teólogo de todos los tiempos, llama a la Virgen María “el molde de Dios”, y los protestantes la maldicen y la repudian: “el molde propio para formar y moldear a todos los hijos de Dios”.
San Juan el Evangelista lo dijo claro: “desde aquel momento el discípulo la llevó consigo a su casa” [Jn. 19, 27], y vivió con ella por espacio de veinticinco (25) años, hasta el momento de su asunción al cielo.
Señor Jesús, te damos gracias por nuestro pan de cada día. Te alabamos y te bendecimos por haber preservado la santa Madre Iglesia a través de los siglos hasta nosotros, pues Ella nos regala intacta las enseñanzas de los Apóstoles, quienes a su vez la recibieron de Ti. Que sea Tu madre, la Virgen de la AltaGracia, quien nos ayude a comprender estas maravillosas realidades celestiales, interceda por nosotros y nos auxilie en estos momentos de “gran tribulación”.
Con fraternos saludos de este esclavo de Jesús en María, me suscribo a sus órdenes siempre.
Mario R. Saviñón
Pd. Información adicional:
www.cortedelosmilagros.blogspot.com/2006/11/quin-es-fernando-malkn.html
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