Una idea central...
Somos La Iglesia católica
Nuestra familia está compuesta por personas de toda raza. Somos jóvenes y ancianos, ricos y pobres, hombres y mujeres, pecadores y santos.
Nuestra familia ha perseverado a través de los siglos y establecido a lo ancho de todo el mundo.
Con la gracia de Dios hemos fundado hospitales para poder cuidar a los enfermos, hemos abierto orfanatorios para cuidar de los niños, ayudamos a los más pobres y menos favorecidos. Somos la más grande organización caritativa de todo el planeta, llevando consuelo y alivio a los más necesitados.Educamos a más niños que cualquier otra institución escolar o religiosa.
Inventamos el método científico y las leyes de evidencia. Hemos fundado el sistema universitario.
Defendemos la dignidad de la vida humana en todas sus formas mientras promovemos el matrimonio y la familia.
Muchas ciudades llevan el nombre de nuestros venerados santos, que nos han precedido en el camino al cielo.
Guiados por el Espíritu Santo hemos compilado La Biblia. Somos transformados continuamente por Las Sagradas Escrituras y por la sagrada Tradición, que nos han guiado consistentemente por más de dos mil (2’000) años.
Somos… La Iglesia católica.
Contamos con más de un billón (1’000’000’000) de personas en nuestra familia compartiendo los Sacramentos y la plenitud de la fe cristiana. Por siglos hemos rezado por ti y tu familia, por el mundo entero, cada hora, cada día, cada vez que celebramos La Santa Misa.
Jesús de Nazaret ha puesto el fundamento de nuestra fe cuando dijo a Simón-Pedro, el primer Papa: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella» (Mt. XVI, 18).
Durante XX siglos hemos tenido una línea ininterrumpida de Pastores guiando nuestro rebaño, La Iglesia universal, con amor y con verdad, en medio de un mundo confuso y herido. Y en este mundo lleno de caos, problemas y dolor, es consolador saber que hay algo consistente, verdadero y sólido: nuestra fe católica y el amor eterno que Dios tiene y ha tenido por toda la creación.
Si has permanecido alejado de La Iglesia católica, te invitamos a verla de un modo nuevo hoy, visita www.catolicosregresen.org.
Somos una familia unida en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Somos católicos, bienvenido a Casa...
Nuestra familia ha perseverado a través de los siglos y establecido a lo ancho de todo el mundo.
Con la gracia de Dios hemos fundado hospitales para poder cuidar a los enfermos, hemos abierto orfanatorios para cuidar de los niños, ayudamos a los más pobres y menos favorecidos. Somos la más grande organización caritativa de todo el planeta, llevando consuelo y alivio a los más necesitados.Educamos a más niños que cualquier otra institución escolar o religiosa.
Inventamos el método científico y las leyes de evidencia. Hemos fundado el sistema universitario.
Defendemos la dignidad de la vida humana en todas sus formas mientras promovemos el matrimonio y la familia.
Muchas ciudades llevan el nombre de nuestros venerados santos, que nos han precedido en el camino al cielo.
Guiados por el Espíritu Santo hemos compilado La Biblia. Somos transformados continuamente por Las Sagradas Escrituras y por la sagrada Tradición, que nos han guiado consistentemente por más de dos mil (2’000) años.
Somos… La Iglesia católica.
Contamos con más de un billón (1’000’000’000) de personas en nuestra familia compartiendo los Sacramentos y la plenitud de la fe cristiana. Por siglos hemos rezado por ti y tu familia, por el mundo entero, cada hora, cada día, cada vez que celebramos La Santa Misa.
Jesús de Nazaret ha puesto el fundamento de nuestra fe cuando dijo a Simón-Pedro, el primer Papa: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella» (Mt. XVI, 18).
Durante XX siglos hemos tenido una línea ininterrumpida de Pastores guiando nuestro rebaño, La Iglesia universal, con amor y con verdad, en medio de un mundo confuso y herido. Y en este mundo lleno de caos, problemas y dolor, es consolador saber que hay algo consistente, verdadero y sólido: nuestra fe católica y el amor eterno que Dios tiene y ha tenido por toda la creación.
Si has permanecido alejado de La Iglesia católica, te invitamos a verla de un modo nuevo hoy, visita www.catolicosregresen.org.
Somos una familia unida en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Somos católicos, bienvenido a Casa...
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Conocer a La Iglesia
Conociendo el Esplendor de la Verdad y disipando todas las sombras
Por José Puertas, miembro de la FCTJM
"Sobre tí edificaré mí Iglesia y ni los poderes del infierno podrán contra ella" (Mt XVI, 18)
En mi peregrinar en la fe, me he encontrado con el triste y lamentable episodio de ver como el hombre frivoliza tan fácilmente con las cosas de Dios, y recurriendo a excusas tan infantiles como: “la misa es aburrida,” “no encontraba lo que buscaba” o simplemente, “ese cura no me gustaba”, se llega a la insensatez de engañarse diciendo que “en la Iglesia no se enseña la Biblia”.
Demostrándose con esto el hecho de que el hombre en el fondo lo que quiere es buscar un Dios a su propia hechura, fenómeno este que ha venido en un peligroso crecimiento en las últimas décadas y el cual se ha llamado la fe “Snack Bar”, o lo que es lo mismo, creerse que La Iglesia es un simple escaparate de supermercado donde uno toma lo que quiere y desecha lo que no le interesa.
Peligro que se advierte más en lo relacionado con Dios, esto así ya que el ser humano opta siempre por lo mejor dentro de sus posibilidades como poner a sus hijos en el mejor colegio, la mejor universidad, los mejores clubes sociales; de igual forma actúan cuando se trata de ir al médico. Sólo para las cosas de Dios es que, según muchos, da lo mismo donde ir y es lo mismo todo.
Advirtiendo con esto el hecho de que no podemos poner a Dios a la medida de nuestros antojos ya que así sólo reflejamos nuestro gusto por relativizar todo, aún ponga en juego nuestra propia felicidad y salvación.
El hombre desde que es hombre, ha tratado de encontrar la verdad a su paso, el origen de su proceder. Han transitado diversos caminos y ha dejado otros por recorrer; unos ya lo han encontrado y otros parecieran haberlo encontrado. De todos ellos, sólo los primeros continúan firmes en la verdad; pero todos tienen algo en común, y es la búsqueda, mediante grupos afines entre sí, de la verdad.
Dios, esa es la verdad que todos buscan; pero, para recorrer esa búsqueda y encontrar esa verdad, los medios e instrumentos están tan diseminados y diversificados que no sólo se distorsionan los mismos, sino, que a veces se tergiversa el fin. Y ya que no sólo hay que encontrar la verdad sino la plenitud de la misma, únicamente los primeros continúan firmes en esa plenitud de la verdad revelada: Los Católicos.
La verdad: recepción directa de Dios; que muchos no la aceptan o sus intereses y precedentes no se lo permiten. Siendo esto lo que ha conllevado a la ramificación errada de las sectas protestantes; todos sabemos que la mayor herida del cristianismo empezó con Lutero, pero no todos, conocemos sus palabras finales, su apoyo al hilo que tejió.
Los caminos por los cuales hoy caminamos; la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Siendo estas las señales que debe tener el cuerpo místico de Cristo, la esposa del cordero.
Hoy en día, las sectas protestantes se asemejan a la humanidad, evolucionan y se multiplican; arrojando confusiones, dudas e interpretaciones personales que niegan el verdadero mensaje del creador o afirman solamente parte del mismo.
Ya que S. Pedro en una de sus cartas católicas nos exhorta a dar razón de nuestra fe siempre y en todo momento, caminemos junto a la historia y veamos este triste y lamentable episodio de la humanidad, donde por el pecado y el deseo de endiosarse de unos cuantos, han querido engañar a los elegidos separándolos del cuerpo místico de Cristo...
Pero debemos recordar y gozarnos en la promesa que el mismo Jesús le hizo a su Iglesia:
“YO ESTARÉ CON USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO”
Los cristianos desde sus mismos inicios y apoyados en esta promesa, tuvieron siempre presente la responsabilidad que tenían de proteger a la Iglesia del error, y al surgir las herejías que trataban de apartarles de la plenitud de la verdad, debieron dejar bien en claro y establecer las señales o notas que deben prevalecer en la Iglesia fundada por Jesús.
Tal regla de fe los Padres la identifican con la Tradición Apostólica, ya fuese esta escrita como oral; ya que es con dicha Tradición, la cual abarca la Biblia, el Magisterio de la Iglesia, y lo enseñado en consenso por los Padres de la Iglesia, con la que se declara y fundamenta el sentir de la Iglesia en cada uno de los diferentes puntos en la fe.
Esto así, ya que la verdadera doctrina está conforme con la profesada por la Iglesia Apostólica, madre y fuente de la fe primitiva ya que enseña lo que recibió de los apóstoles y estos del mismo Cristo.
Pero antes de iniciar este caminar a través de la historia del cristianismo, me gustaría ya que creo ser válido y justo, el aclarar el significado de los términos herejía y cisma; así como esas señales y notas que deben caracterizar a la verdadera Iglesia…
Primeramente aclaramos que herejía (del griego, háiresis), se entiende a “la acción de todo aquel que habiendo recibido el bautismo cristiano, tercamente pone en duda o expone doctrinas contradictorias a la Verdad revelada”, es decir, un verdadero acto de deliberada infidelidad (ver 2 Pe II, 1). En otras palabras, todo lo que se opone a la “unitas fidei”, es decir, a todo aquello que va en contra del ministerio docente instituido por Cristo.
Cisma (del griego, sjisma) involucra un hecho de separación ó insubordinación que despedaza la unidad del rebaño de Cristo (ver 1 Cor I, 10; XI, 18; XII, 25). De allí que se le dé nombre de cismático, a quien ocasiona el cisma, como al que se adhiere libremente por convicción o de hecho. Así, un cisma puede no estar motivado por una herejía, pero en cambio, el nacimiento de una herejía, al cuestionar la ortodoxia dogmática, inevitablemente conlleva un acto cismático.
Sobre las notas distintivas de la Iglesia comienzo explicando que lo que se opone a la “uniteas regiminis”, es lo que va en contra del oficio pastoral encargado por Jesús a su Iglesia. Esto partiendo de la premisa de que también en el cuerpo místico debe existir una unidad en el régimen eclesiástico, “unitas hierchica”, reconociéndose por esta unidad a la verdadera Iglesia de Cristo. Por lo que UNA debe ser una de las señales ó notas de la Iglesia.
Es SANTA apoyada en su fundador que es Santo, por lo que desde su esencia más íntima, ya que en cuanto Cuerpo de Cristo, tiene la más intima unión con él. Por lo que esa santidad no puede sufrir detrimento ni perderse. Aún en los períodos de “decadencia” de la vida eclesiástica permanece sin debilitarse la acción iluminadora y santificadora del Espíritu Santo; ya que ella sigue con los sacramentos y la gracia incorruptible que producen en virtud del Espíritu Santo la santificación a las almas que se abran a la misma.
La nota de la CATOLICIDAD afirma que la verdadera Iglesia es por esencia una Iglesia universal, que desde sus inicios tuvo el impulso de extenderse por todos los pueblos. La obra y misión de la Iglesia es tan general como la de Cristo. Es la respuesta al mandato de Jesús de que hagan discípulos a todas las naciones.
En otras palabras, la catolicidad consiste en la presencia visible de la Iglesia entre los hombres que abarquen los de todos los tiempos, épocas y lugares. Esto desde el mismo envío de Cristo hasta la consumación de sus tiempos.
La APOSTOLICIDAD de la Iglesia como última nota, es sin lugar a dudas la más interesante ya que para los enemigos de la Iglesia es la única que no han podido ni podrán usurpar; ya que tenemos una secuencia ininterrumpida, por lo que estamos unidos en nuestro peregrinar desde los apóstoles hasta este momento, sin “hueco negro” a través de la historia, dándole así continuidad a la misión de Cristo.
Movidos ante esta verdad tan contundente es que hemos querido hacer dentro de esta página, la sección de apologética, que no es más q defender nuestra fe, nuestras creencias. De ahí que la apologética es la que dentro de la teología, se encarga de defender la Religión Católica demostrando sus fundamentos científicos, la verdad de sus doctrinas y la falsedad de los ataques de sus enemigos.
Entre los primeros y principales apologetas que defendieron a la Iglesia de los errores que la acechaban, mencionaremos tres por su importancia. El primero es Cuadrato, quien es mencionado como el primer gran apologeta, al presentar para el año 124 una apología ante el emperador, y la cual se conserva escrita en griego. En el mismo orden tenemos a Arístides, quien redactó una apología dirigida a Antonino Pío y donde expone la belleza de la vida cristiana defendiéndola así, de las difamaciones que desde ya le hacían los enemigos de la Iglesia.
San Justino, llamado el filósofo por sus estudios de filosofía a la que se dedicó antes de su conversión, su gran triunfo en su lucha literaria se debió a su forma conciliadora y pacífica de hacer ver la verdad de sus argumentos, los cuales enfocó tanto a los judíos como a los paganos.
Y haciéndonos eco de lo que nos invita el mismo Papa Juan Pablo II en el epígrafe inicial, en este libro trataremos de aportar nuestro granito de arena en pos de eso, de la misma forma en las escrituras vemos como el mismo apóstol Pedro nos exhorta y nos invita a que defendamos o lo que es lo mismo, que hagamos una apología de la verdad transmitida y enseñada, cuando escribe:
"Y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros". (1 Pe III, 15).
Esto asi, ya que algunos de estos grupos llegaron hasta “perturbar” los cimientos mismos de la Iglesia de Cristo.
Siempre resonando en nuestros corazones la promesa que nos dejó el mismo Jesús…
NO TEMAN, YO HE VENCIDO AL MUNDO!!!
Es bueno señalar el hecho de que la Iglesia, firme y clara en su misión de llevar la Buena Nueva a los confines de la tierra, no se vio en la necesidad de definir de manera oficial ninguno de los puntos claves de la fe, sino sólo en el momento que surgían las diferencias. Y ante estos movimientos de insurrección es que se vieron ante la necesidad de proteger a la catolicidad de estos errores e iban declarando y definiendo nuestras verdades de fe.
Es decir, la Iglesia todo lo creído desde el principio por la cristiandad primitiva, lo declaraba como verdad de fe de manera oficial al surgir brotes de rebelión contra sus enseñanzas. Aclaro esto para que no se siga divulgando la mentira de que la Iglesia en un tiempo determinado se “inventaba” doctrinas nuevas y las imponía a los demás.
Estas verdades de fe son los Dogmas de nuestra Santa Iglesia Católica, y estos son como dije anteriormente, las verdades de fe siempre profesada y un día oficialmente declaradas para ser creídas por los hijos de la Iglesia.
Verdades que fueron creídas y enseñadas por medio del consenso unánime de los Padres de la Iglesia. Esto es, lo enseñado y creído desde el principio por los baluartes y paladines de la ortodoxia, que el mismo Espíritu los iba guiando ante cada necesidad que se presentaba en la Iglesia y así protegía a la misma del error, como lo sigue haciendo hoy día. Hay que aclarar a esto, que los Padres de la Iglesia podían equivocarse en materia de fe en sus criterios personales pero ahí estaba el consenso de los mismos y era donde se guardaba íntegro el depósito de la verdad revelada.
Para concluir sobre esto del consenso de los Padres, señalo que lo que otorga autoridad al testimonio de ellos no es su valor personal, sino su carácter católico, en consenso. Y cabe reseñar las palabras que nos dijo el gran converso del anglicanismo, el Cardenal Newman:
“Nosotros aceptamos las doctrinas que ellos (los Padres) enseñan de esta manera, no sólo porque ellos las enseñan, sino porque dan testimonio de que en su tiempo las profesaban todos los cristianos y en todas partes. Se trata, pues, de una cuestión de testimonio”.
Por José Puertas, miembro de la FCTJM
"Sobre tí edificaré mí Iglesia y ni los poderes del infierno podrán contra ella" (Mt XVI, 18)
En mi peregrinar en la fe, me he encontrado con el triste y lamentable episodio de ver como el hombre frivoliza tan fácilmente con las cosas de Dios, y recurriendo a excusas tan infantiles como: “la misa es aburrida,” “no encontraba lo que buscaba” o simplemente, “ese cura no me gustaba”, se llega a la insensatez de engañarse diciendo que “en la Iglesia no se enseña la Biblia”.
Demostrándose con esto el hecho de que el hombre en el fondo lo que quiere es buscar un Dios a su propia hechura, fenómeno este que ha venido en un peligroso crecimiento en las últimas décadas y el cual se ha llamado la fe “Snack Bar”, o lo que es lo mismo, creerse que La Iglesia es un simple escaparate de supermercado donde uno toma lo que quiere y desecha lo que no le interesa.
Peligro que se advierte más en lo relacionado con Dios, esto así ya que el ser humano opta siempre por lo mejor dentro de sus posibilidades como poner a sus hijos en el mejor colegio, la mejor universidad, los mejores clubes sociales; de igual forma actúan cuando se trata de ir al médico. Sólo para las cosas de Dios es que, según muchos, da lo mismo donde ir y es lo mismo todo.
Advirtiendo con esto el hecho de que no podemos poner a Dios a la medida de nuestros antojos ya que así sólo reflejamos nuestro gusto por relativizar todo, aún ponga en juego nuestra propia felicidad y salvación.
El hombre desde que es hombre, ha tratado de encontrar la verdad a su paso, el origen de su proceder. Han transitado diversos caminos y ha dejado otros por recorrer; unos ya lo han encontrado y otros parecieran haberlo encontrado. De todos ellos, sólo los primeros continúan firmes en la verdad; pero todos tienen algo en común, y es la búsqueda, mediante grupos afines entre sí, de la verdad.
Dios, esa es la verdad que todos buscan; pero, para recorrer esa búsqueda y encontrar esa verdad, los medios e instrumentos están tan diseminados y diversificados que no sólo se distorsionan los mismos, sino, que a veces se tergiversa el fin. Y ya que no sólo hay que encontrar la verdad sino la plenitud de la misma, únicamente los primeros continúan firmes en esa plenitud de la verdad revelada: Los Católicos.
La verdad: recepción directa de Dios; que muchos no la aceptan o sus intereses y precedentes no se lo permiten. Siendo esto lo que ha conllevado a la ramificación errada de las sectas protestantes; todos sabemos que la mayor herida del cristianismo empezó con Lutero, pero no todos, conocemos sus palabras finales, su apoyo al hilo que tejió.
Los caminos por los cuales hoy caminamos; la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Siendo estas las señales que debe tener el cuerpo místico de Cristo, la esposa del cordero.
Hoy en día, las sectas protestantes se asemejan a la humanidad, evolucionan y se multiplican; arrojando confusiones, dudas e interpretaciones personales que niegan el verdadero mensaje del creador o afirman solamente parte del mismo.
Ya que S. Pedro en una de sus cartas católicas nos exhorta a dar razón de nuestra fe siempre y en todo momento, caminemos junto a la historia y veamos este triste y lamentable episodio de la humanidad, donde por el pecado y el deseo de endiosarse de unos cuantos, han querido engañar a los elegidos separándolos del cuerpo místico de Cristo...
Pero debemos recordar y gozarnos en la promesa que el mismo Jesús le hizo a su Iglesia:
“YO ESTARÉ CON USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO”
Los cristianos desde sus mismos inicios y apoyados en esta promesa, tuvieron siempre presente la responsabilidad que tenían de proteger a la Iglesia del error, y al surgir las herejías que trataban de apartarles de la plenitud de la verdad, debieron dejar bien en claro y establecer las señales o notas que deben prevalecer en la Iglesia fundada por Jesús.
Tal regla de fe los Padres la identifican con la Tradición Apostólica, ya fuese esta escrita como oral; ya que es con dicha Tradición, la cual abarca la Biblia, el Magisterio de la Iglesia, y lo enseñado en consenso por los Padres de la Iglesia, con la que se declara y fundamenta el sentir de la Iglesia en cada uno de los diferentes puntos en la fe.
Esto así, ya que la verdadera doctrina está conforme con la profesada por la Iglesia Apostólica, madre y fuente de la fe primitiva ya que enseña lo que recibió de los apóstoles y estos del mismo Cristo.
Pero antes de iniciar este caminar a través de la historia del cristianismo, me gustaría ya que creo ser válido y justo, el aclarar el significado de los términos herejía y cisma; así como esas señales y notas que deben caracterizar a la verdadera Iglesia…
Primeramente aclaramos que herejía (del griego, háiresis), se entiende a “la acción de todo aquel que habiendo recibido el bautismo cristiano, tercamente pone en duda o expone doctrinas contradictorias a la Verdad revelada”, es decir, un verdadero acto de deliberada infidelidad (ver 2 Pe II, 1). En otras palabras, todo lo que se opone a la “unitas fidei”, es decir, a todo aquello que va en contra del ministerio docente instituido por Cristo.
Cisma (del griego, sjisma) involucra un hecho de separación ó insubordinación que despedaza la unidad del rebaño de Cristo (ver 1 Cor I, 10; XI, 18; XII, 25). De allí que se le dé nombre de cismático, a quien ocasiona el cisma, como al que se adhiere libremente por convicción o de hecho. Así, un cisma puede no estar motivado por una herejía, pero en cambio, el nacimiento de una herejía, al cuestionar la ortodoxia dogmática, inevitablemente conlleva un acto cismático.
Sobre las notas distintivas de la Iglesia comienzo explicando que lo que se opone a la “uniteas regiminis”, es lo que va en contra del oficio pastoral encargado por Jesús a su Iglesia. Esto partiendo de la premisa de que también en el cuerpo místico debe existir una unidad en el régimen eclesiástico, “unitas hierchica”, reconociéndose por esta unidad a la verdadera Iglesia de Cristo. Por lo que UNA debe ser una de las señales ó notas de la Iglesia.
Es SANTA apoyada en su fundador que es Santo, por lo que desde su esencia más íntima, ya que en cuanto Cuerpo de Cristo, tiene la más intima unión con él. Por lo que esa santidad no puede sufrir detrimento ni perderse. Aún en los períodos de “decadencia” de la vida eclesiástica permanece sin debilitarse la acción iluminadora y santificadora del Espíritu Santo; ya que ella sigue con los sacramentos y la gracia incorruptible que producen en virtud del Espíritu Santo la santificación a las almas que se abran a la misma.
La nota de la CATOLICIDAD afirma que la verdadera Iglesia es por esencia una Iglesia universal, que desde sus inicios tuvo el impulso de extenderse por todos los pueblos. La obra y misión de la Iglesia es tan general como la de Cristo. Es la respuesta al mandato de Jesús de que hagan discípulos a todas las naciones.
En otras palabras, la catolicidad consiste en la presencia visible de la Iglesia entre los hombres que abarquen los de todos los tiempos, épocas y lugares. Esto desde el mismo envío de Cristo hasta la consumación de sus tiempos.
La APOSTOLICIDAD de la Iglesia como última nota, es sin lugar a dudas la más interesante ya que para los enemigos de la Iglesia es la única que no han podido ni podrán usurpar; ya que tenemos una secuencia ininterrumpida, por lo que estamos unidos en nuestro peregrinar desde los apóstoles hasta este momento, sin “hueco negro” a través de la historia, dándole así continuidad a la misión de Cristo.
Movidos ante esta verdad tan contundente es que hemos querido hacer dentro de esta página, la sección de apologética, que no es más q defender nuestra fe, nuestras creencias. De ahí que la apologética es la que dentro de la teología, se encarga de defender la Religión Católica demostrando sus fundamentos científicos, la verdad de sus doctrinas y la falsedad de los ataques de sus enemigos.
Entre los primeros y principales apologetas que defendieron a la Iglesia de los errores que la acechaban, mencionaremos tres por su importancia. El primero es Cuadrato, quien es mencionado como el primer gran apologeta, al presentar para el año 124 una apología ante el emperador, y la cual se conserva escrita en griego. En el mismo orden tenemos a Arístides, quien redactó una apología dirigida a Antonino Pío y donde expone la belleza de la vida cristiana defendiéndola así, de las difamaciones que desde ya le hacían los enemigos de la Iglesia.
San Justino, llamado el filósofo por sus estudios de filosofía a la que se dedicó antes de su conversión, su gran triunfo en su lucha literaria se debió a su forma conciliadora y pacífica de hacer ver la verdad de sus argumentos, los cuales enfocó tanto a los judíos como a los paganos.
Y haciéndonos eco de lo que nos invita el mismo Papa Juan Pablo II en el epígrafe inicial, en este libro trataremos de aportar nuestro granito de arena en pos de eso, de la misma forma en las escrituras vemos como el mismo apóstol Pedro nos exhorta y nos invita a que defendamos o lo que es lo mismo, que hagamos una apología de la verdad transmitida y enseñada, cuando escribe:
"Y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros". (1 Pe III, 15).
Esto asi, ya que algunos de estos grupos llegaron hasta “perturbar” los cimientos mismos de la Iglesia de Cristo.
Siempre resonando en nuestros corazones la promesa que nos dejó el mismo Jesús…
NO TEMAN, YO HE VENCIDO AL MUNDO!!!
Es bueno señalar el hecho de que la Iglesia, firme y clara en su misión de llevar la Buena Nueva a los confines de la tierra, no se vio en la necesidad de definir de manera oficial ninguno de los puntos claves de la fe, sino sólo en el momento que surgían las diferencias. Y ante estos movimientos de insurrección es que se vieron ante la necesidad de proteger a la catolicidad de estos errores e iban declarando y definiendo nuestras verdades de fe.
Es decir, la Iglesia todo lo creído desde el principio por la cristiandad primitiva, lo declaraba como verdad de fe de manera oficial al surgir brotes de rebelión contra sus enseñanzas. Aclaro esto para que no se siga divulgando la mentira de que la Iglesia en un tiempo determinado se “inventaba” doctrinas nuevas y las imponía a los demás.
Estas verdades de fe son los Dogmas de nuestra Santa Iglesia Católica, y estos son como dije anteriormente, las verdades de fe siempre profesada y un día oficialmente declaradas para ser creídas por los hijos de la Iglesia.
Verdades que fueron creídas y enseñadas por medio del consenso unánime de los Padres de la Iglesia. Esto es, lo enseñado y creído desde el principio por los baluartes y paladines de la ortodoxia, que el mismo Espíritu los iba guiando ante cada necesidad que se presentaba en la Iglesia y así protegía a la misma del error, como lo sigue haciendo hoy día. Hay que aclarar a esto, que los Padres de la Iglesia podían equivocarse en materia de fe en sus criterios personales pero ahí estaba el consenso de los mismos y era donde se guardaba íntegro el depósito de la verdad revelada.
Para concluir sobre esto del consenso de los Padres, señalo que lo que otorga autoridad al testimonio de ellos no es su valor personal, sino su carácter católico, en consenso. Y cabe reseñar las palabras que nos dijo el gran converso del anglicanismo, el Cardenal Newman:
“Nosotros aceptamos las doctrinas que ellos (los Padres) enseñan de esta manera, no sólo porque ellos las enseñan, sino porque dan testimonio de que en su tiempo las profesaban todos los cristianos y en todas partes. Se trata, pues, de una cuestión de testimonio”.
Dilemas de la edad
Por Dr. Marino Vinicio Castillo Rodríguez
Lanzar la fe por la borda o endeudarme aún más en las luchas, puede ser mi principal dilema de hoy. Lo percibo mejor cuando el tiempo me advierte que ya van ocho décadas de lo acordado. Se agota la vida, según se dice.
Lo misterioso es que no tiene necesidad el tiempo de prevenirme de que se avecina la estación fi nal. Sé muy bien que es hora innegable de recuento. La vida se ha programado de forma tal que lejos de inquietar con las angustias de su terminación, acuden a ella las mejores y más serenas refl exiones. Ahí es cuando la apreciación de la calidad de la conducta se puede hacer con mayor seguridad, en un sentido o en otro.
El papel de la conciencia se acentúa entonces y, a medida que se van repasando los recuerdos, se forma un especial tribunal muy íntimo, cuyo veredicto es inexorable, para bien o para mal; para la paz o el remordimiento.
Es una coyuntura, la de la edad avanzada, en la que pierden significado los avatares excitantes que se desprenden de las opiniones de los demás, de los temibles juicios de otros, acerca de cómo hemos actuado en la vida.
Se sabe que eso siempre ha sido posible manipularle, condicionarle, para que esa veleidosa vedette que es la fama haga de las suyas con sus embrujos engañosos que nos suelen hacer ver virtudes, donde no las hay, y defectos allí donde las pugnas se han encargado de fabricarlos.
Los tiempos finales de la vida son implacables para establecer y describir lo que puede haber de mentira en el falso mérito o puede haber de corrección en el comportamiento deformado por las descalificaciones de los intereses malvados de las conveniencias de pasiones y ventajas de la vida como disputa.
Lo que queda como espacio vital en el ocaso es muy exigente e invasivo, tanto como para decir que en ese tribunal de la conciencia ningún culpable resulta inocente.
Las luces y sombras que, se afi rman, para resumir la indulgencia en los juicios de conducta, no son aplicables en esa jurisdicción de la conciencia.
Sin embargo, existe otro plano que es la inmersión del espíritu en ese mar de recuerdos de la vida y que se refi ere a saber si ha valido la pena haber asumido posiciones de lucha en causas sociales, nacionales, tenidas o propuestas como cruciales.
Lo que parece atormentar en este campo no es preguntarse si uno lo hizo bien, pese a las incomprensiones, sino más bien determinar si hizo cuanto pudo y debió hacer. Es una delicada rendición de cuenta que se refiere a la cuestión del deber cumplido frente a su sociedad hacia futuro.
U na manera de enfrentar la perspectiva de cómo serán las cosas, después de la desaparición, y cuál será la suerte de la causa defendida.
Y eso, no por la vanidad del reconocimiento o por temor a la execración de los esfuerzos.
Lo que importa realmente es la cuestión de saber de la utilidad posible de sus esfuerzos y aquellos riesgos que ellos hayan podido entrañar y preguntarse: ¿Se benefi ció la sociedad? ¿Mejoraron sus umbrales de defensa ante los males combatidos? ¿Prendió el alerta incesante? Ese es mi caso. Lo que más me asedia y agobia, al asumirlo, es la certeza que tengo de la letalidad de la epidemia de la droga criminal.
Pienso que esa es la peor derrota nuestra de todos los tiempos.
Entristece el convencimiento de que los factores que la han regado e impuesto a legiones de jóvenes cuentan con medios de odiosa opulencia en capacidad de bloquear los reproches, que son capaces de inhabilitar todo género de defensa y de acobardar a quienes se rehúsan a enfrentar la tragedia del quebranto de las víctimas, y se dedican, con perversa indiferencia, a tolerar apologías subliminales de los victimarios o a sentirse ajenos al hondo trastorno que todo aquello implica, no solo para la salud sino para la seguridad de la familia y la paz nacional.
Mi dilema es, pues, escoger entre las dos opciones que señalé al principio. Y les digo: me iré de la vida sin mirar la borda, aferrado a mi fe.
Aumentaré mi compromiso bajo la predestinación que se utiliza para defender la validez del esfuerzo en la afi rmación inmemorial de “las botas puestas”.
Desde luego, hay muchas cosas sensitivas envueltas en estas simples refl exiones. Pero pienso que es una versión testifi cal la mía de alguien que ha creído que los hechos y el tiempo son los encargados de hacer las veces de la conciencia social, que si fuéramos a hacer caso a “la posteridad y sus vanaglorias”, pudieran hasta servir para atribuir razón y algún mérito a quien lo haya hecho en forma tenaz y limpia.
Pero, eso no es lo que está en juego. Es la salud de los jóvenes arrasados por el vicio del crimen y la destrucción de la patria en sus bríos esenciales. Es eso lo que cuenta.
Para ello, a lo único que aspiro al final es que Dios ampare al pueblo y lo dote de la sabiduría y el valor necesarios para su defensa extrema y final.
Lanzar la fe por la borda o endeudarme aún más en las luchas, puede ser mi principal dilema de hoy. Lo percibo mejor cuando el tiempo me advierte que ya van ocho décadas de lo acordado. Se agota la vida, según se dice.
Lo misterioso es que no tiene necesidad el tiempo de prevenirme de que se avecina la estación fi nal. Sé muy bien que es hora innegable de recuento. La vida se ha programado de forma tal que lejos de inquietar con las angustias de su terminación, acuden a ella las mejores y más serenas refl exiones. Ahí es cuando la apreciación de la calidad de la conducta se puede hacer con mayor seguridad, en un sentido o en otro.
El papel de la conciencia se acentúa entonces y, a medida que se van repasando los recuerdos, se forma un especial tribunal muy íntimo, cuyo veredicto es inexorable, para bien o para mal; para la paz o el remordimiento.
Es una coyuntura, la de la edad avanzada, en la que pierden significado los avatares excitantes que se desprenden de las opiniones de los demás, de los temibles juicios de otros, acerca de cómo hemos actuado en la vida.
Se sabe que eso siempre ha sido posible manipularle, condicionarle, para que esa veleidosa vedette que es la fama haga de las suyas con sus embrujos engañosos que nos suelen hacer ver virtudes, donde no las hay, y defectos allí donde las pugnas se han encargado de fabricarlos.
Los tiempos finales de la vida son implacables para establecer y describir lo que puede haber de mentira en el falso mérito o puede haber de corrección en el comportamiento deformado por las descalificaciones de los intereses malvados de las conveniencias de pasiones y ventajas de la vida como disputa.
Lo que queda como espacio vital en el ocaso es muy exigente e invasivo, tanto como para decir que en ese tribunal de la conciencia ningún culpable resulta inocente.
Las luces y sombras que, se afi rman, para resumir la indulgencia en los juicios de conducta, no son aplicables en esa jurisdicción de la conciencia.
Sin embargo, existe otro plano que es la inmersión del espíritu en ese mar de recuerdos de la vida y que se refi ere a saber si ha valido la pena haber asumido posiciones de lucha en causas sociales, nacionales, tenidas o propuestas como cruciales.
Lo que parece atormentar en este campo no es preguntarse si uno lo hizo bien, pese a las incomprensiones, sino más bien determinar si hizo cuanto pudo y debió hacer. Es una delicada rendición de cuenta que se refiere a la cuestión del deber cumplido frente a su sociedad hacia futuro.
U na manera de enfrentar la perspectiva de cómo serán las cosas, después de la desaparición, y cuál será la suerte de la causa defendida.
Y eso, no por la vanidad del reconocimiento o por temor a la execración de los esfuerzos.
Lo que importa realmente es la cuestión de saber de la utilidad posible de sus esfuerzos y aquellos riesgos que ellos hayan podido entrañar y preguntarse: ¿Se benefi ció la sociedad? ¿Mejoraron sus umbrales de defensa ante los males combatidos? ¿Prendió el alerta incesante? Ese es mi caso. Lo que más me asedia y agobia, al asumirlo, es la certeza que tengo de la letalidad de la epidemia de la droga criminal.
Pienso que esa es la peor derrota nuestra de todos los tiempos.
Entristece el convencimiento de que los factores que la han regado e impuesto a legiones de jóvenes cuentan con medios de odiosa opulencia en capacidad de bloquear los reproches, que son capaces de inhabilitar todo género de defensa y de acobardar a quienes se rehúsan a enfrentar la tragedia del quebranto de las víctimas, y se dedican, con perversa indiferencia, a tolerar apologías subliminales de los victimarios o a sentirse ajenos al hondo trastorno que todo aquello implica, no solo para la salud sino para la seguridad de la familia y la paz nacional.
Mi dilema es, pues, escoger entre las dos opciones que señalé al principio. Y les digo: me iré de la vida sin mirar la borda, aferrado a mi fe.
Aumentaré mi compromiso bajo la predestinación que se utiliza para defender la validez del esfuerzo en la afi rmación inmemorial de “las botas puestas”.
Desde luego, hay muchas cosas sensitivas envueltas en estas simples refl exiones. Pero pienso que es una versión testifi cal la mía de alguien que ha creído que los hechos y el tiempo son los encargados de hacer las veces de la conciencia social, que si fuéramos a hacer caso a “la posteridad y sus vanaglorias”, pudieran hasta servir para atribuir razón y algún mérito a quien lo haya hecho en forma tenaz y limpia.
Pero, eso no es lo que está en juego. Es la salud de los jóvenes arrasados por el vicio del crimen y la destrucción de la patria en sus bríos esenciales. Es eso lo que cuenta.
Para ello, a lo único que aspiro al final es que Dios ampare al pueblo y lo dote de la sabiduría y el valor necesarios para su defensa extrema y final.
La píldora del día después
Tomado de http: www.churchforum.org
La píldora del “aborto del día después”, ¿realmente es inofensiva?
Mucho se está hablando actualmente de la pastilla del día siguiente. Muchas preguntas nos han llegado sobre esta pastilla. Morning After Day Pill, MAP, como es conocida en Estados Unidos es considerada un método de anticoncepción de emergencia, porque se toma después de haber tenido relaciones sexuales, (hasta 72 horas después).En nuestro país vecino ya se vende la pastilla como tal, a pesar que algunas cadenas de supermercados se han rehusado a venderla en sus farmacias, conscientes de los daños que producen a la madre y al feto. Aquí en México aún no entra al mercado, pero se comenta que la dosis de esta pastilla equivale a tomar dos pastillas anticonceptivas de ciertas marcas en específico, después de la relación sexual y otra dosis equivalente 12 horas después.
¿Cómo funciona la pastilla del día siguiente?
La pastilla del día siguiente es una dosis de hormonas que trabaja de dos maneras distintas, dependiendo del momento del ciclo en el cual se encuentre la mujer y cuánto tiempo haya transcurrido después de la relación sexual La primera forma como opera es evitando que ocurra la ovulación. Una vez que ya se tuvo la relación sexual, puede evitar que el óvulo sea expulsado y que no baje por las trompas de falopio, donde suele ocurrir la fecundación, evitando así que los esperamatozoides que se han quedado vivos dentro del cuerpo de la mujer, no encuentren óvulo que fecundar. A esta función se le llama anovulatoria, porque impide la ovulación.
La segunda forma como funciona es cuando el óvulo ya ha sido fecundado, es decir CUANDO YA HAY UN EMBARAZO, e impide que se implante o anide en las paredes de la matriz. Aquí existe ya un bebé, al cual se le está evitando que continúe su proceso de desarrollo al no permitirle que se implante, ocasionando un aborto.
Hay opiniones encontradas entre varios médicos especialistas, ginecólogos. Algunos afirman que no es abortiva, dado que se centran sólo en la función anovulatoria de la pastilla, desconociendo el segundo caso, o, también, porque no consideran al óvulo fecundado, antes de su implantación, como una nueva vida.
Muchas personas no aceptan que antes de que el óvulo fecundado se implante, ya hay una vida, porque es una manera de liberarse de la culpa de destruir un feto, un bebé. Desde el momento en el que el espermatozoide entra al óvulo inmediatamente sucede la división y reproducción de células, lo que significa que ya es un nuevo ser que se está desarrollando y que ya es un ser diferente a la madre.
Efectos secundarios de la pastilla del día siguiente
Algunos de los efectos que produce esta dosis de hormonas son dolor de cabeza, vómito, mareos, sensibilidad en los senos, fatiga, retención de líquidos, sangrado como si fuese menstruación. Este sangrado puede deberse a la caída de las paredes del útero o matriz, o al aborto mismo. Además, severo dolor abdominal, en el pecho, dificultad para respirar, visión borrosa, dolores fuertes en las piernas.
Una mujer que utiliza esta pastilla regularmente puede llegar a experimentar complicaciones fatales como obstrucción de venas y arterias, ataques al corazón, paros cardíacos, disfunciones en el hígado, y alta presión arterial.
Así que, ahora que sabes las consecuencias y la verdad sobre la pastilla del día siguiente, es importante que seas muy conciente si quieres arriesgarte. Acuérdate que parte de la decisión que tomaste al momento de tener relaciones sexuales iba acompañada con la posibilidad de traer una nueva vida a este mundo.
La píldora del día después
Pregunta: Parece ser que la píldora del día después va a ser comercializada próximamente en las farmacias españolas con receta médica. Al hacer pública la noticia, se ha insistido en que "no tiene nada que ver con la pastilla abortiva RU-486. Según eso, se trataría de un mero método contraceptivo de emergencia. La función de este medicamento sería similar al DIU (dispositivo intrauterino)". ¿Qué hay de cierto en ello?
Respuesta: Hay un principio de sabiduría popular que dice: "Cuando alguien oculta una realidad bajo palabras ambiguas, falsas o tergiversadas, es señal inequívoca de que no tiene la conciencia tranquila en aquello que propone". Aplicando esta máxima a la forma en que se ha dado a conocer a la opinión pública la inminente comercialización del fármaco conocido como "píldora del día después", llegamos a la conclusión de que tanto la ministra Celia Villalobos como las autoridades políticas y sanitarias que le han apoyado, pretenden introducir por la puerta trasera una mayor liberalización del aborto.
Es cierto que los efectos de esta "píldora del día después" son similares a los del DIU. Pero lo que no se da a conocer es que éste último no es un método anticonceptivo, sino que también es abortivo. Tanto la nueva píldora como el DIU, actúan impidiendo la implantación del embrión en el útero, produciendo un aborto temprano, a los pocos días de la fecundación. En consecuencia, es absolutamente falso que la "píldora del día después" sea un "método contraceptivo de emergencia"; sino que estamos ante un fármaco abortivo. Además, es equívoco afirmar que esta pastilla no tiene nada que ver con la RU-486; pues aunque se trate de fármacos de composición química diferente, y aunque actúen en estadios diversos del embarazo, ambos tienen algo muy sustancial en común: son abortivos.
Se está hurtando a la sociedad el necesario debate ético sobre el aborto, utilizando la estrategia de la tergiversación de los conceptos y procediendo por la vía de los hechos consumados. De esta forma, se elude la verdadera cuestión; que no es otra que la del inicio de la vida. La biología ha demostrado con rotundidad que el auténtico salto cualitativo tiene lugar en el momento de la fecundación, de forma que todos los pasos posteriores de la gestación, no son sino un despliegue del código genético del embrión, totalmente original e intransferible.
Y así, mientras que en Europa eludimos los términos del que había de ser el verdadero debate, hemos conocido que el pasado 10 de Octubre, el Tribunal Constitucional de Costa Rica ha dictaminado como inconstitucional la fecundación in vitro; en base al reconocimiento de que la vida humana existe a partir de la concepción y por ello el embrión debe de ser tutelado como un ser humano, sujeto de derechos, especialmente del derecho a la vida. La legislación costarricense es coherente con la afirmación científica sobre el inicio de la vida, prohibiendo en consencuencia el aborto y la manipulaciones de embriones. El texto de la sentencia explicita que los embriones, como seres humanos, no pueden ser congelados, vendidos, sometidos a experimentación o ser desechados.
Sin embargo, en aquellos países supuestamente avanzados, como el nuestro, en los que nos hemos colocado de forma colectiva una venda en los ojos, nos engañamos a nosotros mismos cuando hacemos afirmaciones tales como que "la utilización de esta nueva pastilla puede llegar a evitar el 75% de los embarazos no deseados"... Cuando, en realidad, deberíamos de decir que, esta "píldora del día después", para lo único que puede servir es para facilitar el recurso al aborto, superando el condicionamiento de los tres supuestos despenalizados en la ley española; y, en consecuencia, para multiplicar los actuales 50.000 abortos anuales. Cuando se desdramatiza la muerte, la vida pierde valor. Por el contrario, la valoración de la vida, deja en evidencia a cualquier método de muerte, por muy sofisticado y disimulado que sea, como un auténtico drama.
La píldora del “aborto del día después”, ¿realmente es inofensiva?
Mucho se está hablando actualmente de la pastilla del día siguiente. Muchas preguntas nos han llegado sobre esta pastilla. Morning After Day Pill, MAP, como es conocida en Estados Unidos es considerada un método de anticoncepción de emergencia, porque se toma después de haber tenido relaciones sexuales, (hasta 72 horas después).En nuestro país vecino ya se vende la pastilla como tal, a pesar que algunas cadenas de supermercados se han rehusado a venderla en sus farmacias, conscientes de los daños que producen a la madre y al feto. Aquí en México aún no entra al mercado, pero se comenta que la dosis de esta pastilla equivale a tomar dos pastillas anticonceptivas de ciertas marcas en específico, después de la relación sexual y otra dosis equivalente 12 horas después.
¿Cómo funciona la pastilla del día siguiente?
La pastilla del día siguiente es una dosis de hormonas que trabaja de dos maneras distintas, dependiendo del momento del ciclo en el cual se encuentre la mujer y cuánto tiempo haya transcurrido después de la relación sexual La primera forma como opera es evitando que ocurra la ovulación. Una vez que ya se tuvo la relación sexual, puede evitar que el óvulo sea expulsado y que no baje por las trompas de falopio, donde suele ocurrir la fecundación, evitando así que los esperamatozoides que se han quedado vivos dentro del cuerpo de la mujer, no encuentren óvulo que fecundar. A esta función se le llama anovulatoria, porque impide la ovulación.
La segunda forma como funciona es cuando el óvulo ya ha sido fecundado, es decir CUANDO YA HAY UN EMBARAZO, e impide que se implante o anide en las paredes de la matriz. Aquí existe ya un bebé, al cual se le está evitando que continúe su proceso de desarrollo al no permitirle que se implante, ocasionando un aborto.
Hay opiniones encontradas entre varios médicos especialistas, ginecólogos. Algunos afirman que no es abortiva, dado que se centran sólo en la función anovulatoria de la pastilla, desconociendo el segundo caso, o, también, porque no consideran al óvulo fecundado, antes de su implantación, como una nueva vida.
Muchas personas no aceptan que antes de que el óvulo fecundado se implante, ya hay una vida, porque es una manera de liberarse de la culpa de destruir un feto, un bebé. Desde el momento en el que el espermatozoide entra al óvulo inmediatamente sucede la división y reproducción de células, lo que significa que ya es un nuevo ser que se está desarrollando y que ya es un ser diferente a la madre.
Efectos secundarios de la pastilla del día siguiente
Algunos de los efectos que produce esta dosis de hormonas son dolor de cabeza, vómito, mareos, sensibilidad en los senos, fatiga, retención de líquidos, sangrado como si fuese menstruación. Este sangrado puede deberse a la caída de las paredes del útero o matriz, o al aborto mismo. Además, severo dolor abdominal, en el pecho, dificultad para respirar, visión borrosa, dolores fuertes en las piernas.
Una mujer que utiliza esta pastilla regularmente puede llegar a experimentar complicaciones fatales como obstrucción de venas y arterias, ataques al corazón, paros cardíacos, disfunciones en el hígado, y alta presión arterial.
Así que, ahora que sabes las consecuencias y la verdad sobre la pastilla del día siguiente, es importante que seas muy conciente si quieres arriesgarte. Acuérdate que parte de la decisión que tomaste al momento de tener relaciones sexuales iba acompañada con la posibilidad de traer una nueva vida a este mundo.
La píldora del día después
Pregunta: Parece ser que la píldora del día después va a ser comercializada próximamente en las farmacias españolas con receta médica. Al hacer pública la noticia, se ha insistido en que "no tiene nada que ver con la pastilla abortiva RU-486. Según eso, se trataría de un mero método contraceptivo de emergencia. La función de este medicamento sería similar al DIU (dispositivo intrauterino)". ¿Qué hay de cierto en ello?
Respuesta: Hay un principio de sabiduría popular que dice: "Cuando alguien oculta una realidad bajo palabras ambiguas, falsas o tergiversadas, es señal inequívoca de que no tiene la conciencia tranquila en aquello que propone". Aplicando esta máxima a la forma en que se ha dado a conocer a la opinión pública la inminente comercialización del fármaco conocido como "píldora del día después", llegamos a la conclusión de que tanto la ministra Celia Villalobos como las autoridades políticas y sanitarias que le han apoyado, pretenden introducir por la puerta trasera una mayor liberalización del aborto.
Es cierto que los efectos de esta "píldora del día después" son similares a los del DIU. Pero lo que no se da a conocer es que éste último no es un método anticonceptivo, sino que también es abortivo. Tanto la nueva píldora como el DIU, actúan impidiendo la implantación del embrión en el útero, produciendo un aborto temprano, a los pocos días de la fecundación. En consecuencia, es absolutamente falso que la "píldora del día después" sea un "método contraceptivo de emergencia"; sino que estamos ante un fármaco abortivo. Además, es equívoco afirmar que esta pastilla no tiene nada que ver con la RU-486; pues aunque se trate de fármacos de composición química diferente, y aunque actúen en estadios diversos del embarazo, ambos tienen algo muy sustancial en común: son abortivos.
Se está hurtando a la sociedad el necesario debate ético sobre el aborto, utilizando la estrategia de la tergiversación de los conceptos y procediendo por la vía de los hechos consumados. De esta forma, se elude la verdadera cuestión; que no es otra que la del inicio de la vida. La biología ha demostrado con rotundidad que el auténtico salto cualitativo tiene lugar en el momento de la fecundación, de forma que todos los pasos posteriores de la gestación, no son sino un despliegue del código genético del embrión, totalmente original e intransferible.
Y así, mientras que en Europa eludimos los términos del que había de ser el verdadero debate, hemos conocido que el pasado 10 de Octubre, el Tribunal Constitucional de Costa Rica ha dictaminado como inconstitucional la fecundación in vitro; en base al reconocimiento de que la vida humana existe a partir de la concepción y por ello el embrión debe de ser tutelado como un ser humano, sujeto de derechos, especialmente del derecho a la vida. La legislación costarricense es coherente con la afirmación científica sobre el inicio de la vida, prohibiendo en consencuencia el aborto y la manipulaciones de embriones. El texto de la sentencia explicita que los embriones, como seres humanos, no pueden ser congelados, vendidos, sometidos a experimentación o ser desechados.
Sin embargo, en aquellos países supuestamente avanzados, como el nuestro, en los que nos hemos colocado de forma colectiva una venda en los ojos, nos engañamos a nosotros mismos cuando hacemos afirmaciones tales como que "la utilización de esta nueva pastilla puede llegar a evitar el 75% de los embarazos no deseados"... Cuando, en realidad, deberíamos de decir que, esta "píldora del día después", para lo único que puede servir es para facilitar el recurso al aborto, superando el condicionamiento de los tres supuestos despenalizados en la ley española; y, en consecuencia, para multiplicar los actuales 50.000 abortos anuales. Cuando se desdramatiza la muerte, la vida pierde valor. Por el contrario, la valoración de la vida, deja en evidencia a cualquier método de muerte, por muy sofisticado y disimulado que sea, como un auténtico drama.
Sectas y ecumenismo
Por Santiago Martín, Sacerdote
La noticia de que la Cienciología de Tom Cruise y John Travolta está siendo investigada por el FBI, está dando la vuelta al mundo debido a la popularidad de ambos actores. La organización a la que pertenecen está envuelta en una nebulosa de confusión y en algunos países ha sido prohibida. En este caso, la investigación no se centra, como en otras ocasiones, en denuncias por blanqueo de dinero sino en acusaciones de despersonalizar a los miembros para reducirles a la esclavitud.
Al margen de lo que diga la policía sobre la Cienciología y de la responsabilidad que en sus supuestos delitos puedan tener esos dos magníficos actores, este hecho debe llevarnos a una reflexión sobre lo que está pasando con las sectas, sobre todo en Iberoamérica.
Por un lado, la Iglesia mantiene un diálogo teológico serio y concienzudo con las llamadas “Iglesias históricas” (las que se crearon en los primeros siglos tras la reforma de Lutero), en el marco del ecumenismo, donde se avanza lentamente y donde de vez en cuando se consiguen grandes logros como el documento sobre la justificación firmado con los luteranos. Por otra parte, las sectas –que jurídicamente no tienen nada que ver con las “Iglesias históricas”, pero que se engloban en el marco del “protestantismo”- hacen un juego sucio contra la Iglesia católica, vertiendo contra ella todo tipo de calumnias y ataques con el fin de arrebatarle algún miembro. Este juego sucio se demuestra eficaz en cuanto a los resultados, al menos a corto plazo, pues ya se está produciendo la resaca de la “vuelta a casa” de no pocos que fueron católicos y que después de haber pasado por varias sectas –y de haber sido esquilmados y saqueados en ellas- regresan al hogar del que nunca debieron salir.
Se podría pensar que las “Iglesias históricas” no son responsables de los métodos de sus “hermanos” protestantes; sin embargo, en no pocas ocasiones forman parte de las mismas federaciones y no cabe duda de que hay un vínculo de simpatía entre ellos puesto que todos se identifican como “no católicos” y reconocen su origen en la ruptura que Lutero, Calvino y otros provocaron en el siglo XVI.
Salvando todas las distancias, es como si los extremistas musulmanes quemaran iglesias mientras que los teólogos musulmanes mantienen un diálogo muy educado con los teólogos católicos. Estos últimos ni queman templos ni lo justifican, pero se les puede y se les debe pedir que critiquen a sus compañeros de religión y que les digan que lo que hacen no es compatible con el Corán. A los líderes protestantes de las “Iglesias históricas” se les puede aplicar la misma exigencia. Está bien el fino, delicado, exquisito –y eterno- diálogo ecuménico. Pero mientras tanto, que no vengan otros, amigos de los que están sentados a la mesa cruzando interminables discursos sobre la traducción del arameo de un vocablo, insultando y calumniando a sus contertulios. El ecumenismo debería producir, antes que nada, un “alto el fuego” en los ataques que sufre la Iglesia católica por parte de las sectas. Y si los de las “Iglesias históricas” no lo consiguen, al menos deberían intentarlo con una condena pública de los métodos de ese otro grupo numerosísimo de protestantes.
La noticia de que la Cienciología de Tom Cruise y John Travolta está siendo investigada por el FBI, está dando la vuelta al mundo debido a la popularidad de ambos actores. La organización a la que pertenecen está envuelta en una nebulosa de confusión y en algunos países ha sido prohibida. En este caso, la investigación no se centra, como en otras ocasiones, en denuncias por blanqueo de dinero sino en acusaciones de despersonalizar a los miembros para reducirles a la esclavitud.
Al margen de lo que diga la policía sobre la Cienciología y de la responsabilidad que en sus supuestos delitos puedan tener esos dos magníficos actores, este hecho debe llevarnos a una reflexión sobre lo que está pasando con las sectas, sobre todo en Iberoamérica.
Por un lado, la Iglesia mantiene un diálogo teológico serio y concienzudo con las llamadas “Iglesias históricas” (las que se crearon en los primeros siglos tras la reforma de Lutero), en el marco del ecumenismo, donde se avanza lentamente y donde de vez en cuando se consiguen grandes logros como el documento sobre la justificación firmado con los luteranos. Por otra parte, las sectas –que jurídicamente no tienen nada que ver con las “Iglesias históricas”, pero que se engloban en el marco del “protestantismo”- hacen un juego sucio contra la Iglesia católica, vertiendo contra ella todo tipo de calumnias y ataques con el fin de arrebatarle algún miembro. Este juego sucio se demuestra eficaz en cuanto a los resultados, al menos a corto plazo, pues ya se está produciendo la resaca de la “vuelta a casa” de no pocos que fueron católicos y que después de haber pasado por varias sectas –y de haber sido esquilmados y saqueados en ellas- regresan al hogar del que nunca debieron salir.
Se podría pensar que las “Iglesias históricas” no son responsables de los métodos de sus “hermanos” protestantes; sin embargo, en no pocas ocasiones forman parte de las mismas federaciones y no cabe duda de que hay un vínculo de simpatía entre ellos puesto que todos se identifican como “no católicos” y reconocen su origen en la ruptura que Lutero, Calvino y otros provocaron en el siglo XVI.
Salvando todas las distancias, es como si los extremistas musulmanes quemaran iglesias mientras que los teólogos musulmanes mantienen un diálogo muy educado con los teólogos católicos. Estos últimos ni queman templos ni lo justifican, pero se les puede y se les debe pedir que critiquen a sus compañeros de religión y que les digan que lo que hacen no es compatible con el Corán. A los líderes protestantes de las “Iglesias históricas” se les puede aplicar la misma exigencia. Está bien el fino, delicado, exquisito –y eterno- diálogo ecuménico. Pero mientras tanto, que no vengan otros, amigos de los que están sentados a la mesa cruzando interminables discursos sobre la traducción del arameo de un vocablo, insultando y calumniando a sus contertulios. El ecumenismo debería producir, antes que nada, un “alto el fuego” en los ataques que sufre la Iglesia católica por parte de las sectas. Y si los de las “Iglesias históricas” no lo consiguen, al menos deberían intentarlo con una condena pública de los métodos de ese otro grupo numerosísimo de protestantes.
Discapacidad moral
Por Carlota Sedeño Martínez
El doctor Kilpatrick se asombra de que los padres que no dudan en vacunar a sus hijos ante una epidemia de cualquier enfermedad, permanezcan pasivos ante un ambiente social y cultural que está lleno de agentes patógenos de la moral.
Dichos agentes circulan libremente, también en la cultura escolar.
Al leer un trabajo del doctor William K. Kilpatrick del Boston College Lynch School of Education, atrajo mi atención el término "discapacidad moral". Según él se da un nuevo fenómeno, ya que un gran número de niños comienza la vida con este tipo de disminución.
Esta discapacidad no presenta síntomas de orden físico, sino de comportamiento, y constituye una grave amenaza para la salud física y mental. Los niños crecen sin una guía moral, tienen una mayor tendencia a asumir conductas peligrosas para sí mismos y para los demás.
El doctor Kilpatrick se asombra de que los padres que no dudan en vacunar a sus hijos ante una epidemia de cualquier enfermedad, permanezcan pasivos ante un ambiente social y cultural que está lleno de agentes patógenos de la moral. Dichos agentes circulan libremente, también en la cultura escolar.
Un estudio realizado en 1994 por la Asociación Americana de Mujeres Universitarias informaba de que un 90 por ciento de estudiantes de secundaria era el blanco de comentarios y gestos sexuales indeseados; el 50 por ciento había experimentado molestias sexuales en la escuela, y dos quintas partes se veían acosadas diariamente. Lejos de luchar contra esos comportamientos con una sólida orientación moral, las escuelas ofrecen un tipo de educación sexual desprovista de valores y que insisten en el derecho de los jóvenes a la actividad sexual.
Kilpatrick se pregunta cómo es posible que los padres y los profesores acepten pasivamente esta amenaza a la vida moral de los niños. Se remonta a las décadas de los años 60 y 70 y comprueba cómo los libros sobre educación y las tendencias de los pedagogos empiezan a reflejar la idea de Rousseau de que los niños son naturalmente buenos, por lo tanto, hay que dejarlos crecer sin imposición de reglas ni valores. En su libro de mayor éxito, el psicólogo Thomas Gordon afirmaba que "la disciplina es peligrosa para la salud de los niños y para su bienestar".
Es curioso saber que en la Columbine High School en Colorado, dos profesores usaban gabardinas iguales a la de Hitler y habían escrito ensayos y producido videos que mostraban intenciones asesinas, y lo peor es que los usaban en sus clases.
Pero en ese mundo de la diversidad moral nadie parecía darse cuenta de su extraño comportamiento. Es cierto que la gran mayoría de los estudiantes no llegarán a ser asesinos, pero todos se verán menoscabados por la moral baja y relajada que caracteriza a tantas escuelas.
Los padres de familia no son conscientes de que largas horas mirando violencia en televisión o jugando con videojuegos violentos tienen efectos muy nocivos para los niños. Mientras los jóvenes de los años 60 llevaban flores en el pelo, muchos de los de las generaciones siguientes han llevado clavos y escuchado música que habla de desesperación, destrucción, satanismo y mutilación sexual.
En esta sociedad no se presentan perspectivas de bondad que contrarresten todo lo anterior. Los jóvenes, y en realidad todos nosotros, necesitamos una visión de la vida llena de significado, en la que la confianza, la fe, el amor y la entrega tengan un sentido.
James Garbarino, profesor en la Cornell University, ha estudiado la violencia entre los jóvenes y opina que, en todas partes, ellos están más enfurecidos y más violentos que nunca. Afirma: "A veces, sólo en el último momento, un chico decide entre suicidarse y matar a otros; a veces, hace ambas cosas". Para llenar el vacío que experimentan, muchos jóvenes buscan algo fantástico en el mundo de los ordenadores, en el "heavy metal music", en las pandillas, en el neonazismo o en el satanismo.
El profesor Garbarino cita a Dostoiewski con su conocida frase: "Si Dios no existe, todo está permitido". Los secularistas siempre estuvieron convencidos de que una vida sin Dios sería más sensata y racional, pero cada día se demuestra lo absurdo de esta afirmación. El ser humano es más humano cuanto más orientado está hacia un punto de referencia trascendente. Cuando se elimina ese punto de referencia, hay cada vez más "muchachos perdidos", así les llama Garbarino.
Los adolescentes actuales viven en una sociedad en la que la más significativa de nuestras historias –la historia de la creación, la caída y la redención– se escucha poco. En el marco de esa historia, los esfuerzos por hacer el bien tienen sentido y son recompensados. Esta historia proporciona la oportunidad de desempeñar un papel importante en un universo lleno de sentido y significado.
El doctor Kilpatrick se asombra de que los padres que no dudan en vacunar a sus hijos ante una epidemia de cualquier enfermedad, permanezcan pasivos ante un ambiente social y cultural que está lleno de agentes patógenos de la moral.
Dichos agentes circulan libremente, también en la cultura escolar.
Al leer un trabajo del doctor William K. Kilpatrick del Boston College Lynch School of Education, atrajo mi atención el término "discapacidad moral". Según él se da un nuevo fenómeno, ya que un gran número de niños comienza la vida con este tipo de disminución.
Esta discapacidad no presenta síntomas de orden físico, sino de comportamiento, y constituye una grave amenaza para la salud física y mental. Los niños crecen sin una guía moral, tienen una mayor tendencia a asumir conductas peligrosas para sí mismos y para los demás.
El doctor Kilpatrick se asombra de que los padres que no dudan en vacunar a sus hijos ante una epidemia de cualquier enfermedad, permanezcan pasivos ante un ambiente social y cultural que está lleno de agentes patógenos de la moral. Dichos agentes circulan libremente, también en la cultura escolar.
Un estudio realizado en 1994 por la Asociación Americana de Mujeres Universitarias informaba de que un 90 por ciento de estudiantes de secundaria era el blanco de comentarios y gestos sexuales indeseados; el 50 por ciento había experimentado molestias sexuales en la escuela, y dos quintas partes se veían acosadas diariamente. Lejos de luchar contra esos comportamientos con una sólida orientación moral, las escuelas ofrecen un tipo de educación sexual desprovista de valores y que insisten en el derecho de los jóvenes a la actividad sexual.
Kilpatrick se pregunta cómo es posible que los padres y los profesores acepten pasivamente esta amenaza a la vida moral de los niños. Se remonta a las décadas de los años 60 y 70 y comprueba cómo los libros sobre educación y las tendencias de los pedagogos empiezan a reflejar la idea de Rousseau de que los niños son naturalmente buenos, por lo tanto, hay que dejarlos crecer sin imposición de reglas ni valores. En su libro de mayor éxito, el psicólogo Thomas Gordon afirmaba que "la disciplina es peligrosa para la salud de los niños y para su bienestar".
Es curioso saber que en la Columbine High School en Colorado, dos profesores usaban gabardinas iguales a la de Hitler y habían escrito ensayos y producido videos que mostraban intenciones asesinas, y lo peor es que los usaban en sus clases.
Pero en ese mundo de la diversidad moral nadie parecía darse cuenta de su extraño comportamiento. Es cierto que la gran mayoría de los estudiantes no llegarán a ser asesinos, pero todos se verán menoscabados por la moral baja y relajada que caracteriza a tantas escuelas.
Los padres de familia no son conscientes de que largas horas mirando violencia en televisión o jugando con videojuegos violentos tienen efectos muy nocivos para los niños. Mientras los jóvenes de los años 60 llevaban flores en el pelo, muchos de los de las generaciones siguientes han llevado clavos y escuchado música que habla de desesperación, destrucción, satanismo y mutilación sexual.
En esta sociedad no se presentan perspectivas de bondad que contrarresten todo lo anterior. Los jóvenes, y en realidad todos nosotros, necesitamos una visión de la vida llena de significado, en la que la confianza, la fe, el amor y la entrega tengan un sentido.
James Garbarino, profesor en la Cornell University, ha estudiado la violencia entre los jóvenes y opina que, en todas partes, ellos están más enfurecidos y más violentos que nunca. Afirma: "A veces, sólo en el último momento, un chico decide entre suicidarse y matar a otros; a veces, hace ambas cosas". Para llenar el vacío que experimentan, muchos jóvenes buscan algo fantástico en el mundo de los ordenadores, en el "heavy metal music", en las pandillas, en el neonazismo o en el satanismo.
El profesor Garbarino cita a Dostoiewski con su conocida frase: "Si Dios no existe, todo está permitido". Los secularistas siempre estuvieron convencidos de que una vida sin Dios sería más sensata y racional, pero cada día se demuestra lo absurdo de esta afirmación. El ser humano es más humano cuanto más orientado está hacia un punto de referencia trascendente. Cuando se elimina ese punto de referencia, hay cada vez más "muchachos perdidos", así les llama Garbarino.
Los adolescentes actuales viven en una sociedad en la que la más significativa de nuestras historias –la historia de la creación, la caída y la redención– se escucha poco. En el marco de esa historia, los esfuerzos por hacer el bien tienen sentido y son recompensados. Esta historia proporciona la oportunidad de desempeñar un papel importante en un universo lleno de sentido y significado.
Treinta años de SIDA
Tomado de www.zenit.org/article-39740?l=spanish
Un informe con lo que hay que saber sobre la enfermedad
Con motivo de cumplirse treinta años del descubrimiento del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), el médico Martín Patrito, de la asociación Argentinos Alerta, ha revisado tres documentos que contienen estadísticas valiosas sobre el avance de la enfermedad a nivel mundial.
Los documentos son: Treinta años de sida: las naciones en un punto clave del camino, del programa conjunto de Naciones Unidas sobre el vih/sida (ONUSIDA); Estrategia Nacional de VIH/SIDA para Estados Unidos, de 13 de julio de 2010; y la recomendación 1959 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre políticas preventivas de salud de los estados miembro del Consejo de Europa.
La asociación, en su página web, presenta las estadísticas más importantes de estos documentos sobre el avance de la enfermedad a nivel mundial y en especial en el continente americano.
Así mismo, realiza un análisis crítico sobre las recomendaciones para la prevención de la enfermedad de estos documentos, y compara estas recomendaciones con las del programa nacional de lucha contra el sida del Ministerio de Salud de la Argentina.
El primer caso de sida se detectó el 5 de junio de 1981. Los primeros signos de la enfermedad se dieron principalmente en países de altos ingresos, donde los nuevos casos aumentaron de manera exponencial a principios de los años 80. En realidad, el vih se había estado difundiendo de modo inadvertido durante décadas, especialmente en el África subsahariana.
Entre 1981 y 2000, el número de personas que viven con vih aumentó de menos de un millón a unos 27,5 millones [26-29 millones]. En 2010, había 34 millones de personas infectadas con vih. En 2005, la cifra pareció estabilizarse, pero en los últimos años el número sigue creciendo. En 2009, se infectaron 2,6 millones de personas en el mundo. ONUSIDA informa que entre 1970 y 2009, el sida provocó 29 millones de muertes.
Mientras que menos del 1% de los adultos en el sur de África vivían con vih en 1990, 16,1% vivían con vih, una década después. Durante el mismo período, la prevalencia (porcentaje del total de población infectado) del vih aumentó de menos del 1% a 24,5%en Lesotho y del 3,5% al 26% en Botswana.
El presidente de Uganda, Yoweri Musevini, puso en marcha una movilización nacional de gran escala contra el vih, promoviendo políticas y programas basados en cambios de comportamiento que permitirían a Uganda reducir el tamaño de la epidemia durante los años 90, aún cuando se expandía rápidamente en otros países subsaharanianos.
Lo novedoso de la campaña fue que lejos de apostar por el preservativo en modo exclusivo, la política sanitaria y educativa se basó en la promoción de la abstinencia sexual, la fidelidad dentro del matrimonio y la castidad, especialmente entre los más jóvenes.
En el continente americano, existen un poco más de un millón de infectados en América del Norte y América del Sur y Central. En ambos continentes, el número de infectados continúa en franco crecimiento.
Desde el inicio de la epidemia hasta 2008, se notificaron 75.009 casos de vih/sida en Argentina. Se estima que viven hoy unas 130.000 personas infectadas, de las cuales sólo la mitad conoce su condición, lo que supone un riesgo adicional.
En los últimos años, la curva epidemiológica de nuevas infecciones es constante: cada año, el Ministerio de Salud argentino recibe notificaciones de alrededor de cinco mil nuevos diagnósticos de infección por vih. En 2008, la tasa anual de infección por vih se ubicó en un valor de 13 personas por cada cien mil habitantes.
La epidemia sigue afectando principalmente a los grandes conglomerados urbanos en todas las ciudades capitales del país. En Buenos Aires, se registran 23,2 infecciones por cada cien mil habitantes, en Mar del Plata 27,5 infecciones por cada cien mil habitantes, etc. En 2007-2009, el 40% de los nuevos diagnósticos seguía afectando a residentes de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Tomando como unidad de análisis las jurisdicciones provinciales, el 70% de la epidemia se concentra en la provincia y ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe y en Córdoba.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha aprobado el pasado 28 de enero la Recomendación 1959, titulada Políticas de cuidados preventivos de salud en los estados-miembro del Consejo de Europa, en la que recoge hasta veinticinco directivas para proteger la salud de los europeos, las cuales invita a adoptar a todos los gobiernos del continente. El apartado 9.5 dice lo siguiente: “Promover una educación sexual integral de la salud, incluida la abstinencia, para prevenir la propagación de enfermedades de transmisión sexual”.
Por supuesto, en todos los casos se recomienda también el uso del preservativo. Pero el documento de la estrategia nacional de lucha contra el sida, aprobado por la Administración Obama, afirma, en la página 16, que “el uso correcto y consistente del preservativo masculino reduce el riesgo de transmisión de vih en un 80 %”.
“Nadie tomaría un avión si le dijesen que sólo el 80 % de los aviones llegan a destino. El riesgo es altísimo. Por ello sostenemos que las campañas de 'sexo seguro' basadas en el preservativo sólo generan un clima de falsa confianza”, afirma el doctor Patrito.
“El hecho de que al menos sobre el papel ya comience a hablarse de la necesidad de cambios de conducta, de fidelidad, de abstinencia, es ciertamente un avance. Sin embargo, los líderes de la salud pública todavía siguen siendo reacios a enfatizar los cambios de conducta por encima de las ‘soluciones técnicas’ como la distribución masiva de preservativos”, añade.
Con una eficacia de tan sólo un 80 %, el preservativo genera una sensación de falsa seguridad que lleva a que aumenten los encuentros sexuales y la promiscuidad. En este contexto, las infecciones por vih seguirán en aumento.
“Los programas de prevención no deben centrarse en tratar de convencer al mundo de que un comportamiento de riesgo forma parte de un estilo de vida aceptable, sino que deben centrarse en evitar el riesgo. El único método seguro y fiable de prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia antes del matrimonio y el respeto y mutua fidelidad dentro del matrimonio”, afirma el médico argentino.
En definitiva, y tal como ha declarado la delegación del Vaticano frente a la declaración política de la ONU sobre el vih/sida, “lo que se necesita es un enfoque basado en los valores para hacer frente a la enfermedad del vih y sida, un enfoque que proporciona los cuidados necesarios y el apoyo moral a aquellos infectados y que promueve una vida conforme a las normas del orden moral natural, un enfoque que respete totalmente la dignidad inherente de la persona humana”.
Para saber más: http://www.argentinosalerta.org
Un informe con lo que hay que saber sobre la enfermedad
Con motivo de cumplirse treinta años del descubrimiento del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), el médico Martín Patrito, de la asociación Argentinos Alerta, ha revisado tres documentos que contienen estadísticas valiosas sobre el avance de la enfermedad a nivel mundial.
Los documentos son: Treinta años de sida: las naciones en un punto clave del camino, del programa conjunto de Naciones Unidas sobre el vih/sida (ONUSIDA); Estrategia Nacional de VIH/SIDA para Estados Unidos, de 13 de julio de 2010; y la recomendación 1959 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre políticas preventivas de salud de los estados miembro del Consejo de Europa.
La asociación, en su página web, presenta las estadísticas más importantes de estos documentos sobre el avance de la enfermedad a nivel mundial y en especial en el continente americano.
Así mismo, realiza un análisis crítico sobre las recomendaciones para la prevención de la enfermedad de estos documentos, y compara estas recomendaciones con las del programa nacional de lucha contra el sida del Ministerio de Salud de la Argentina.
El primer caso de sida se detectó el 5 de junio de 1981. Los primeros signos de la enfermedad se dieron principalmente en países de altos ingresos, donde los nuevos casos aumentaron de manera exponencial a principios de los años 80. En realidad, el vih se había estado difundiendo de modo inadvertido durante décadas, especialmente en el África subsahariana.
Entre 1981 y 2000, el número de personas que viven con vih aumentó de menos de un millón a unos 27,5 millones [26-29 millones]. En 2010, había 34 millones de personas infectadas con vih. En 2005, la cifra pareció estabilizarse, pero en los últimos años el número sigue creciendo. En 2009, se infectaron 2,6 millones de personas en el mundo. ONUSIDA informa que entre 1970 y 2009, el sida provocó 29 millones de muertes.
Mientras que menos del 1% de los adultos en el sur de África vivían con vih en 1990, 16,1% vivían con vih, una década después. Durante el mismo período, la prevalencia (porcentaje del total de población infectado) del vih aumentó de menos del 1% a 24,5%en Lesotho y del 3,5% al 26% en Botswana.
El presidente de Uganda, Yoweri Musevini, puso en marcha una movilización nacional de gran escala contra el vih, promoviendo políticas y programas basados en cambios de comportamiento que permitirían a Uganda reducir el tamaño de la epidemia durante los años 90, aún cuando se expandía rápidamente en otros países subsaharanianos.
Lo novedoso de la campaña fue que lejos de apostar por el preservativo en modo exclusivo, la política sanitaria y educativa se basó en la promoción de la abstinencia sexual, la fidelidad dentro del matrimonio y la castidad, especialmente entre los más jóvenes.
En el continente americano, existen un poco más de un millón de infectados en América del Norte y América del Sur y Central. En ambos continentes, el número de infectados continúa en franco crecimiento.
Desde el inicio de la epidemia hasta 2008, se notificaron 75.009 casos de vih/sida en Argentina. Se estima que viven hoy unas 130.000 personas infectadas, de las cuales sólo la mitad conoce su condición, lo que supone un riesgo adicional.
En los últimos años, la curva epidemiológica de nuevas infecciones es constante: cada año, el Ministerio de Salud argentino recibe notificaciones de alrededor de cinco mil nuevos diagnósticos de infección por vih. En 2008, la tasa anual de infección por vih se ubicó en un valor de 13 personas por cada cien mil habitantes.
La epidemia sigue afectando principalmente a los grandes conglomerados urbanos en todas las ciudades capitales del país. En Buenos Aires, se registran 23,2 infecciones por cada cien mil habitantes, en Mar del Plata 27,5 infecciones por cada cien mil habitantes, etc. En 2007-2009, el 40% de los nuevos diagnósticos seguía afectando a residentes de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Tomando como unidad de análisis las jurisdicciones provinciales, el 70% de la epidemia se concentra en la provincia y ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe y en Córdoba.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha aprobado el pasado 28 de enero la Recomendación 1959, titulada Políticas de cuidados preventivos de salud en los estados-miembro del Consejo de Europa, en la que recoge hasta veinticinco directivas para proteger la salud de los europeos, las cuales invita a adoptar a todos los gobiernos del continente. El apartado 9.5 dice lo siguiente: “Promover una educación sexual integral de la salud, incluida la abstinencia, para prevenir la propagación de enfermedades de transmisión sexual”.
Por supuesto, en todos los casos se recomienda también el uso del preservativo. Pero el documento de la estrategia nacional de lucha contra el sida, aprobado por la Administración Obama, afirma, en la página 16, que “el uso correcto y consistente del preservativo masculino reduce el riesgo de transmisión de vih en un 80 %”.
“Nadie tomaría un avión si le dijesen que sólo el 80 % de los aviones llegan a destino. El riesgo es altísimo. Por ello sostenemos que las campañas de 'sexo seguro' basadas en el preservativo sólo generan un clima de falsa confianza”, afirma el doctor Patrito.
“El hecho de que al menos sobre el papel ya comience a hablarse de la necesidad de cambios de conducta, de fidelidad, de abstinencia, es ciertamente un avance. Sin embargo, los líderes de la salud pública todavía siguen siendo reacios a enfatizar los cambios de conducta por encima de las ‘soluciones técnicas’ como la distribución masiva de preservativos”, añade.
Con una eficacia de tan sólo un 80 %, el preservativo genera una sensación de falsa seguridad que lleva a que aumenten los encuentros sexuales y la promiscuidad. En este contexto, las infecciones por vih seguirán en aumento.
“Los programas de prevención no deben centrarse en tratar de convencer al mundo de que un comportamiento de riesgo forma parte de un estilo de vida aceptable, sino que deben centrarse en evitar el riesgo. El único método seguro y fiable de prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia antes del matrimonio y el respeto y mutua fidelidad dentro del matrimonio”, afirma el médico argentino.
En definitiva, y tal como ha declarado la delegación del Vaticano frente a la declaración política de la ONU sobre el vih/sida, “lo que se necesita es un enfoque basado en los valores para hacer frente a la enfermedad del vih y sida, un enfoque que proporciona los cuidados necesarios y el apoyo moral a aquellos infectados y que promueve una vida conforme a las normas del orden moral natural, un enfoque que respete totalmente la dignidad inherente de la persona humana”.
Para saber más: http://www.argentinosalerta.org
New Age... a no confundir
Por Carlota Sedeño Martínez
Hablar de la New Age (Nueva Era) es volver la vista atrás. Aunque este término se haya popularizado hace pocos años, hay que remitirse a los años setenta.
Entonces se identificaba con la “contracultura” y, ahora, todo este movimiento ha sido asimilado por las tendencias dominantes. La Nueva Era se presenta como una falsa utopía para responder a la sed de felicidad del corazón humano, insatisfecho profundamente de la cultura y modo de vida actuales.
No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. Se trata de una visión, de un deseo de cambio que agrupa a distintas teorías. A la New Age se han enganchado muchas ideas que no tienen una conexión explícita con el llamado “cambio de era” preconizado por los astrólogos. Es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.
Como ya se ha comprobado, la matriz esencial del pensamiento New Age hay que buscarla en la tradición esotérico-teosófica que se puso de moda en círculos intelectuales europeos en los siglos XVIII y XIX. Estuvo especialmente presente en la masonería y el ocultismo. A esta visión se une, actualmente, una corriente de lo que alguien ha llamado “sacralización de la psicología”, inspirada en Jung, que ha dado lugar a confundir psicología con espiritualidad.
¿Por qué se da todo esto ahora? Por la insatisfacción que produce vivir una vida tan materialista en la cultura occidental, por el rechazo de una visión racionalista, por el deseo de un cambio personal y social, por la existencia de un individualismo desenfrenado y porque el ser humano experimenta que su dimensión espiritual está arrinconada, está como aplastada.
Lo que sucede es que esta corriente, la Nueva Era, no ofrece una respuesta auténtica sino un sucedáneo, se busca la felicidad donde no se la puede encontrar. Es algo difuso e informal que atraviesa las culturas y lo encontramos en el cine, en la música, en terapias, en talleres, en libros de autoayuda, en tiendas y librerías algo pintorescas, etc. Es una estructura sincretista que incorpora muchos elementos diversos y que permite compartir intereses o vínculos en grados distintos y con niveles de compromiso muy variados.
Lo que queda muy claro es que la ciencia y la tecnología han sido incapaces de cumplir lo que se esperaba de ellas y el ser humano se ha vuelto hacia el ámbito espiritual buscando significado y liberación. En el campo religioso, la New Age se presenta como una alternativa a la herencia judeo-cristiana. Se habla de Dios como de un “principio vital”, no personal ni trascendente, como una “energía impersonal”, inmanente al mundo con el cual formaría una “unidad cósmica”. Naturalmente, esta unidad es claro panteísmo.
La Nueva Era importa, de forma fragmentaria, prácticas religiosas orientales y las reinterpreta para adaptarlas a los occidentales. Por ejemplo, habla de “reencarnación” pero no es exactamente la reencarnación hindú, es una adaptación algo curiosa. Hay una actitud ecológica, se promueve un gran respeto a la naturaleza pero habría que preguntar si se mantiene la misma solidaridad hacia la vida humana, en sus comienzos, en el mismo grado en que se defiende a las ballenas. El ser humano y no una genérica naturaleza es el que está en el centro de la Creación.
La mayoría de los seguidores no tienen muy claros los principios sobre los que se basa la New Age, son más bien consumidores ocasionales de productos que llevan esta etiqueta. Es un fenómeno global que se mantiene unido y que se alimenta a través de los medios de comunicación de masas. Es un vago conjunto de creencias, terapias y prácticas elegidas y combinadas según el propio gusto. Con independencia de las incompatibilidades o incongruencias que implique.
Parece evidente que tanta confusión no conduce a ninguna parte ni soluciona realmente las necesidades profundas del ser humano. Una sana colaboración entre la fe y la razón mejora la vida humana al mismo tiempo que promueve el respeto de toda la Creación.
Se hace cada vez más necesario un conocimiento real del mensaje cristiano. Se comprobará, además, cómo la auténtica Nueva Era comenzó hace más de dos mil años con la Encarnación de Jesucristo.
Hablar de la New Age (Nueva Era) es volver la vista atrás. Aunque este término se haya popularizado hace pocos años, hay que remitirse a los años setenta.
Entonces se identificaba con la “contracultura” y, ahora, todo este movimiento ha sido asimilado por las tendencias dominantes. La Nueva Era se presenta como una falsa utopía para responder a la sed de felicidad del corazón humano, insatisfecho profundamente de la cultura y modo de vida actuales.
No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. Se trata de una visión, de un deseo de cambio que agrupa a distintas teorías. A la New Age se han enganchado muchas ideas que no tienen una conexión explícita con el llamado “cambio de era” preconizado por los astrólogos. Es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.
Como ya se ha comprobado, la matriz esencial del pensamiento New Age hay que buscarla en la tradición esotérico-teosófica que se puso de moda en círculos intelectuales europeos en los siglos XVIII y XIX. Estuvo especialmente presente en la masonería y el ocultismo. A esta visión se une, actualmente, una corriente de lo que alguien ha llamado “sacralización de la psicología”, inspirada en Jung, que ha dado lugar a confundir psicología con espiritualidad.
¿Por qué se da todo esto ahora? Por la insatisfacción que produce vivir una vida tan materialista en la cultura occidental, por el rechazo de una visión racionalista, por el deseo de un cambio personal y social, por la existencia de un individualismo desenfrenado y porque el ser humano experimenta que su dimensión espiritual está arrinconada, está como aplastada.
Lo que sucede es que esta corriente, la Nueva Era, no ofrece una respuesta auténtica sino un sucedáneo, se busca la felicidad donde no se la puede encontrar. Es algo difuso e informal que atraviesa las culturas y lo encontramos en el cine, en la música, en terapias, en talleres, en libros de autoayuda, en tiendas y librerías algo pintorescas, etc. Es una estructura sincretista que incorpora muchos elementos diversos y que permite compartir intereses o vínculos en grados distintos y con niveles de compromiso muy variados.
Lo que queda muy claro es que la ciencia y la tecnología han sido incapaces de cumplir lo que se esperaba de ellas y el ser humano se ha vuelto hacia el ámbito espiritual buscando significado y liberación. En el campo religioso, la New Age se presenta como una alternativa a la herencia judeo-cristiana. Se habla de Dios como de un “principio vital”, no personal ni trascendente, como una “energía impersonal”, inmanente al mundo con el cual formaría una “unidad cósmica”. Naturalmente, esta unidad es claro panteísmo.
La Nueva Era importa, de forma fragmentaria, prácticas religiosas orientales y las reinterpreta para adaptarlas a los occidentales. Por ejemplo, habla de “reencarnación” pero no es exactamente la reencarnación hindú, es una adaptación algo curiosa. Hay una actitud ecológica, se promueve un gran respeto a la naturaleza pero habría que preguntar si se mantiene la misma solidaridad hacia la vida humana, en sus comienzos, en el mismo grado en que se defiende a las ballenas. El ser humano y no una genérica naturaleza es el que está en el centro de la Creación.
La mayoría de los seguidores no tienen muy claros los principios sobre los que se basa la New Age, son más bien consumidores ocasionales de productos que llevan esta etiqueta. Es un fenómeno global que se mantiene unido y que se alimenta a través de los medios de comunicación de masas. Es un vago conjunto de creencias, terapias y prácticas elegidas y combinadas según el propio gusto. Con independencia de las incompatibilidades o incongruencias que implique.
Parece evidente que tanta confusión no conduce a ninguna parte ni soluciona realmente las necesidades profundas del ser humano. Una sana colaboración entre la fe y la razón mejora la vida humana al mismo tiempo que promueve el respeto de toda la Creación.
Se hace cada vez más necesario un conocimiento real del mensaje cristiano. Se comprobará, además, cómo la auténtica Nueva Era comenzó hace más de dos mil años con la Encarnación de Jesucristo.
Pretexto de lucha contra el SIDA
UN NUEVO ATAQUE CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA.
Por Luis Fernández Cuervo
El gobierno trabaja en una nueva legislación sobre el Sida. En ella van a estar implicados el Ministerio de Salud, el de Educación, el del Trabajo, el Viceministerio de la Vivienda (¡¿?!), el Programa Nacional de Infecciones de Transmisión Sexual y VIH/Sida, la Asociación Atlacatl, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y unas cuantas ONGs para darle una apariencia cosmética de apoyo civil. De ellos, el Mined será el encargado de introducir la educación sexual obligatoria en las escuelas y colegios. ¿Qué tipo de educación sexual? La definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) así: La educación acerca del sexo, la sexualidad, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, la planificación familiar y el uso de anticonceptivos, el sexo seguro (con preservativo), la reproducción, los derechos sexuales (el aborto) y otros aspectos de la sexualidad humana con el objetivo de alcanzar una satisfactoria salud sexual”. O sea lo de siempre: sexo con quien quieras por el orificio que quieras, con el compromiso que quieras o sin compromiso, pero toma las píldoras si eres mujer, ponte el condón si eres hombre.
¿Presunta finalidad de esta nueva ley? –“Evitar el aumento de la población con VIH o Sida en el país”. ¿Ustedes se lo creen? ¿Alguien con inteligencia libre, lúcida y honesta se lo cree? ¿Que hay de nuevo en esta embestida del imperialismo de la Muerte? Nada, es lo mismo de siempre. Eso es lo que ha llenado el mundo de embarazos no deseados, de abortos, de Sida, de infecciones de transmisión sexual, de crímenes y de infelicidad humana en montones de jóvenes, empujándolos a las drogas y al suicidio.
Otra buena ocasión para que la gente con amor a la verdad, con sentido común y con dignidad humana armen una manifestación masiva de Indignados ¡Basta ya imponernos su anticultura corruptora! Basta ya de mentiras, de hipocresía, de desprecio a nuestra cultura, de violar el derecho de los padres a la educación de sus hijos según sus principios morales y religiosos! ¡Basta ya de tomarnos por imbéciles, corruptos o degenerados!
¿Hay algún programa que haya tenido éxito en el mundo contra el Sida? Sí, claro que sí. ¿Por qué no proponen ese? Comenzó en Uganda y se ha ido extendiendo a otros países africanos con un sorprendente éxito. También ha tenido éxito en programas norteamericanos en la misma línea.
En 1991, Uganda tenía el 15 por ciento de su población infectada y en el año 2002 la cifra disminuyó al 5 por ciento. ONUSIDA reconoció que este descenso era “único en el mundo” y añadió que “Uganda está consiguiendo un efecto que se podría comparar a la “existencia de una vacuna eficaz en el 80 por ciento”. El programa de Uganda, después, lo han seguido con éxito varios países africanos.
En noviembre del 2004, siguiendo el éxito ugandés, la influyente revista médica The Lancet publicó un documento sobre el consenso mundial firmado por más de 140 autores (incluidos diversos profesores de universidad, presidentes de países y expertos contra el Sida- para promover la estrategia “ABC”: A de Abstinencia, B de Be faithful (ser fiel, fidelidad) y C de Condón, por ese orden. Reservaban el condón sólo para las prostitutas y los miserables que fueran incapaces de vivir la abstinencia o la fidelidad.
El máximo experto en Sida de Harvard, Edward C. Green, dijo: Nuestros mejores estudios muestran una relación consistente entre una mayor disponibilidad de preservativos y una mayor (no menor) tasa de contagios de Sida”. Nadie pudo rebatirle. Después, en 2009, Green insistió en la revista “First Things”: el Sida se ha reducido en Uganda, Kenia, Haití, Zimbabwe, Tailandia y Camboya, y en zonas urbanas de Costa de Marfil, Etiopía, Zambia y Malawi. Lo común en todos estos sitios es que se había reducido el número de parejas, había aumentado la fidelidad, la monogamia y la abstinencia.
Señores de la OMS y la OPS – que son los que mueven los hilos detrás de este nuevo y turbio montaje-: el PNUD insiste en que el desarrollo debe estar de acuerdo con los valores culturales de cada país. Este es un país mayoritariamente cristiano. Su programa, masivo y obligatorio es decididamente anticristiano. Entonces ¿donde está su respeto a la libertad de creencias y a la democracia?
¿Por qué insisten en programas fracasados? ¿Por qué no recomiendan el ABC? ¿ Será porque ese programa hace innecesario el negocio millonario y mundial de anticonceptivos hormonales y condones? ¿Ustedes también participan en ese millonario y sucio negocio? ¿Por qué quieren imponernos conductas que son destructivas de la personalidad y la felicidad humanas?
Por Luis Fernández Cuervo
El gobierno trabaja en una nueva legislación sobre el Sida. En ella van a estar implicados el Ministerio de Salud, el de Educación, el del Trabajo, el Viceministerio de la Vivienda (¡¿?!), el Programa Nacional de Infecciones de Transmisión Sexual y VIH/Sida, la Asociación Atlacatl, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y unas cuantas ONGs para darle una apariencia cosmética de apoyo civil. De ellos, el Mined será el encargado de introducir la educación sexual obligatoria en las escuelas y colegios. ¿Qué tipo de educación sexual? La definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) así: La educación acerca del sexo, la sexualidad, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, la planificación familiar y el uso de anticonceptivos, el sexo seguro (con preservativo), la reproducción, los derechos sexuales (el aborto) y otros aspectos de la sexualidad humana con el objetivo de alcanzar una satisfactoria salud sexual”. O sea lo de siempre: sexo con quien quieras por el orificio que quieras, con el compromiso que quieras o sin compromiso, pero toma las píldoras si eres mujer, ponte el condón si eres hombre.
¿Presunta finalidad de esta nueva ley? –“Evitar el aumento de la población con VIH o Sida en el país”. ¿Ustedes se lo creen? ¿Alguien con inteligencia libre, lúcida y honesta se lo cree? ¿Que hay de nuevo en esta embestida del imperialismo de la Muerte? Nada, es lo mismo de siempre. Eso es lo que ha llenado el mundo de embarazos no deseados, de abortos, de Sida, de infecciones de transmisión sexual, de crímenes y de infelicidad humana en montones de jóvenes, empujándolos a las drogas y al suicidio.
Otra buena ocasión para que la gente con amor a la verdad, con sentido común y con dignidad humana armen una manifestación masiva de Indignados ¡Basta ya imponernos su anticultura corruptora! Basta ya de mentiras, de hipocresía, de desprecio a nuestra cultura, de violar el derecho de los padres a la educación de sus hijos según sus principios morales y religiosos! ¡Basta ya de tomarnos por imbéciles, corruptos o degenerados!
¿Hay algún programa que haya tenido éxito en el mundo contra el Sida? Sí, claro que sí. ¿Por qué no proponen ese? Comenzó en Uganda y se ha ido extendiendo a otros países africanos con un sorprendente éxito. También ha tenido éxito en programas norteamericanos en la misma línea.
En 1991, Uganda tenía el 15 por ciento de su población infectada y en el año 2002 la cifra disminuyó al 5 por ciento. ONUSIDA reconoció que este descenso era “único en el mundo” y añadió que “Uganda está consiguiendo un efecto que se podría comparar a la “existencia de una vacuna eficaz en el 80 por ciento”. El programa de Uganda, después, lo han seguido con éxito varios países africanos.
En noviembre del 2004, siguiendo el éxito ugandés, la influyente revista médica The Lancet publicó un documento sobre el consenso mundial firmado por más de 140 autores (incluidos diversos profesores de universidad, presidentes de países y expertos contra el Sida- para promover la estrategia “ABC”: A de Abstinencia, B de Be faithful (ser fiel, fidelidad) y C de Condón, por ese orden. Reservaban el condón sólo para las prostitutas y los miserables que fueran incapaces de vivir la abstinencia o la fidelidad.
El máximo experto en Sida de Harvard, Edward C. Green, dijo: Nuestros mejores estudios muestran una relación consistente entre una mayor disponibilidad de preservativos y una mayor (no menor) tasa de contagios de Sida”. Nadie pudo rebatirle. Después, en 2009, Green insistió en la revista “First Things”: el Sida se ha reducido en Uganda, Kenia, Haití, Zimbabwe, Tailandia y Camboya, y en zonas urbanas de Costa de Marfil, Etiopía, Zambia y Malawi. Lo común en todos estos sitios es que se había reducido el número de parejas, había aumentado la fidelidad, la monogamia y la abstinencia.
Señores de la OMS y la OPS – que son los que mueven los hilos detrás de este nuevo y turbio montaje-: el PNUD insiste en que el desarrollo debe estar de acuerdo con los valores culturales de cada país. Este es un país mayoritariamente cristiano. Su programa, masivo y obligatorio es decididamente anticristiano. Entonces ¿donde está su respeto a la libertad de creencias y a la democracia?
¿Por qué insisten en programas fracasados? ¿Por qué no recomiendan el ABC? ¿ Será porque ese programa hace innecesario el negocio millonario y mundial de anticonceptivos hormonales y condones? ¿Ustedes también participan en ese millonario y sucio negocio? ¿Por qué quieren imponernos conductas que son destructivas de la personalidad y la felicidad humanas?
El poder creciente de las redes sociales
Por Luis Fernández Cuervo (luchofcuervo@gmail.com)
El mundo cambia. La cultura, que es la vida del mundo humano, está cambiando aceleradamente. Muchos adultos no se dan cuenta. Los jóvenes, sí. Cambió el mundo cuando apareció y se extendió la Internet por todos los continentes. Siguió cambiando con la extensión y perfeccionamiento de celulares, laptop, Ipad, etc. Ahora vamos entrando vertiginosamente en la era de las redes sociales.
En El Salvador ya más de un millón de personas tienen cuenta en Facebook.
Hay gente de la segunda y la tercera edad que nunca supieron navegar por Internet. Esos tampoco entienden mucho de las redes sociales. Algunos las ven como una nueva manera frívola de perder el tiempo. Otros, cuando tratan de comprenderlas, solo encuentran sus aspectos más negativos: el acoso sexual de adolescentes y jóvenes por vía digital (grooming), el intercambio de imágenes eróticas (sexting) o las burlas hirientes (ciberbullying). Todo eso existe y es muy grave. Pero eso no es todo. Como en cualquier otro medio de comunicación e información, aquí el bien y el mal están y estarán siempre presentes en una lucha inacabable. Y hay que saber de qué parte quiere uno ponerse en esa lucha.
Muy mal si los que ven sólo esos aspectos negativos tienen hijos pequeños. No les servirá prohibir. En esto, como en todo, hay que educar a los hijos en la libertad responsable y en la maduración sexual dentro de una afectividad altruista y positiva. Los que dan sus primeros pasos en el mundo que les ha tocado vivir, para amarlo y saber dominarlo, tienen, entre otras muchas cosas, que aprender a moverse, con inteligencia, audacia y prudencia, en la nueva cultura de las redes sociales (Facebook, Twitter, Tuenti, etc.).
De estas redes vamos viendo su poder político. Son el terror de las dictaduras de los países árabes (Libia, Siria, Egipto, Yemen, etc.), de la interminable dictadura cubana y de las semi-dictaduras como las de Ecuador, Nicaragua o Venezuela. Pero también, y me parece mas importante y esperanzador, comienzan a ser un posible correctivo para las democracias secuestradas por las partidocracias, verdadera tiranía de los partidos políticos.
El caso español es paradigmático. Surge cuando el país entra en aguda crisis económica y el gobierno dictamina que el pueblo debe apretarse el cinturón. ¿Y los diputados? No, esos no. ¿y los senadores de un Senado español que nadie sabe para qué sirve? Tampoco. Todos ellos siguen ensanchando la grasa de su cintura. Entonces comienzan a difundirse por Internet los sueldos, gastos de representación, viajes, jubilaciones, etc. de todos los políticos que configuran la dictadura de los partidos. Así surge el movimiento de los indignados y sus acampadas que pronto se riega por todo el país. Es un movimiento pacífico, multiforme, hasta ahora apolítico, mayoritariamente de jóvenes, que surge y se difunde por las redes sociales. ¿Qué dicen? -Estamos hartos de gobiernos corruptos que se benefician entre ellos y no hacen nada por la sociedad civil. Pedimos una democracia real y justa. En España se está gestando un movimiento que se contagiará a otros países. Lanzamos al mundo un mensaje de esperanza. No se callen nunca. Luchen por lo que creen. No se conformen y lo imposible llegará.
En el Salvador, el pasado viernes 3 de junio hizo su aparición un incipiente movimiento cívico, patriótico y democrático, convocando a través de Twitter (#indignadosSV y #AcampadosSV) para manifestarse, pacífica pero exigentemente, delante de Casa Presidencial. El decreto 743 había sido el detonante. Acudieron algo más de 200 personas, también mayoritariamente jóvenes. Parece poco, pero estoy seguro que irá a más.
La indignación ciudadana existe. Es justa y precisamente porque sigo siendo joven de espíritu mucho de ella la entiendo y la comparto. Al fin y al cabo, algunos de mis artículos, tales como “El clamor de la gente”, “El país de los aguantadores, “Sucede que me canso de ser hombre” y varios más, están en esa línea de cruda denuncia contra la mentira cultural y la prepotencia política. Por eso creo que esos artículos ameritan que se me considere precursor de esa indignación civil y benéfica agitación social que ahora comienza a despertarse.
Pero no debo ser yo ni gente de mi edad, sino los jóvenes, los de la generación que nació después de la Internet, los que pueden y deben capitanear y encauzar esta sed de verdad y de justicia. Ellos deben saber llevarla a buen puerto.
Tengan mucho cuidado los poderosos en atender y escuchar a esta indignación creciente. Porque si se oponen a ella los que detentan el poder –un poder que debería ser servicio-, con la ceguera de su egoísmo pueden conseguir que lo que comenzó siendo una marejadilla pueda transformarse en un tsunami que arrase con todo.
El mundo cambia. La cultura, que es la vida del mundo humano, está cambiando aceleradamente. Muchos adultos no se dan cuenta. Los jóvenes, sí. Cambió el mundo cuando apareció y se extendió la Internet por todos los continentes. Siguió cambiando con la extensión y perfeccionamiento de celulares, laptop, Ipad, etc. Ahora vamos entrando vertiginosamente en la era de las redes sociales.
En El Salvador ya más de un millón de personas tienen cuenta en Facebook.
Hay gente de la segunda y la tercera edad que nunca supieron navegar por Internet. Esos tampoco entienden mucho de las redes sociales. Algunos las ven como una nueva manera frívola de perder el tiempo. Otros, cuando tratan de comprenderlas, solo encuentran sus aspectos más negativos: el acoso sexual de adolescentes y jóvenes por vía digital (grooming), el intercambio de imágenes eróticas (sexting) o las burlas hirientes (ciberbullying). Todo eso existe y es muy grave. Pero eso no es todo. Como en cualquier otro medio de comunicación e información, aquí el bien y el mal están y estarán siempre presentes en una lucha inacabable. Y hay que saber de qué parte quiere uno ponerse en esa lucha.
Muy mal si los que ven sólo esos aspectos negativos tienen hijos pequeños. No les servirá prohibir. En esto, como en todo, hay que educar a los hijos en la libertad responsable y en la maduración sexual dentro de una afectividad altruista y positiva. Los que dan sus primeros pasos en el mundo que les ha tocado vivir, para amarlo y saber dominarlo, tienen, entre otras muchas cosas, que aprender a moverse, con inteligencia, audacia y prudencia, en la nueva cultura de las redes sociales (Facebook, Twitter, Tuenti, etc.).
De estas redes vamos viendo su poder político. Son el terror de las dictaduras de los países árabes (Libia, Siria, Egipto, Yemen, etc.), de la interminable dictadura cubana y de las semi-dictaduras como las de Ecuador, Nicaragua o Venezuela. Pero también, y me parece mas importante y esperanzador, comienzan a ser un posible correctivo para las democracias secuestradas por las partidocracias, verdadera tiranía de los partidos políticos.
El caso español es paradigmático. Surge cuando el país entra en aguda crisis económica y el gobierno dictamina que el pueblo debe apretarse el cinturón. ¿Y los diputados? No, esos no. ¿y los senadores de un Senado español que nadie sabe para qué sirve? Tampoco. Todos ellos siguen ensanchando la grasa de su cintura. Entonces comienzan a difundirse por Internet los sueldos, gastos de representación, viajes, jubilaciones, etc. de todos los políticos que configuran la dictadura de los partidos. Así surge el movimiento de los indignados y sus acampadas que pronto se riega por todo el país. Es un movimiento pacífico, multiforme, hasta ahora apolítico, mayoritariamente de jóvenes, que surge y se difunde por las redes sociales. ¿Qué dicen? -Estamos hartos de gobiernos corruptos que se benefician entre ellos y no hacen nada por la sociedad civil. Pedimos una democracia real y justa. En España se está gestando un movimiento que se contagiará a otros países. Lanzamos al mundo un mensaje de esperanza. No se callen nunca. Luchen por lo que creen. No se conformen y lo imposible llegará.
En el Salvador, el pasado viernes 3 de junio hizo su aparición un incipiente movimiento cívico, patriótico y democrático, convocando a través de Twitter (#indignadosSV y #AcampadosSV) para manifestarse, pacífica pero exigentemente, delante de Casa Presidencial. El decreto 743 había sido el detonante. Acudieron algo más de 200 personas, también mayoritariamente jóvenes. Parece poco, pero estoy seguro que irá a más.
La indignación ciudadana existe. Es justa y precisamente porque sigo siendo joven de espíritu mucho de ella la entiendo y la comparto. Al fin y al cabo, algunos de mis artículos, tales como “El clamor de la gente”, “El país de los aguantadores, “Sucede que me canso de ser hombre” y varios más, están en esa línea de cruda denuncia contra la mentira cultural y la prepotencia política. Por eso creo que esos artículos ameritan que se me considere precursor de esa indignación civil y benéfica agitación social que ahora comienza a despertarse.
Pero no debo ser yo ni gente de mi edad, sino los jóvenes, los de la generación que nació después de la Internet, los que pueden y deben capitanear y encauzar esta sed de verdad y de justicia. Ellos deben saber llevarla a buen puerto.
Tengan mucho cuidado los poderosos en atender y escuchar a esta indignación creciente. Porque si se oponen a ella los que detentan el poder –un poder que debería ser servicio-, con la ceguera de su egoísmo pueden conseguir que lo que comenzó siendo una marejadilla pueda transformarse en un tsunami que arrase con todo.
Unity en Dominicana
21 de Abril #2004
En memoria de San Marcos, Apóstol y Evangelista.
Don
Bienvenido Álvarez-Vega
Dirección, Periódico Hoy
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “Albert Pike (+ 1891), masón, ocultista y satanista.”
Estimado Don Bienvenido:
“El que cree en ÉL no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.” [Jn. 3, 16...]
Al saludarle cordialmente en este día glorioso de Pascua he querido escribirle motivado por algunas informaciones aparecidas en ese diario, al apreciar con gran preocupación como se entre-mezclan una cantidad de doctrinas cristianas falsas con conceptos e ideas provenientes del movimiento pseudo-religioso Nueva Era - “new age”, como si nada.
En días pasados ocupaba nuestra atención la visita al Presidente Mejía de un Senador norteamericano anónimo, en compañía de unos pastores, para tratar el tema de la “legalización de matrimonios a través de las iglesias protestantes”, noticia que el Listín ha retomado ayer en primera plana. Luego las “inauguraciones de nuevos templos financiados con fondos provenientes de fundaciones filantrópicas norteamericanas”. Asombra la constante presencia en los medios de comunicación de notas periodísticas sobre sectas pseudo-religiosas como la “Unity” promoviendo un “supuesto” retiro de Semana Santa. Más reciente, hemos visto publicados los detalles de “una encuesta” con datos sociales bastante reveladores y muy bien manipulados.
A partir del Miércoles de Ceniza y la presentación mundial de la película “La Pasión de Cristo”, los adversarios de La Iglesia han dado señales de carecer de material suficiente conque responder ante la cantidad de cuestiones que han quedado “taladradas” en el corazón de todos quiénes la han visto, lo cual ha sido una verdadera experiencia de fe cristiana. Esto ha generado un grave problema.
El asunto está re-que-te-claro, el deterioro de la iglesia "evangélica" en el hemisferio continúa a toda velocidad, completamente fracturada en pedazos, tal como el "weltanschauung" y el "sincretismo", que no acaban bien de “ligar” para obtener el “blend” deseado –la mezcla correcta-: un “sumo” parecido al que dieron a Jesús cuando moría clavado en la cruz del Gólgota.
Relata el Lic. Armando Almanzar este sábado por el Listín que: “por hacer públicas sus críticas, por hablar en la radio, por hablar en la televisión así como asistir a la tertulia en el Salón de Té, una legión de cristianos –salidos de las catacumbas-, todo ello por "La Pasión", no de Cristo sino de Mel Gibson, el cristiano modelo del 2004, casi nos excomulgan, algo que a nosotros nos importa un rábano, para ser francos”.
La “legión” de cristianos a la que se refiere el Sr. Almanzar estuvo compuesta por este humilde servidor suyo –en solitario- y una que otra señora allí presente respaldándome, en medio de una reunión de “injustos”, cuando nos atrevimos a proclamar una que otra verdad con la cual dar razón de lo que realmente sucedió aquel día a Ese que bien vino a salvarnos. Fue digno de grabar y filmar, estuvo espectacular.
Le confieso haber quedado impresionado, por tratarse de un selecto grupo de personas de “buen” nivel intelectual y cultural, a los que la historia del cristianismo les pasó “de noche”. Basta leer “La Sábana Santa, dos mil años después” de Jorge Loring, para poder despejar todas las dudas que los historiadores paganos han creado acerca de aquella fatídica ocasión, medias verdades y mentiras completas al descubierto. El Sr. Gibson ha realizado un maravilloso aporte al esclarecimiento de este hecho trascendental. Esperamos ahora que Hollywood se motive a producir películas para “personas inteligentes y gran sentido común”, y se dejen de fomentar la putrefacción de la mente y el espíritu con tanta basura, absurda y detestable.
El término “weltanschauung”, que he tomado prestado del alemán, ha sido utilizado desde mediados del siglo XIX para identificar un tipo de “concepción” o “visión” del mundo en el que se incluye el sentido y la finalidad, la estructura y la organización, el valor y el destino del universo en su “totalidad”. Es uno de esos términos que “globaliza”, comprende y se refiere a muchísimas realidades existentes en nuestro mundo.
Otro término curioso es el “sincretismo” con el que se define la mezcla de doctrinas, filosofías, creencias y sistemas religiosos, en una combinación in-coherente y extraña, con el descabellado propósito de conformar un “todo” [Tao], “supuestamente” mejor y más satisfactorio para la vida del hombre y de su espíritu, que lo que producirían esos mismos elementos de forma independiente, asumidos todos como una “síntesis” superior. En otras palabras, es una especie de actitud (cultural, psicológica, social y religiosa) establecida sobre las bases “sólidas” del “gnosticismo”, mediante la cual se aceptan y se asimilan todas “las cosas” sin objeción, reparo, crítica o verificación.
Para los que desean saber algo más sobre la “gnosis”, los refiero a esa orientación espiritual que surge de vez en cuando, una y otra vez, durante toda la historia del pensamiento humano, sobre todo en épocas de crisis. Consiste en ofrecer al mundo “pagano” un “conocimiento esotérico”, “supuestamente” reservado para un grupo de “iniciados”, compuesto de un conjunto de doctrinas que tienen su origen entre los siglos II a.C. y II d.C., bastante anticuados.
Cuando hablamos de “esotérico” nos referimos a “la unidad de pensamiento específico que incluye el hermetismo, la teosofía y el ocultismo, con los que se pretende ofrecer una clave de lectura e interpretación a un grupo “escogido” de personas”. Hablar de Teosofía y de ocultismo es hablar de la misma cosa, y cuando hablamos de Teosofía hablamos de Helena P. Blavatsky (1831-1891), Alice A. Bailey (1880-1949), y Annie Besant (1847-1933).
Hablar de estos tres personajes en la historia reciente de los Estados Unidos de Norteamérica, mujeres de nuestro tiempo, es la misma cosa que hablar de la manifestación más palpable e increíble que ha tenido el satanismo en toda la historia de la humanidad. Punto.
Como se puede apreciar de lo antes expuesto, el fundamentalismo que exhiben espléndidamente algunos personajes hoy será “potable” en occidente [“kosher” en oriente] solamente, y siempre y cuando, todos estemos en desacuerdo con aquello que sí es fundamental: La Verdad.
¿Será esto lo que podemos apreciar sucede en diversos escenarios gracias a la “sinergia” lograda entre algunos “religiosos”, intelectuales, sabios y entendidos con los representantes de la Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial?
La “Unidad, Escuela de Cristianismo”, con asiento en la Av. 27 de Febrero en esta ciudad de Santo Domingo, se conoce en Latinoamérica como “Unity” o “Escuela de la Unidad del Cristianismo”, una secta pseudo-religiosa estadounidense fundada por los Sres. Fillmore en el año 1889. Se han extendido por el mundo promoviendo sus creencias relacionadas con las doctrinas de otra secta pseudo-religiosa llamada “Ciencia Cristiana”. Desde sus inicios han propagado sus conceptos poco ortodoxos sobre la curación de enfermedades mediante el uso de “la concentración” y los pensamientos. Consideran a Dios como un “espíritu” o “principio”, y a Jesús como su expresión más perfecta, el maestro ascendido. El hombre es una especie de trinidad en sí mismo, logrando salvarse a sí mismo mediante reencarnaciones sucesivas con el pasar de los siglos. El objetivo principal es que todos lleguen a ser como Cristo, y de qué forma.
La “Ciencia Cristiana” por su lado, se conoce como “la iglesia de Cristo científica”, otra secta pseudo-religiosa de origen norteamericano fundada en Boston por la Sra. Mary Baker Eddy en el año 1879, apenas diez años antes que Unity. La Sra. Eddy creyó haber sido curada de muerte por un “mesmerista” [la teoría del magnetismo animal], provocando que desde sus inicios la Ciencia Cristiana haya estado asociada con esquemas extraños de curación y sanaciones físicas. La señora Eddy escribió el libro “Ciencia y Salud con Clave para las Escrituras”, que sus miembros consideran como libro “inspirado” con prelación sobre la misma Biblia cristiana [parecido a lo que sucede con el libro del Mormón y los mormones]. Los “lectores” leen el libro de la Sra. Eddy y la Biblia y los “practicantes” se encargan de poner en práctica sus enseñanzas: las enfermedades físicas son sólo una ilusión. Para ellos no existen las realidades terrenales sino que todo o es mental o es espiritual. Nunca identifican a Jesús con su Padre Dios, pero al “Cristo”, que para ellos es el principio de la mente, lo identifican con Dios. Enseñan frecuente sobre el carácter ilusorio de la muerte, realizando todo esto mediante tales “conocimientos” los cuales hacen posible a su vez la salvación. Publican el diario The Christian Science Monitor, conocido ampliamente por todo el mundo.
Y esto sobre el “Nuevo Pensamiento”, otra secta estadounidense de corte esotérico fundada por el Sr. Phinneas P. Quimby, curandero y mesmerista del siglo XIX. Un personaje que ejerció tremenda influencia sobre la Sra. Eddy, fundadora de Ciencia Cristiana. Esta secta fundamenta su doctrina sobre elementos provenientes del gnosticismo, predicando la infinitud del “yo” y la divinidad del hombre. Craso error.
Como podrá usted apreciar, esto se está complicando cada vez más con el sólo transcurrir de los días, y recrudecerá aún más, como todo lo demás, en la medida en que nos habituemos a tolerarlo y aceptarlo. Un signo visible de todo cuanto digo es el letrero que han colocado la gente de Soka Gakkai en la esquina Rafael Augusto Sánchez con Manuel de Jesús Troncoso, en el Ensanche Piantini. Parecer ser que esto no va a parar, así que mejor nos preparamos mejor para la buena batalla de la fe, denunciando y reprendiendo a los menos avispados en la fe.
Dice San Lucas que “al terminar la oración, el lugar en que estaban reunidos tembló, todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban la Palabra de Dios con toda valentía” [Hc. 4, 31...] Esto me recuerda el centurión romano a los pies de la Cruz de Cristo cuando llama a Jesús “el Hijo de Dios”. “La Pasión”, según Mel Gibson, pone esto en evidencia al presentarnos a los sumos sacerdotes sufriendo de angustia al agrietarse el piso del templo y rasgarse el velo del “Sancto Sanctorum” por la mitad. Igual de impactante es la forma en que presentan a Satanás gritando en la soledad del infierno.
Comprendo que pueda yo haberlo habituado a mi prédica anticuada, pero es que no tengo otro remedio. Decía Don Marino Zapete esta mañana, en el programa de Don Cesar Medina, que tenemos todos que convertirnos en la conciencia crítica de nuestra sociedad. Como cristiano católico conocedor de mis responsabilidades ante Dios y mi pueblo, levanto una voz de alarma a toda la nación dominicana sobre la gran tragedia que nos sacude en estos momentos. Es completamente necesario advertir que detrás de este desorden vendrá todavía un mayor desorden, que no nos quepa la menor duda. Asimismo como hemos ido perdiéndolo todo con el pasar de los años, en términos sociales, morales, económicos y políticos, debido primero a la irresponsabilidad de nuestros gobernantes y políticos, a una clase empresarial permisiva y corrompida, así como una cantidad de ciudadanos que pudiendo hacer y decir algo, no lo han hecho. Nos vamos a lamentar, mucho más pronto de lo imaginado.
Las circunstancias actuales ocupan toda nuestra atención y nos distraen, desvían nuestra mirada hacia lo inmediato, cuando en lo que hay que pensar es el futuro, que muchos se obstinan en preservar para aquellos que vienen detrás de nosotros. El “rock-ash” depositado en nuestras playas es apenas una muestra de todo lo que corrompe lo más profundo de nuestras entrañas. Sólo Dios sabe que más sucede en lo oculto sin nosotros saberlo.
Dice el Himno Nacional Dominicano que “ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente y servil”. Parece ser que los compositores de este hermoso cántico patrio profetizaron los tiempos de esclavitud que nos tocarían vivir a nosotros en pleno siglo XXI.
¡Que [V]ergüenza tan grande la que siento!
“En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido, la secta de los saduceos, llenos de envidia, ordenaron detener a los Apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera.” [Hc. 5, 17...]
Virgen de la AltaGracia, por favor, intercede por nosotros.
Sin otro particular por el momento, le saluda.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
En memoria de San Marcos, Apóstol y Evangelista.
Don
Bienvenido Álvarez-Vega
Dirección, Periódico Hoy
Vía correo electrónico
Ciudad,
Ref.: “Albert Pike (+ 1891), masón, ocultista y satanista.”
Estimado Don Bienvenido:
“El que cree en ÉL no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.” [Jn. 3, 16...]
Al saludarle cordialmente en este día glorioso de Pascua he querido escribirle motivado por algunas informaciones aparecidas en ese diario, al apreciar con gran preocupación como se entre-mezclan una cantidad de doctrinas cristianas falsas con conceptos e ideas provenientes del movimiento pseudo-religioso Nueva Era - “new age”, como si nada.
En días pasados ocupaba nuestra atención la visita al Presidente Mejía de un Senador norteamericano anónimo, en compañía de unos pastores, para tratar el tema de la “legalización de matrimonios a través de las iglesias protestantes”, noticia que el Listín ha retomado ayer en primera plana. Luego las “inauguraciones de nuevos templos financiados con fondos provenientes de fundaciones filantrópicas norteamericanas”. Asombra la constante presencia en los medios de comunicación de notas periodísticas sobre sectas pseudo-religiosas como la “Unity” promoviendo un “supuesto” retiro de Semana Santa. Más reciente, hemos visto publicados los detalles de “una encuesta” con datos sociales bastante reveladores y muy bien manipulados.
A partir del Miércoles de Ceniza y la presentación mundial de la película “La Pasión de Cristo”, los adversarios de La Iglesia han dado señales de carecer de material suficiente conque responder ante la cantidad de cuestiones que han quedado “taladradas” en el corazón de todos quiénes la han visto, lo cual ha sido una verdadera experiencia de fe cristiana. Esto ha generado un grave problema.
El asunto está re-que-te-claro, el deterioro de la iglesia "evangélica" en el hemisferio continúa a toda velocidad, completamente fracturada en pedazos, tal como el "weltanschauung" y el "sincretismo", que no acaban bien de “ligar” para obtener el “blend” deseado –la mezcla correcta-: un “sumo” parecido al que dieron a Jesús cuando moría clavado en la cruz del Gólgota.
Relata el Lic. Armando Almanzar este sábado por el Listín que: “por hacer públicas sus críticas, por hablar en la radio, por hablar en la televisión así como asistir a la tertulia en el Salón de Té, una legión de cristianos –salidos de las catacumbas-, todo ello por "La Pasión", no de Cristo sino de Mel Gibson, el cristiano modelo del 2004, casi nos excomulgan, algo que a nosotros nos importa un rábano, para ser francos”.
La “legión” de cristianos a la que se refiere el Sr. Almanzar estuvo compuesta por este humilde servidor suyo –en solitario- y una que otra señora allí presente respaldándome, en medio de una reunión de “injustos”, cuando nos atrevimos a proclamar una que otra verdad con la cual dar razón de lo que realmente sucedió aquel día a Ese que bien vino a salvarnos. Fue digno de grabar y filmar, estuvo espectacular.
Le confieso haber quedado impresionado, por tratarse de un selecto grupo de personas de “buen” nivel intelectual y cultural, a los que la historia del cristianismo les pasó “de noche”. Basta leer “La Sábana Santa, dos mil años después” de Jorge Loring, para poder despejar todas las dudas que los historiadores paganos han creado acerca de aquella fatídica ocasión, medias verdades y mentiras completas al descubierto. El Sr. Gibson ha realizado un maravilloso aporte al esclarecimiento de este hecho trascendental. Esperamos ahora que Hollywood se motive a producir películas para “personas inteligentes y gran sentido común”, y se dejen de fomentar la putrefacción de la mente y el espíritu con tanta basura, absurda y detestable.
El término “weltanschauung”, que he tomado prestado del alemán, ha sido utilizado desde mediados del siglo XIX para identificar un tipo de “concepción” o “visión” del mundo en el que se incluye el sentido y la finalidad, la estructura y la organización, el valor y el destino del universo en su “totalidad”. Es uno de esos términos que “globaliza”, comprende y se refiere a muchísimas realidades existentes en nuestro mundo.
Otro término curioso es el “sincretismo” con el que se define la mezcla de doctrinas, filosofías, creencias y sistemas religiosos, en una combinación in-coherente y extraña, con el descabellado propósito de conformar un “todo” [Tao], “supuestamente” mejor y más satisfactorio para la vida del hombre y de su espíritu, que lo que producirían esos mismos elementos de forma independiente, asumidos todos como una “síntesis” superior. En otras palabras, es una especie de actitud (cultural, psicológica, social y religiosa) establecida sobre las bases “sólidas” del “gnosticismo”, mediante la cual se aceptan y se asimilan todas “las cosas” sin objeción, reparo, crítica o verificación.
Para los que desean saber algo más sobre la “gnosis”, los refiero a esa orientación espiritual que surge de vez en cuando, una y otra vez, durante toda la historia del pensamiento humano, sobre todo en épocas de crisis. Consiste en ofrecer al mundo “pagano” un “conocimiento esotérico”, “supuestamente” reservado para un grupo de “iniciados”, compuesto de un conjunto de doctrinas que tienen su origen entre los siglos II a.C. y II d.C., bastante anticuados.
Cuando hablamos de “esotérico” nos referimos a “la unidad de pensamiento específico que incluye el hermetismo, la teosofía y el ocultismo, con los que se pretende ofrecer una clave de lectura e interpretación a un grupo “escogido” de personas”. Hablar de Teosofía y de ocultismo es hablar de la misma cosa, y cuando hablamos de Teosofía hablamos de Helena P. Blavatsky (1831-1891), Alice A. Bailey (1880-1949), y Annie Besant (1847-1933).
Hablar de estos tres personajes en la historia reciente de los Estados Unidos de Norteamérica, mujeres de nuestro tiempo, es la misma cosa que hablar de la manifestación más palpable e increíble que ha tenido el satanismo en toda la historia de la humanidad. Punto.
Como se puede apreciar de lo antes expuesto, el fundamentalismo que exhiben espléndidamente algunos personajes hoy será “potable” en occidente [“kosher” en oriente] solamente, y siempre y cuando, todos estemos en desacuerdo con aquello que sí es fundamental: La Verdad.
¿Será esto lo que podemos apreciar sucede en diversos escenarios gracias a la “sinergia” lograda entre algunos “religiosos”, intelectuales, sabios y entendidos con los representantes de la Nueva Era y el Nuevo Orden Mundial?
La “Unidad, Escuela de Cristianismo”, con asiento en la Av. 27 de Febrero en esta ciudad de Santo Domingo, se conoce en Latinoamérica como “Unity” o “Escuela de la Unidad del Cristianismo”, una secta pseudo-religiosa estadounidense fundada por los Sres. Fillmore en el año 1889. Se han extendido por el mundo promoviendo sus creencias relacionadas con las doctrinas de otra secta pseudo-religiosa llamada “Ciencia Cristiana”. Desde sus inicios han propagado sus conceptos poco ortodoxos sobre la curación de enfermedades mediante el uso de “la concentración” y los pensamientos. Consideran a Dios como un “espíritu” o “principio”, y a Jesús como su expresión más perfecta, el maestro ascendido. El hombre es una especie de trinidad en sí mismo, logrando salvarse a sí mismo mediante reencarnaciones sucesivas con el pasar de los siglos. El objetivo principal es que todos lleguen a ser como Cristo, y de qué forma.
La “Ciencia Cristiana” por su lado, se conoce como “la iglesia de Cristo científica”, otra secta pseudo-religiosa de origen norteamericano fundada en Boston por la Sra. Mary Baker Eddy en el año 1879, apenas diez años antes que Unity. La Sra. Eddy creyó haber sido curada de muerte por un “mesmerista” [la teoría del magnetismo animal], provocando que desde sus inicios la Ciencia Cristiana haya estado asociada con esquemas extraños de curación y sanaciones físicas. La señora Eddy escribió el libro “Ciencia y Salud con Clave para las Escrituras”, que sus miembros consideran como libro “inspirado” con prelación sobre la misma Biblia cristiana [parecido a lo que sucede con el libro del Mormón y los mormones]. Los “lectores” leen el libro de la Sra. Eddy y la Biblia y los “practicantes” se encargan de poner en práctica sus enseñanzas: las enfermedades físicas son sólo una ilusión. Para ellos no existen las realidades terrenales sino que todo o es mental o es espiritual. Nunca identifican a Jesús con su Padre Dios, pero al “Cristo”, que para ellos es el principio de la mente, lo identifican con Dios. Enseñan frecuente sobre el carácter ilusorio de la muerte, realizando todo esto mediante tales “conocimientos” los cuales hacen posible a su vez la salvación. Publican el diario The Christian Science Monitor, conocido ampliamente por todo el mundo.
Y esto sobre el “Nuevo Pensamiento”, otra secta estadounidense de corte esotérico fundada por el Sr. Phinneas P. Quimby, curandero y mesmerista del siglo XIX. Un personaje que ejerció tremenda influencia sobre la Sra. Eddy, fundadora de Ciencia Cristiana. Esta secta fundamenta su doctrina sobre elementos provenientes del gnosticismo, predicando la infinitud del “yo” y la divinidad del hombre. Craso error.
Como podrá usted apreciar, esto se está complicando cada vez más con el sólo transcurrir de los días, y recrudecerá aún más, como todo lo demás, en la medida en que nos habituemos a tolerarlo y aceptarlo. Un signo visible de todo cuanto digo es el letrero que han colocado la gente de Soka Gakkai en la esquina Rafael Augusto Sánchez con Manuel de Jesús Troncoso, en el Ensanche Piantini. Parecer ser que esto no va a parar, así que mejor nos preparamos mejor para la buena batalla de la fe, denunciando y reprendiendo a los menos avispados en la fe.
Dice San Lucas que “al terminar la oración, el lugar en que estaban reunidos tembló, todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban la Palabra de Dios con toda valentía” [Hc. 4, 31...] Esto me recuerda el centurión romano a los pies de la Cruz de Cristo cuando llama a Jesús “el Hijo de Dios”. “La Pasión”, según Mel Gibson, pone esto en evidencia al presentarnos a los sumos sacerdotes sufriendo de angustia al agrietarse el piso del templo y rasgarse el velo del “Sancto Sanctorum” por la mitad. Igual de impactante es la forma en que presentan a Satanás gritando en la soledad del infierno.
Comprendo que pueda yo haberlo habituado a mi prédica anticuada, pero es que no tengo otro remedio. Decía Don Marino Zapete esta mañana, en el programa de Don Cesar Medina, que tenemos todos que convertirnos en la conciencia crítica de nuestra sociedad. Como cristiano católico conocedor de mis responsabilidades ante Dios y mi pueblo, levanto una voz de alarma a toda la nación dominicana sobre la gran tragedia que nos sacude en estos momentos. Es completamente necesario advertir que detrás de este desorden vendrá todavía un mayor desorden, que no nos quepa la menor duda. Asimismo como hemos ido perdiéndolo todo con el pasar de los años, en términos sociales, morales, económicos y políticos, debido primero a la irresponsabilidad de nuestros gobernantes y políticos, a una clase empresarial permisiva y corrompida, así como una cantidad de ciudadanos que pudiendo hacer y decir algo, no lo han hecho. Nos vamos a lamentar, mucho más pronto de lo imaginado.
Las circunstancias actuales ocupan toda nuestra atención y nos distraen, desvían nuestra mirada hacia lo inmediato, cuando en lo que hay que pensar es el futuro, que muchos se obstinan en preservar para aquellos que vienen detrás de nosotros. El “rock-ash” depositado en nuestras playas es apenas una muestra de todo lo que corrompe lo más profundo de nuestras entrañas. Sólo Dios sabe que más sucede en lo oculto sin nosotros saberlo.
Dice el Himno Nacional Dominicano que “ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente y servil”. Parece ser que los compositores de este hermoso cántico patrio profetizaron los tiempos de esclavitud que nos tocarían vivir a nosotros en pleno siglo XXI.
¡Que [V]ergüenza tan grande la que siento!
“En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido, la secta de los saduceos, llenos de envidia, ordenaron detener a los Apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera.” [Hc. 5, 17...]
Virgen de la AltaGracia, por favor, intercede por nosotros.
Sin otro particular por el momento, le saluda.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
Amar al mundo actual para mejorarlo
Por Luis Fernàndez Cuervo (luchofcuervo@gmail.com)
Buscando otra cosa entre mis papeles me topé con unas declaraciones muy optimistas de una teóloga católica alemana, Jutta Burggraf, fallecida en noviembre del año pasado. Ser optimista en nuestro mundo actual, es un valor poco frecuente, pero necesario, oro puro, oro de ley. Por eso también la organización de jóvenes salvadoreños del vaso medio lleno, en vez de medio vacío, tiene todas mis simpatías, aunque conozco poco de ellos. Hay que ser optimistas, porque eso lleva al cambio positivo, a la victoria.
Ya me reí en mi artículo anterior de los catastrofistas que insisten en predicar el fin del mundo a la vuelta de la esquina. ¡Cuánto loco, cuánto ignorante y cuánto sinvergüenza explotando hábilmente a esa gente!
A este respecto, quiero exponer algunas ideas urgentes y necesarias, inspirado por algunas declaraciones que la doctora Burggraf hizo a ACEPRENSA cuatro meses antes de su muerte.
Lo primero es constatar que el optimismo que el mundo actual exige debe ser realista. No tiene por qué cerrar los ojos a la abundancia de mentira y de maldad, ante la ola prepotente e invasora de lo que ya Juan Pablo II –otro optimista- llamó la “cultura de la muerte”. Pero sabe que eso pasará. El cristianismo, no. La venganza de la Iglesia Católica, como dijo un periodista francés del siglo XIX, es ir enterrando a los que pronosticaron su fin mientras rezar por ellos una piadosa oración.
Burggraf señala que vivimos en una época de cambio. Pasó la modernidad y lo post-moderno ofrece todavía un rostro poco delineado. Y en esta situación de cambio de poco sirve moverse con la mentalidad propia de los tiempos pasados. “Hoy en día –dice Burggraf- una persona percibe los diversos acontecimientos del mundo de otra forma que las generaciones anteriores, y también reacciona afectivamente de otra manera”.
Si los cristianos están llamados, por su vocación, a mejorar el mundo, a ser la sal y la luz que lo hagan más solidario, pacífico y humano, entonces deben dar testimonio de autenticidad, de coherencia perfecta entre su fe, sus palabras y su vida. Por eso los cristianos no pueden limitarse a lamentarse de lo que en la actualidad hay de ideas, costumbres y mensajes negativos, no pueden encerrarse en el pequeño mundo de su barrio, su parroquia o su conciencia.
Burggraf señala certeramente que “quien quiere influir en el presente, tiene que amar el mundo en que vive”. No debe mirar al pasado con nostalgia y resignación, sino que debe adoptar una actitud positiva ante el momento histórico concreto, vivir su fe con alegría y al mismo tiempo compartir con los demás las dificultades que encuentra en su camino.”
Concuerdo plenamente cuando Burggraf afirma que “cuanto más cristianos somos, más nos abrimos a los demás. Esta es la dinámica del cristianismo: salir de uno mismo para entregarse al otro. La identidad cristiana nos lleva a dialogar con todos, estén de acuerdo o no con nuestra manera de pensar o nuestro estilo de vida. En ese diálogo, el cristiano puede enriquecerse con la parte de verdad que viene del otro y aprender a integrarla armónicamente en su visión del mundo”.
Otros conceptos claves que expone Jutta Burggraf son:
1.- La firmeza de convicciones no está reñida con la humildad ni con la apertura de mente.
2.- Puedo aprender de todos -creyentes o no- sin perder mi propia identidad.
3.- Lo que atrae más en nuestros días no es la seguridad sino la sinceridad.
4.- Mostrar a la gente el atractivo de las verdades cristianas.
5.- Todo el mensaje cristiano tiene que ver con el amor, ahí está su fuerza esencial.
Si uno conoce el desarrollo del primitivo cristianismo encuentra que así fue. Supieron vivir su fe con amor fuerte, contagioso, con naturalidad sobrenatural, con una humildad que a la vez era triunfante..
Y así Cuadrato, en su apología dirigida al emperador Marco Aurelio se atreve a decir que Lo que el alma es al cuerpo, eso son los cristianos en el mundo (…) Y enseguida añade: Los cristianos no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra ni por su habla, ni por sus costumbres. Porque no habitan en ciudades exclusivamente suyas, ni hablan una lengua extraña, ni llevan un género de vida aparte de los demás. (…) habitando ciudades griegas o bárbaras, según la suerte que a cada uno le cupo y adaptándose en el vestido, comida y demás género de vida a los usos y costumbres de cada país, dan muestra de una peculiar tenor de conducta admirable, y según confiesan todos, sorprendente.
El mundo cambiante actual necesita esos cristianos corrientes que viven en el mundo, aman a ese mundo, pero tienen una conducta diferente donde luce el amor a Dios y a todos los hombres, amor que viene de una fe alegre, optimista y contagiosa.
Buscando otra cosa entre mis papeles me topé con unas declaraciones muy optimistas de una teóloga católica alemana, Jutta Burggraf, fallecida en noviembre del año pasado. Ser optimista en nuestro mundo actual, es un valor poco frecuente, pero necesario, oro puro, oro de ley. Por eso también la organización de jóvenes salvadoreños del vaso medio lleno, en vez de medio vacío, tiene todas mis simpatías, aunque conozco poco de ellos. Hay que ser optimistas, porque eso lleva al cambio positivo, a la victoria.
Ya me reí en mi artículo anterior de los catastrofistas que insisten en predicar el fin del mundo a la vuelta de la esquina. ¡Cuánto loco, cuánto ignorante y cuánto sinvergüenza explotando hábilmente a esa gente!
A este respecto, quiero exponer algunas ideas urgentes y necesarias, inspirado por algunas declaraciones que la doctora Burggraf hizo a ACEPRENSA cuatro meses antes de su muerte.
Lo primero es constatar que el optimismo que el mundo actual exige debe ser realista. No tiene por qué cerrar los ojos a la abundancia de mentira y de maldad, ante la ola prepotente e invasora de lo que ya Juan Pablo II –otro optimista- llamó la “cultura de la muerte”. Pero sabe que eso pasará. El cristianismo, no. La venganza de la Iglesia Católica, como dijo un periodista francés del siglo XIX, es ir enterrando a los que pronosticaron su fin mientras rezar por ellos una piadosa oración.
Burggraf señala que vivimos en una época de cambio. Pasó la modernidad y lo post-moderno ofrece todavía un rostro poco delineado. Y en esta situación de cambio de poco sirve moverse con la mentalidad propia de los tiempos pasados. “Hoy en día –dice Burggraf- una persona percibe los diversos acontecimientos del mundo de otra forma que las generaciones anteriores, y también reacciona afectivamente de otra manera”.
Si los cristianos están llamados, por su vocación, a mejorar el mundo, a ser la sal y la luz que lo hagan más solidario, pacífico y humano, entonces deben dar testimonio de autenticidad, de coherencia perfecta entre su fe, sus palabras y su vida. Por eso los cristianos no pueden limitarse a lamentarse de lo que en la actualidad hay de ideas, costumbres y mensajes negativos, no pueden encerrarse en el pequeño mundo de su barrio, su parroquia o su conciencia.
Burggraf señala certeramente que “quien quiere influir en el presente, tiene que amar el mundo en que vive”. No debe mirar al pasado con nostalgia y resignación, sino que debe adoptar una actitud positiva ante el momento histórico concreto, vivir su fe con alegría y al mismo tiempo compartir con los demás las dificultades que encuentra en su camino.”
Concuerdo plenamente cuando Burggraf afirma que “cuanto más cristianos somos, más nos abrimos a los demás. Esta es la dinámica del cristianismo: salir de uno mismo para entregarse al otro. La identidad cristiana nos lleva a dialogar con todos, estén de acuerdo o no con nuestra manera de pensar o nuestro estilo de vida. En ese diálogo, el cristiano puede enriquecerse con la parte de verdad que viene del otro y aprender a integrarla armónicamente en su visión del mundo”.
Otros conceptos claves que expone Jutta Burggraf son:
1.- La firmeza de convicciones no está reñida con la humildad ni con la apertura de mente.
2.- Puedo aprender de todos -creyentes o no- sin perder mi propia identidad.
3.- Lo que atrae más en nuestros días no es la seguridad sino la sinceridad.
4.- Mostrar a la gente el atractivo de las verdades cristianas.
5.- Todo el mensaje cristiano tiene que ver con el amor, ahí está su fuerza esencial.
Si uno conoce el desarrollo del primitivo cristianismo encuentra que así fue. Supieron vivir su fe con amor fuerte, contagioso, con naturalidad sobrenatural, con una humildad que a la vez era triunfante..
Y así Cuadrato, en su apología dirigida al emperador Marco Aurelio se atreve a decir que Lo que el alma es al cuerpo, eso son los cristianos en el mundo (…) Y enseguida añade: Los cristianos no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra ni por su habla, ni por sus costumbres. Porque no habitan en ciudades exclusivamente suyas, ni hablan una lengua extraña, ni llevan un género de vida aparte de los demás. (…) habitando ciudades griegas o bárbaras, según la suerte que a cada uno le cupo y adaptándose en el vestido, comida y demás género de vida a los usos y costumbres de cada país, dan muestra de una peculiar tenor de conducta admirable, y según confiesan todos, sorprendente.
El mundo cambiante actual necesita esos cristianos corrientes que viven en el mundo, aman a ese mundo, pero tienen una conducta diferente donde luce el amor a Dios y a todos los hombres, amor que viene de una fe alegre, optimista y contagiosa.
Mahoma y el Islam
19 de Septiembre #2006
En honor a San Miguel Arcángel
Sr.
Julio Martínez Pozo
El gobierno de la mañana
Vía Don Willie Rodríguez
Ciudad,
Ref.: “S.S. Benedicto XVI y el Islam”
“Tu has concebido (Agar) y darás a luz un hijo, al que llamarás Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. Más que un hombre, será como un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos.” [Gn. 16, 11-12]
Distinguido Sr. Martínez Pozo:
“… En lo que respecta a Ismael: lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia muy numerosa; será padre de doce príncipes y haré de él una gran nación.” [Gn. 17, 20]
Al escuchar de nuevo sus opiniones vertidas a nosotros a través de ese programa en la radio nacional, he querido escribirle una vez más para compartir un par de ideas que me surgen al respecto.
Para su mejor ilustración, anexo le remito dos archivos: uno en el que se compara la religión del Islam con la iglesia de los santos de los últimos días (mejor conocidos como los mormones); y el otro conteniendo algunas pinceladas sobre su fundador. Información adicional exquisita puede obtener visitando www.conocereisdeverdad.org, sección “Islam”.
He colocado arriba dos versículos muy interesantes respecto a Ismael, que aunque sea usted del equipo de los “libre pensadores”, algún crédito dará a las Sagradas Escrituras, específicamente a la Toráh judía, el Pentateuco que hemos heredado nosotros los cristianos como parte del Viejo Testamento.
A decir por lo que expresa la Palabra de Dios, y cito: “Más que un hombre, será como un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos”.
Digo yo que ahora que he expuesto yo esto, habría que quemar todas las Biblias que hay en el mundo, católicas y protestantes, incluso los textos sagrados judíos. No se si hasta de refilón haya que acabar con los textos árabes, en el sentido de que muchas de las enseñanzas de Mahona derivan de escritos del Viejo Testamento.
Mahoma tiene como tronco de su descendencia, y por él todos los musulmanes, a un hombre que desde antaño ha sido considerado “un asno salvaje”, capaz de revelarse contra sus hermanos, hacerles la guerra continuamente. Hay otras traducciones bíblicas que aluden a Ismael como “un hombre fiero e indómito”.
Y ahora, Don Julio Martínez Pozo, ¿que le parece el esquema que le han montado al Santo Padre algunos periodistas de prensa internacional y local?
Conocedor del tema de las adicciones, esta situación con los musulmanes la comparo a un joven enfrentando a su padre alcohólico en su cerrazón y confusión; que nada puede decirse “al pobre hombre” por temor a que se incomode e irrumpa en ira y violencia contra todos en casa. Mucho de los que vemos a diario en tantos hogares dominicanos y en el mundo entero.
Muy lamentablemente, pero la teoría de Mahoma y su religión no es más que un invento, y tengo el deber de decirlo con toda la responsabilidad que me caracteriza, asumiendo incluso el riesgo que una afirmación como la anterior implica.
El Dios de Israel, el único Dios que vive y reina por los siglos y los siglos, ha querido hacerse presente entre nosotros permitiendo que su Hijo, Jesús de Nazaret, se encarnarse en el seno de La Virgen María por obra del Espíritu Santo, viviendo en un lugar específico, en un pueblo específico, obrando milagros y portentos nunca vistos, muriendo tal y como había sido profetizado quinientos años antes, siendo enterrado en una tumba para resucitar al tercer día, según lo contemplan las Sagradas Escrituras, vuelto a caminar junto a su pueblo por más de cuarenta días hasta subir al cielo para reinar en compañía del Padre por toda la eternidad.
Jesús de Nazaret es una realidad que nadie puede ocultar, inclusive usted y sus amigos con tantas comparaciones que hacen de ÉL y Mahoma. Cuéntenos la obra de Mahoma, excepto reunir a un grupo de adeptos con el mismo fin, que nosotros los cristianos católicos dominicanos le contaremos las obras que ha hecho Jesús en estos 2’000 años como en nuestras propias vidas, a ver en qué se parecen estas las unas a las otras.
“Conozco tus aspiraciones y he oído tus continuos gemidos. Ya quisiera estar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios; te deleitas recordando la morada eterna y la patria celestial desbordante de felicidad, pero esa hora todavía queda un tiempo distinto, un tiempo de guerra, de trabajo y de prueba.” [LIDC, L.III, c. 49, #15]
Sin otro particular por el momento, aprovecho la ocasión para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
Pd. “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra las perversidades y acechanzas del Demonio. Que Dios manifieste sobre él Su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén.”
En honor a San Miguel Arcángel
Sr.
Julio Martínez Pozo
El gobierno de la mañana
Vía Don Willie Rodríguez
Ciudad,
Ref.: “S.S. Benedicto XVI y el Islam”
“Tu has concebido (Agar) y darás a luz un hijo, al que llamarás Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. Más que un hombre, será como un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos.” [Gn. 16, 11-12]
Distinguido Sr. Martínez Pozo:
“… En lo que respecta a Ismael: lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia muy numerosa; será padre de doce príncipes y haré de él una gran nación.” [Gn. 17, 20]
Al escuchar de nuevo sus opiniones vertidas a nosotros a través de ese programa en la radio nacional, he querido escribirle una vez más para compartir un par de ideas que me surgen al respecto.
Para su mejor ilustración, anexo le remito dos archivos: uno en el que se compara la religión del Islam con la iglesia de los santos de los últimos días (mejor conocidos como los mormones); y el otro conteniendo algunas pinceladas sobre su fundador. Información adicional exquisita puede obtener visitando www.conocereisdeverdad.org, sección “Islam”.
He colocado arriba dos versículos muy interesantes respecto a Ismael, que aunque sea usted del equipo de los “libre pensadores”, algún crédito dará a las Sagradas Escrituras, específicamente a la Toráh judía, el Pentateuco que hemos heredado nosotros los cristianos como parte del Viejo Testamento.
A decir por lo que expresa la Palabra de Dios, y cito: “Más que un hombre, será como un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos”.
Digo yo que ahora que he expuesto yo esto, habría que quemar todas las Biblias que hay en el mundo, católicas y protestantes, incluso los textos sagrados judíos. No se si hasta de refilón haya que acabar con los textos árabes, en el sentido de que muchas de las enseñanzas de Mahona derivan de escritos del Viejo Testamento.
Mahoma tiene como tronco de su descendencia, y por él todos los musulmanes, a un hombre que desde antaño ha sido considerado “un asno salvaje”, capaz de revelarse contra sus hermanos, hacerles la guerra continuamente. Hay otras traducciones bíblicas que aluden a Ismael como “un hombre fiero e indómito”.
Y ahora, Don Julio Martínez Pozo, ¿que le parece el esquema que le han montado al Santo Padre algunos periodistas de prensa internacional y local?
Conocedor del tema de las adicciones, esta situación con los musulmanes la comparo a un joven enfrentando a su padre alcohólico en su cerrazón y confusión; que nada puede decirse “al pobre hombre” por temor a que se incomode e irrumpa en ira y violencia contra todos en casa. Mucho de los que vemos a diario en tantos hogares dominicanos y en el mundo entero.
Muy lamentablemente, pero la teoría de Mahoma y su religión no es más que un invento, y tengo el deber de decirlo con toda la responsabilidad que me caracteriza, asumiendo incluso el riesgo que una afirmación como la anterior implica.
El Dios de Israel, el único Dios que vive y reina por los siglos y los siglos, ha querido hacerse presente entre nosotros permitiendo que su Hijo, Jesús de Nazaret, se encarnarse en el seno de La Virgen María por obra del Espíritu Santo, viviendo en un lugar específico, en un pueblo específico, obrando milagros y portentos nunca vistos, muriendo tal y como había sido profetizado quinientos años antes, siendo enterrado en una tumba para resucitar al tercer día, según lo contemplan las Sagradas Escrituras, vuelto a caminar junto a su pueblo por más de cuarenta días hasta subir al cielo para reinar en compañía del Padre por toda la eternidad.
Jesús de Nazaret es una realidad que nadie puede ocultar, inclusive usted y sus amigos con tantas comparaciones que hacen de ÉL y Mahoma. Cuéntenos la obra de Mahoma, excepto reunir a un grupo de adeptos con el mismo fin, que nosotros los cristianos católicos dominicanos le contaremos las obras que ha hecho Jesús en estos 2’000 años como en nuestras propias vidas, a ver en qué se parecen estas las unas a las otras.
“Conozco tus aspiraciones y he oído tus continuos gemidos. Ya quisiera estar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios; te deleitas recordando la morada eterna y la patria celestial desbordante de felicidad, pero esa hora todavía queda un tiempo distinto, un tiempo de guerra, de trabajo y de prueba.” [LIDC, L.III, c. 49, #15]
Sin otro particular por el momento, aprovecho la ocasión para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
Pd. “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra las perversidades y acechanzas del Demonio. Que Dios manifieste sobre él Su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén.”
Los jóvenes responden
(Ver los videos en http://www.arguments.es/proyectos/jmj)
Un grupo de jóvenes universitarios han respondido a 25 cuestiones controvertidas sobre el cristianismo y la Iglesia Católica con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, como la relación entre el preservativo y el sida, las relaciones prematrimoniales o la eutanasia.
Con esta iniciativa, denominada 'JMJ Young Answers', los jóvenes dan respuesta a estas preguntas en una serie de vídeos de aproximadamente un minuto cada uno. En ellos, defienden que el preservativo "no es la única medida para frenar la expansión del sida" y la espera hasta el matrimonio para mantener relaciones sexuales.
Así, sobre la relación entre sida y preservativo, uno de los jóvenes asegura que existen otros métodos para evitar el contagio por sida como el 'ABC' --abstinencia, fidelidad y, como último recurso, el condón-- que, según afirma, en Uganda ha conseguido reducir la tasa de infectados por el VIH del 31 al 6 por ciento en los últimos diez años.
En esta misma línea, otro joven añade que al proponer el uso del preservativo contra el sida "se acaba consiguiendo una falsa sensación de seguridad de la población, se promueve que más gente tenga relaciones sexuales con condón, y más gente se expone al sida".
También se pronuncian en contra del uso de este método anticonceptivo dentro del matrimonio pues, según indica uno de ellos, el preservativo otorga "cero compromiso". En cualquier caso, otra estudiante aclara que la Iglesia promueve "una paternidad responsable" y, por ello, "prevé métodos naturales que implican abstenerse durante algunos días". Además, como ventajas de estos métodos apuntan la gratuidad y la ausencia de efectos secundarios.
Abstinencia durante el noviazgo
Por otro lado, durante el noviazgo, apuestan por la abstinencia y afirman que la Iglesia, "más que prohibir las relaciones prematrimoniales, lo que hace es proponer un modo de vida alternativo". Así, una joven sugiere que las estadísticas muestran que las personas que han tenido relaciones sexuales antes de casarse tienen "una tasa de divorcio más alta" que aquellas que no han tenido relaciones prematrimoniales.
Atendiendo a la visión de la Iglesia sobre la homosexualidad, los promotores de este proyecto explican que "la Iglesia, lo primero que dice es que no se debe discriminar a nadie". Por ello, puntualizan que "no es que la Iglesia esté en contra de los homosexuales sino del acto homosexual por no estar abierto a la vida".
En otro vídeo --que al igual que el resto se puede ver en la página www.arguments.es/proyectos/jmj, los universitarios aplauden la "coherencia" mantenida por la Iglesia católica con sus ideas sobre la vida y la familia, a pesar de "las presiones". Concretamente, se refieren a la eutanasia y defienden el uso de los cuidados paliativos.
Tampoco evitan responder sobre los casos de abusos sexuales por parte del clero y argumentan que la Iglesia está formada por seres humanos "imperfectos". De hecho, uno de los componentes del grupo admite que es "muy fuerte" que un sacerdote cometa abusos "por el deber que tiene con los hombres" pero recuerda que "es igual de fuerte" que si los comete un padre.
Entre otros temas, los jóvenes también ofrecen su visión sobre si existe discriminación hacia la mujer en el sacerdocio, el celibato, las riquezas de la Iglesia y el coste de la JMJ.
Un grupo de jóvenes universitarios han respondido a 25 cuestiones controvertidas sobre el cristianismo y la Iglesia Católica con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, como la relación entre el preservativo y el sida, las relaciones prematrimoniales o la eutanasia.
Con esta iniciativa, denominada 'JMJ Young Answers', los jóvenes dan respuesta a estas preguntas en una serie de vídeos de aproximadamente un minuto cada uno. En ellos, defienden que el preservativo "no es la única medida para frenar la expansión del sida" y la espera hasta el matrimonio para mantener relaciones sexuales.
Así, sobre la relación entre sida y preservativo, uno de los jóvenes asegura que existen otros métodos para evitar el contagio por sida como el 'ABC' --abstinencia, fidelidad y, como último recurso, el condón-- que, según afirma, en Uganda ha conseguido reducir la tasa de infectados por el VIH del 31 al 6 por ciento en los últimos diez años.
En esta misma línea, otro joven añade que al proponer el uso del preservativo contra el sida "se acaba consiguiendo una falsa sensación de seguridad de la población, se promueve que más gente tenga relaciones sexuales con condón, y más gente se expone al sida".
También se pronuncian en contra del uso de este método anticonceptivo dentro del matrimonio pues, según indica uno de ellos, el preservativo otorga "cero compromiso". En cualquier caso, otra estudiante aclara que la Iglesia promueve "una paternidad responsable" y, por ello, "prevé métodos naturales que implican abstenerse durante algunos días". Además, como ventajas de estos métodos apuntan la gratuidad y la ausencia de efectos secundarios.
Abstinencia durante el noviazgo
Por otro lado, durante el noviazgo, apuestan por la abstinencia y afirman que la Iglesia, "más que prohibir las relaciones prematrimoniales, lo que hace es proponer un modo de vida alternativo". Así, una joven sugiere que las estadísticas muestran que las personas que han tenido relaciones sexuales antes de casarse tienen "una tasa de divorcio más alta" que aquellas que no han tenido relaciones prematrimoniales.
Atendiendo a la visión de la Iglesia sobre la homosexualidad, los promotores de este proyecto explican que "la Iglesia, lo primero que dice es que no se debe discriminar a nadie". Por ello, puntualizan que "no es que la Iglesia esté en contra de los homosexuales sino del acto homosexual por no estar abierto a la vida".
En otro vídeo --que al igual que el resto se puede ver en la página www.arguments.es/proyectos/jmj, los universitarios aplauden la "coherencia" mantenida por la Iglesia católica con sus ideas sobre la vida y la familia, a pesar de "las presiones". Concretamente, se refieren a la eutanasia y defienden el uso de los cuidados paliativos.
Tampoco evitan responder sobre los casos de abusos sexuales por parte del clero y argumentan que la Iglesia está formada por seres humanos "imperfectos". De hecho, uno de los componentes del grupo admite que es "muy fuerte" que un sacerdote cometa abusos "por el deber que tiene con los hombres" pero recuerda que "es igual de fuerte" que si los comete un padre.
Entre otros temas, los jóvenes también ofrecen su visión sobre si existe discriminación hacia la mujer en el sacerdocio, el celibato, las riquezas de la Iglesia y el coste de la JMJ.
Las sectas y las pseudociencias
Tomado de www.info-ries.blogspot.com
Dentro del Curso de Formación Bíblico-Ecuménica 2010-2011 que ofrece el Centro Ecuménico “Misioneras de la Unidad” de Madrid, en la parte final siempre hay un par de jornadas dedicadas al fenómeno de las sectas.
En esta ocasión los días elegidos han sido el martes 24 y el lunes 30 de mayo, de 19 a 21 h. de la tarde. El ponente de la primera jornada ha sido Vicente Jara, dominico seglar y miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que trató el tema de “Las pseudociencias y las sectas”, y la segunda jornada estuvo a cargo del sacerdote Luis Santamaría, también miembro de la RIES.
Las pseudociencias y las sectas
El pasado 24 de mayo, Vicente Jara trató el tema de “Las pseudociencias y las sectas”. A partir de la constatación de la enorme penetración en todos los ámbitos sociales -también entre los cristianos, las parroquias, librerías católicas y los centros y casa de espiritualidad- de las falsas terapias, las falsas ciencias, la magia, el gnosticismo, y la religiosidad de la Nueva Era, que tanto confunden, manipulan, y sangran el bolsillo de los millones de adherentes en mayor o menor medida a estas prácticas, se fue desarrollando la intervención.
Incialmente se definió lo que son disciplinas científicas de lo que son pseudociencias o falsas ciencias, y a partir de aquí empezó la enumeración rápida y amplia de la extensa variedad que nos circunda de engaños y charlatanes. Se habló de la alquimia, citando a difusores actuales como la secta Nueva Acrópolis, las sociedades Rosacruces o el escritor Paulo Coelho; la astrología y lo enorme difusión en nuestro país aún hoy; el bioelectromagnetismo y la magnetoterapia; la Dianética, del fundador de la secta Iglesia de Cienciología, L. R. Hubbard; la numerología, la Cábala y el I Ching; la piramidología; el Rei-ki; la acupuntura; la radiestesia; la ufología, de Sixto Paz y de Puerta del Cielo; la musicoterapia de los cuencos tibetanos; la geomancia o curación por piedras; el feng-shui; la videncia, la telequinesia y la telepatía, tan repleta de estafas y picaresca; para terminar con la homeopatía y las flores de Bach, de amplia utilización, que levantó multitud de preguntas entre los asistentes.
En cada una de estas prácticas se fueron comentando casos y experimentos, y se indicaron con brevedad los estudios científicos que en cada una avalan la falsedad de estas prácticas, como falsas ciencias, muchas de ellas objeto de diferentes sectas y de grupos de la New Age o Nueva Era.
El Magisterio de la Iglesia católica sobre las sectas
El pasado 30 de mayo, Luis Santamaría trató el tema de “Las sectas en el magisterio de la Iglesia católica”. Según explicó el profesor del Centro Ecuménico, el mes de mayo de 2011 trajo consigo dos efemérides coincidentes que han motivado el planteamiento de su lección. Se trata, por un lado, de la beatificación del papa Juan Pablo II, el pasado 1 de mayo, y, por otro lado, se cumplen 25 años de la publicación del gran documento de la Santa Sede sobre el fenómeno de las sectas, ya que fue publicado en español en L’Osservatore Romano en mayo de 1986.
Por ello Santamaría dedicó la primera hora de clase a analizar en profundidad el documento interdicasterial vaticano Sectas o nuevos movimientos religiosos. Un desafío pastoral. Fue desgranando las claves de este informe progresivo, el análisis del fenómeno sectario en todo el mundo en la década de los 80 y los desafíos pastorales que planteó la Santa Sede para hacer frente en la Iglesia con relación a las sectas y la nueva religiosidad. En el diálogo con los alumnos, se vieron los elementos que, 25 años después, siguen siendo actuales y necesarios.
La segunda sesión de la lección se dedicó al magisterio de Juan Pablo II sobre el fenómeno sectario. En total, 32 alusiones al tema, que han sido recogidas por José María Baamonde (ya fallecido), uno de los miembros fundadores de la RIES, y el propio Luis Santamaría. El período que comprenden comienza en 1985, con el discurso a la Conferencia Episcopal de Camerún, durante su viaje apostólico a África de ese año, y el último documento registrado es del año 2004. Es decir, dos décadas exactas de tratamiento pontificio del fenómeno sectario.
Entre los desafíos pastorales que las sectas plantean a la Iglesia católica, según la síntesis hecha por Santamaría de los textos del Papa polaco, destacan la formación religiosa, la experiencia de la fe, conjugar lo social y lo espiritual, cuidar la religiosidad y piedad popular, crecer en espíritu apostólico y liderazgo, crecer en comunión y eclesialidad, tener comunidades con puertas abierta y acogida, tener un testimonio ecuménico y, como síntesis, la nueva evangelización.
Dentro del Curso de Formación Bíblico-Ecuménica 2010-2011 que ofrece el Centro Ecuménico “Misioneras de la Unidad” de Madrid, en la parte final siempre hay un par de jornadas dedicadas al fenómeno de las sectas.
En esta ocasión los días elegidos han sido el martes 24 y el lunes 30 de mayo, de 19 a 21 h. de la tarde. El ponente de la primera jornada ha sido Vicente Jara, dominico seglar y miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que trató el tema de “Las pseudociencias y las sectas”, y la segunda jornada estuvo a cargo del sacerdote Luis Santamaría, también miembro de la RIES.
Las pseudociencias y las sectas
El pasado 24 de mayo, Vicente Jara trató el tema de “Las pseudociencias y las sectas”. A partir de la constatación de la enorme penetración en todos los ámbitos sociales -también entre los cristianos, las parroquias, librerías católicas y los centros y casa de espiritualidad- de las falsas terapias, las falsas ciencias, la magia, el gnosticismo, y la religiosidad de la Nueva Era, que tanto confunden, manipulan, y sangran el bolsillo de los millones de adherentes en mayor o menor medida a estas prácticas, se fue desarrollando la intervención.
Incialmente se definió lo que son disciplinas científicas de lo que son pseudociencias o falsas ciencias, y a partir de aquí empezó la enumeración rápida y amplia de la extensa variedad que nos circunda de engaños y charlatanes. Se habló de la alquimia, citando a difusores actuales como la secta Nueva Acrópolis, las sociedades Rosacruces o el escritor Paulo Coelho; la astrología y lo enorme difusión en nuestro país aún hoy; el bioelectromagnetismo y la magnetoterapia; la Dianética, del fundador de la secta Iglesia de Cienciología, L. R. Hubbard; la numerología, la Cábala y el I Ching; la piramidología; el Rei-ki; la acupuntura; la radiestesia; la ufología, de Sixto Paz y de Puerta del Cielo; la musicoterapia de los cuencos tibetanos; la geomancia o curación por piedras; el feng-shui; la videncia, la telequinesia y la telepatía, tan repleta de estafas y picaresca; para terminar con la homeopatía y las flores de Bach, de amplia utilización, que levantó multitud de preguntas entre los asistentes.
En cada una de estas prácticas se fueron comentando casos y experimentos, y se indicaron con brevedad los estudios científicos que en cada una avalan la falsedad de estas prácticas, como falsas ciencias, muchas de ellas objeto de diferentes sectas y de grupos de la New Age o Nueva Era.
El Magisterio de la Iglesia católica sobre las sectas
El pasado 30 de mayo, Luis Santamaría trató el tema de “Las sectas en el magisterio de la Iglesia católica”. Según explicó el profesor del Centro Ecuménico, el mes de mayo de 2011 trajo consigo dos efemérides coincidentes que han motivado el planteamiento de su lección. Se trata, por un lado, de la beatificación del papa Juan Pablo II, el pasado 1 de mayo, y, por otro lado, se cumplen 25 años de la publicación del gran documento de la Santa Sede sobre el fenómeno de las sectas, ya que fue publicado en español en L’Osservatore Romano en mayo de 1986.
Por ello Santamaría dedicó la primera hora de clase a analizar en profundidad el documento interdicasterial vaticano Sectas o nuevos movimientos religiosos. Un desafío pastoral. Fue desgranando las claves de este informe progresivo, el análisis del fenómeno sectario en todo el mundo en la década de los 80 y los desafíos pastorales que planteó la Santa Sede para hacer frente en la Iglesia con relación a las sectas y la nueva religiosidad. En el diálogo con los alumnos, se vieron los elementos que, 25 años después, siguen siendo actuales y necesarios.
La segunda sesión de la lección se dedicó al magisterio de Juan Pablo II sobre el fenómeno sectario. En total, 32 alusiones al tema, que han sido recogidas por José María Baamonde (ya fallecido), uno de los miembros fundadores de la RIES, y el propio Luis Santamaría. El período que comprenden comienza en 1985, con el discurso a la Conferencia Episcopal de Camerún, durante su viaje apostólico a África de ese año, y el último documento registrado es del año 2004. Es decir, dos décadas exactas de tratamiento pontificio del fenómeno sectario.
Entre los desafíos pastorales que las sectas plantean a la Iglesia católica, según la síntesis hecha por Santamaría de los textos del Papa polaco, destacan la formación religiosa, la experiencia de la fe, conjugar lo social y lo espiritual, cuidar la religiosidad y piedad popular, crecer en espíritu apostólico y liderazgo, crecer en comunión y eclesialidad, tener comunidades con puertas abierta y acogida, tener un testimonio ecuménico y, como síntesis, la nueva evangelización.
Escuchar a Dios
Por Miguel Rivilla San Martin
Hace poco leí una frase que me impactó: “Quien no escucha a Dios, nada tiene que decir a los demás ”.
¿Exageración?. No creo.
La relaciono con aquella otra expresión de Jesús en el evangelio: “Sin Mí no podéis hacer nada”.
Las personas de fe, comprenden bien el significado de ambas frases. Dios es espiritual sí; pero no es mudo. De continuo y de diversos modos está hablando y comunicándose con los hombres y con todo hombre, objeto de su amor y misericordia infinitas. Lo que hace falta es que se esté a la escucha.
El hombre actual, en general, vive inmerso desde que se levanta hasta que se acuesta en un remolino de vacua palabrería, que poco o nada le aporta para su realización, paz y felicidad. Solo la Palabra de Dios-Palabra de vida eterna-es capaz de salvarle y orientar su vida.
Al menos los cristianos, deberíamos distinguirnos por el conocimiento y estima de la Palabra de Dios que se proclama en las celebraciones litúrgicas y que tenemos en la Biblia. Por desgracia, en muy pocos sitios, fuera de las iglesias, se tiene ocasión de ponerse en contacto con la única palabra salvífica.
No son los sabios, los políticos, los filósofos, los tecnócratas, los poderosos o los charlatanes de turno… los que nos pueden salvar.
Nos sobran palabras humanas y nos faltan ganas y tiempo para escuchar y meditar la Palabra de Dios. Ella ha sido a lo largo de los siglos, alimento espiritual de millones de personas en todo el mundo. Su eficacia sigue viva y operante como en un principio. Es un manantial o “surtidor de agua viva” capaz de calmar la sed de verdad y trascendencia que anida en el corazón del hombre.
La Palabra de Dios al interpelarnos, exige una respuesta que no puede ser otra que una vida en continua actitud de conversión.
Somos los humanos que tenemos la palabra. Manos a la obra.
Hace poco leí una frase que me impactó: “Quien no escucha a Dios, nada tiene que decir a los demás ”.
¿Exageración?. No creo.
La relaciono con aquella otra expresión de Jesús en el evangelio: “Sin Mí no podéis hacer nada”.
Las personas de fe, comprenden bien el significado de ambas frases. Dios es espiritual sí; pero no es mudo. De continuo y de diversos modos está hablando y comunicándose con los hombres y con todo hombre, objeto de su amor y misericordia infinitas. Lo que hace falta es que se esté a la escucha.
El hombre actual, en general, vive inmerso desde que se levanta hasta que se acuesta en un remolino de vacua palabrería, que poco o nada le aporta para su realización, paz y felicidad. Solo la Palabra de Dios-Palabra de vida eterna-es capaz de salvarle y orientar su vida.
Al menos los cristianos, deberíamos distinguirnos por el conocimiento y estima de la Palabra de Dios que se proclama en las celebraciones litúrgicas y que tenemos en la Biblia. Por desgracia, en muy pocos sitios, fuera de las iglesias, se tiene ocasión de ponerse en contacto con la única palabra salvífica.
No son los sabios, los políticos, los filósofos, los tecnócratas, los poderosos o los charlatanes de turno… los que nos pueden salvar.
Nos sobran palabras humanas y nos faltan ganas y tiempo para escuchar y meditar la Palabra de Dios. Ella ha sido a lo largo de los siglos, alimento espiritual de millones de personas en todo el mundo. Su eficacia sigue viva y operante como en un principio. Es un manantial o “surtidor de agua viva” capaz de calmar la sed de verdad y trascendencia que anida en el corazón del hombre.
La Palabra de Dios al interpelarnos, exige una respuesta que no puede ser otra que una vida en continua actitud de conversión.
Somos los humanos que tenemos la palabra. Manos a la obra.
El desafío de las sectas
22 de Mayo #2007
En honor a Antonio de Montesino (+ 1540)
Sr.
Álvaro Vargas Llosa
Columnista de Protestante Digital
Vía correo electrónico
Ref.: “El desafío de las sectas”
“Es inminente que hagamos un contacto directo con la raíz más profunda de nuestra vida cristiana, es algo de suma importancia. Somos cristianos del siglo XXI, pero la raíz de nuestro cristianismo se hunde en la historia de La Iglesia hasta llegar a Cristo, hace dos mil años.”
Distinguido Sr. Vargas Llosa:
“Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo. Si peca siete veces al día, y otras siete veces viene a decirte: ‘me arrepiento’, perdónalo.” [Instrucciones de Jesús de Nazaret contenidas en el Evangelio según San Lucas (XVII, 3-4), fundador del Cristianismo]
Al saludarle cordialmente, he querido escribirle a fin de comentar algunas cosas –desde una perspectiva católica- sobre el artículo de referencia, el cual me fuera enviado ayer tarde por un hermano bautista internacional residente en Santo Domingo. He visto en la Web este escrito publicado por todos lados, como por arte de magia. ¡Qué dicha la suya poder difundir la noticia!
Inicio esta misiva con una sencilla pregunta: ¿Martín Lutero y compartes, los reformadores, asumieron una actitud piadosa frente al pecado de sus hermanos cristianos católicos del siglo XVI, tal como indica Jesús más arriba, o bien adoptaron una postura soberbia, un tanto agresiva de abandonar La Barca de Pedro (cf. 1 Jn. II, 19), luego de mil quinientos (1’500) años de navegación?
Bastante claro lo esbozarían –algún tiempo después- “los soberanos invisibles” en diversos documentos de dominio público: La Iglesia católica se opone a los planes del imperio de la muerte y el misterio de la iniquidad, y hemos de debilitarla por todos los medios a nuestro alcance. Como no podemos contra ELLA, pues Cristo mismo ha prometido defenderla hasta el final, vamos a manipular a los fieles utilizando maestros especializados en falsa doctrina, los medios de comunicación; lograr confundirlos hasta más no poder.
Lo que sucede en Brasil –como en el resto del continente- representa un escándalo de magnitudes inconfesables, lo he dicho tantas veces antes. La gran pena que siento es que apenas unos cuantos aceptan tan grávida realidad respecto a la única fe que ha de salvarnos.
Cuando esté de paseo por Santo Domingo, no deje de visitar la sucursal que han montado los brasileños en un viejo cine de la Av. Duarte, la transnacional del ocultismo “Pare de sufrir”, de corte protestante pentecostal sectaria.
Con el dinero que han invertido distintas fundaciones filantrópicas norteamericanas (ONG’s), miles de millones de US$, las estrategias proselitistas de punta puestas en marcha para promover el asunto, poco han logrado durante este tiempo, es decir, los últimos cincuenta años.
Para darle una sola pista de un caso que domino bastante bien, el dominicano, a finales de la dictadura de Trujillo (1955) el noventa y nueve por ciento (99%) de los dominicanos éramos todos bautizados y fieles católicos. Uno que otro protestante deambulaba por ahí, siendo perseguidos por el SIM (servicio de inteligencia militar), por considerarlos como infiltrados del imperio en momentos muy turbulentos para nuestra nación.
Del “protestantismo histórico” hemos pasado al sectarismo, no hay duda alguna. Es decir, de tres o cuatro organizaciones protestantes primarias a una miríada de grupúsculos seudo-religiosos, actuando cada cual de forma independiente, interpretando La Palabra de Dios a su antojo, divididos unos de otros, unidos con la única finalidad que captar adeptos de entre las filas de los católicos “light”, que se dejan engatusar con un par de versículos mal traducidos y entresacados a conveniencia, con el propósito de disgustar, ofender, irritar, mentir al fiel para indisponerlo contra su Iglesia.
Anexo le incluyo un artículo de lo más interesante, “150 razones para ser católico”, suficiente para contestar cualquier duda e inquietud que exista sobre tan importante materia. Hay un libro de Greg Oatis, "catholic doctrine in the scriptures", que todo protestante honesto debería leer. Es injusto que por ignorantes se tornen en peligrosos detractores de una Iglesia que no conocen.
Del “protestantismo histórico europeo”, es decir, luteranos, calvinistas, anglicanos y anabaptistas, queda apenas un resto en occidente. Y en oriente, donde han quedado rezagados a causa del secularismo y el relativismo imperante, han llegado a acuerdos con La Iglesia católica respecto a aspectos fundamentales de la fe, y de eso nadie habla, no este desorden que se desea promover, que a nadie da ningún resultado más que la enorme confusión que se vive pasando de secta en secta.
Usted no imagina el daño espiritual y psicológico que significa todo ello para el adepto, yo que he tenido alguna experiencia con los más fundamentalistas de todos.
Sobre Guatemala, mejor dicho, Guatepeor, este fin de semana hemos estado escuchando a Salvador Gómez Yánez hablarnos sobre el milagro que significa conservar intacta nuestra fe católica y apostólica. Dos gobierno protestantes ha tenido Guatemala, los más corruptos en toda su historia, que sirvieron mayormente para dar paso a una cantidad enorme de sectas y nuevos movimientos religiosos en el país, causando el desastre que se vive allí en términos religiosos, ciertamente increíble. Y desde Guatemala salen estos a establecer sucursales en toda la región, países como el nuestro, despistando al desvalido con el hecho de que ya no vienen desde los Estados Unidos sino de Centroamérica.
Una vez más denuncio responsablemente que este término “evangélico” sea utilizado como “genérico” para disfrazar las distintas denominaciones protestantes que lo utilizan, llegando hoy al extremo de que ya no se hace necesario denominar las nuevas iglesias protestantes de ninguna forma, sino más bien utilizar un bonito y atrayente nombre comercial para la organización, espiritual no religiosa, que sirva para atraer las personas hacia ella. En nuestro Escudo Nacional, el único del mundo, se haya colocada una Biblia, que dicen los que saben que se encuentra abierta en el Evangelio según San Juan (VIII, 31-32), donde dice lo siguiente: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Eso es ser evangélico.
El neo-protestantismo lo han convertido en un sabroso caldo de cultivo para la Nueva Era y el ocultismo pagano, milagreros oportunistas y vendedores de ilusión que pululan por doquier engañando al incauto, a los pequeños en la fe.
No se si conoce del fenómeno predicador norteamericano Benny Hinn, de T. D. Jakes o de José Luis de Jesús Miranda, un puertorriqueño que se ha autodenominado el anti-cristo, feliz propietario de la secta “creciendo en gracia”, con sede en Miami, Florida.
Fíjese, Don Álvaro, Dios le libre de caer en manos de uno de estos tíos. Yo que conozco algo se lo difícil que es salir del embrollo luego de haber estado metido por algún tiempo. El daño es tal que solo un milagro los arregla. Ni con las mismas verdades reveladas en el Evangelio se logra hacer a esta gente entender lo que Cristo ha querido decirnos. Son expertos en la sugestión y el convencimiento de los más débiles, los pensadores “únicos”.
En el Evangelio no hay espacio para maniobras o la especulación.
¿Quién ha financiado la instalación de todas estas sectas en la región? Esta es una magnífica pregunta que los periodistas honestos no se hacen o hacen a nadie; como sucede con otras cosas que inexplicablemente acontecen y pocos las notan.
Sobre la teología de la liberación, le cuento que como en muchas otras cosas, La Iglesia demora cierto tiempo en tomar las acciones de lugar y corregir el entuerto. Hay un pasaje en Libro de los Hechos (Hc. 5, 34-42), la historia de los amigos de Teudas, que explica perfectamente la paciente actitud de La Iglesia.
Sobre “la satanización del Vaticano”, recuerde que Italia es hoy neo-pagana, antigua sede del imperio, razón por la cual el Espíritu Santo dispuso que estuviese allí la Sede de La Iglesia, la Cátedra de Simón-Pedro, primer pontífice de la Iglesia de Cristo. En este sentido le transcribo una síntesis de un texto del libro de consulta que utilizo, del Padre Tomás Spidlik:
“La misión que hemos recibido nosotros de Cristo consiste en llevar a cabo obras todavía mayores que las que ÉL hizo (cf. Jn. XIV, 12). Esto significa que confrontaremos violenta oposición… La edificación del Reino de Dios no ha sido cosa fácil, porque el Demonio y sus secuaces aborrecen por completo la obra de Dios. El Diablo y sus agentes luchan contra todo lo que dé gloria al Señor. Todo aquel que alguna vez ha tratado de proclamar las verdades de Dios ha experimentado esta terrible oposición en carne propia. Las tinieblas detestan la luz (cf. Jn. III, 19-21), y por eso generalmente encontramos serias dificultades para hablar del Evangelio con familiares y amigos, incluso con miembros de la propia Iglesia. Pero es en medio de las dificultades que se demuestra el poder del nombre de Jesús… Debemos encontrar a Jesús en este mundo en que vivimos, con sus tentaciones y seducciones, un relativismo de toda índole, desde la negación total de Dios hasta el ocultamiento de la fe por temor al que dirán… Debemos orar constantemente por nuestra Iglesia y sus pastores, para que nos guarden en la doctrina verdadera; debemos estar consagrados en la verdad para ser realmente de Jesús, y no del mundo, pues le fuimos dados a ÉL por el Padre, y ÉL nos adquirió con su preciosa sangre.”
Debido a la espiral de desorden generalizado imperante, por intuición providencial, hemos de desarrollar una especie de anticuerpo que nos proteja en esta lucha contra enfermedades epidémicas de todo género que corroen la humanidad en casi su totalidad. El anticuerpo es precisamente La Iglesia católica, herencia de Cristo y de los Apóstoles; su programa radical de santidad evangélica, plantando valientemente la semilla de la sensatez y la cordura en medio de un mundo que vive contiuamente de un caos al otro.
Un editorial reciente, publicado en un matutino local, hemos palpado la preocupación de su Director en el sentido de las ingerencias transnacionales sobre la soberanía nacional, específicamente afectando a quiénes nos gobiernan. Y no es para menos, pues nos hemos endeudado hasta la tambora con todos los bancos del mundo; los fondos tomados a préstamo se han despilfarrado, y tenemos hoy que el agente de esos mismos bancos nos somete a planes rigurosos de recuperación que abruman a los empobrecidos de nuestro pueblo, la mayoría.
Dijo una vez –hace un tiempo- el Barón de Rothschild, refiriéndose a este tema en particular: “dame el control de su moneda, no importa quiénes sean sus gobernantes”.
Hagamos un “stop” en este día, para revisar quién está dirigiendo nuestros pasos: Dios o el Diablo.
Sobre el tema de los pastores asalariados y los falsos maestros que abundan por doquier, favor revisar los siguientes textos:
Dt. XIII, 1-3 (visionarios y augures); Mt. VII, 15-16 (lobos disfrazados); Mt. XV, 9 (preceptos de hombres); Rom. XVI, 17 (disensiones y conflictos); Ga. I, 6-8 (otro evangelio); 1 Tim. IV, 1 (renegados de la fe); Tit. I, 16 (su forma de actuar); 2 Pe. II, 1 (novedades perniciosas); 1 Jn. IV, 1-2 (cualquier inspiración); y Jds. 3-4 (ciertos hombres).
Para concluir este pasaje de la segunda carta de San Pablo a Timoteo (IV, 1-5) que lo dice todo bien resumido:
“Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino: proclama La Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas. Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio”.
Todas las religiones del mundo ofrecen al hombre algún tipo de conocimiento de Dios, incluso los protestantes y sectarios. Celso, un filósofo pagano del siglo III contra quién escribía Orígenes, decía que el cristianismo era ridículo. Se preguntaba cómo era posible venerar como Dios a un humilde Carpintero de Nazaret, ajusticiado por judíos y romanos: es una fe primitiva, indigna de hombres inteligentes.
Los protestantes y sectarios afirman machaconamente que este Carpintero de Nazaret, Hijo de la Santísima Virgen María, tuviera cuatro hermanos más de madre: Santiago, José, Judas y Simón.
El verdadero Dios en que nosotros creemos no puede ser sino lo más grandioso, un ser espiritual puro, infinito, eternamente santo. Ninguno niega que Dios sea así, responde Orígenes: también nosotros creemos eso, la belleza y perfección que describían los griegos y los romanos. Pero hay una cosa que estos señores ignoraban: el amor, “Dios es amor” (cf. 1 Jn. IV, 8). Por amor bajó Dios desde el cielo para encontrarse con nosotros, desde su inalcanzable altura hasta el nivel más bajo del hombre.
Conocer a Jesucristo es conocer a Dios Padre todopoderoso. No sólo una idea, sino una realidad viva y presente entre nosotros hasta la eternidad. La vida de los santos son el fruto visible de La Iglesia, el mejor testimonio de la obra de Dios entre nosotros.
Sin otro particular por el momento, aprovecho para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
mrsavinon@yahoo.com
Pd. “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” [Lc. XVIII, 8] La Virgen María nos da la respuesta en su ‘Magnificat’: “Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones” [Lc. I, 48]. Lo mismo que decir que mientras hayan católicos marianos rezando el Santo Rosario habrá fe cuando para Cristo vuelva.
En honor a Antonio de Montesino (+ 1540)
Sr.
Álvaro Vargas Llosa
Columnista de Protestante Digital
Vía correo electrónico
Ref.: “El desafío de las sectas”
“Es inminente que hagamos un contacto directo con la raíz más profunda de nuestra vida cristiana, es algo de suma importancia. Somos cristianos del siglo XXI, pero la raíz de nuestro cristianismo se hunde en la historia de La Iglesia hasta llegar a Cristo, hace dos mil años.”
Distinguido Sr. Vargas Llosa:
“Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo. Si peca siete veces al día, y otras siete veces viene a decirte: ‘me arrepiento’, perdónalo.” [Instrucciones de Jesús de Nazaret contenidas en el Evangelio según San Lucas (XVII, 3-4), fundador del Cristianismo]
Al saludarle cordialmente, he querido escribirle a fin de comentar algunas cosas –desde una perspectiva católica- sobre el artículo de referencia, el cual me fuera enviado ayer tarde por un hermano bautista internacional residente en Santo Domingo. He visto en la Web este escrito publicado por todos lados, como por arte de magia. ¡Qué dicha la suya poder difundir la noticia!
Inicio esta misiva con una sencilla pregunta: ¿Martín Lutero y compartes, los reformadores, asumieron una actitud piadosa frente al pecado de sus hermanos cristianos católicos del siglo XVI, tal como indica Jesús más arriba, o bien adoptaron una postura soberbia, un tanto agresiva de abandonar La Barca de Pedro (cf. 1 Jn. II, 19), luego de mil quinientos (1’500) años de navegación?
Bastante claro lo esbozarían –algún tiempo después- “los soberanos invisibles” en diversos documentos de dominio público: La Iglesia católica se opone a los planes del imperio de la muerte y el misterio de la iniquidad, y hemos de debilitarla por todos los medios a nuestro alcance. Como no podemos contra ELLA, pues Cristo mismo ha prometido defenderla hasta el final, vamos a manipular a los fieles utilizando maestros especializados en falsa doctrina, los medios de comunicación; lograr confundirlos hasta más no poder.
Lo que sucede en Brasil –como en el resto del continente- representa un escándalo de magnitudes inconfesables, lo he dicho tantas veces antes. La gran pena que siento es que apenas unos cuantos aceptan tan grávida realidad respecto a la única fe que ha de salvarnos.
Cuando esté de paseo por Santo Domingo, no deje de visitar la sucursal que han montado los brasileños en un viejo cine de la Av. Duarte, la transnacional del ocultismo “Pare de sufrir”, de corte protestante pentecostal sectaria.
Con el dinero que han invertido distintas fundaciones filantrópicas norteamericanas (ONG’s), miles de millones de US$, las estrategias proselitistas de punta puestas en marcha para promover el asunto, poco han logrado durante este tiempo, es decir, los últimos cincuenta años.
Para darle una sola pista de un caso que domino bastante bien, el dominicano, a finales de la dictadura de Trujillo (1955) el noventa y nueve por ciento (99%) de los dominicanos éramos todos bautizados y fieles católicos. Uno que otro protestante deambulaba por ahí, siendo perseguidos por el SIM (servicio de inteligencia militar), por considerarlos como infiltrados del imperio en momentos muy turbulentos para nuestra nación.
Del “protestantismo histórico” hemos pasado al sectarismo, no hay duda alguna. Es decir, de tres o cuatro organizaciones protestantes primarias a una miríada de grupúsculos seudo-religiosos, actuando cada cual de forma independiente, interpretando La Palabra de Dios a su antojo, divididos unos de otros, unidos con la única finalidad que captar adeptos de entre las filas de los católicos “light”, que se dejan engatusar con un par de versículos mal traducidos y entresacados a conveniencia, con el propósito de disgustar, ofender, irritar, mentir al fiel para indisponerlo contra su Iglesia.
Anexo le incluyo un artículo de lo más interesante, “150 razones para ser católico”, suficiente para contestar cualquier duda e inquietud que exista sobre tan importante materia. Hay un libro de Greg Oatis, "catholic doctrine in the scriptures", que todo protestante honesto debería leer. Es injusto que por ignorantes se tornen en peligrosos detractores de una Iglesia que no conocen.
Del “protestantismo histórico europeo”, es decir, luteranos, calvinistas, anglicanos y anabaptistas, queda apenas un resto en occidente. Y en oriente, donde han quedado rezagados a causa del secularismo y el relativismo imperante, han llegado a acuerdos con La Iglesia católica respecto a aspectos fundamentales de la fe, y de eso nadie habla, no este desorden que se desea promover, que a nadie da ningún resultado más que la enorme confusión que se vive pasando de secta en secta.
Usted no imagina el daño espiritual y psicológico que significa todo ello para el adepto, yo que he tenido alguna experiencia con los más fundamentalistas de todos.
Sobre Guatemala, mejor dicho, Guatepeor, este fin de semana hemos estado escuchando a Salvador Gómez Yánez hablarnos sobre el milagro que significa conservar intacta nuestra fe católica y apostólica. Dos gobierno protestantes ha tenido Guatemala, los más corruptos en toda su historia, que sirvieron mayormente para dar paso a una cantidad enorme de sectas y nuevos movimientos religiosos en el país, causando el desastre que se vive allí en términos religiosos, ciertamente increíble. Y desde Guatemala salen estos a establecer sucursales en toda la región, países como el nuestro, despistando al desvalido con el hecho de que ya no vienen desde los Estados Unidos sino de Centroamérica.
Una vez más denuncio responsablemente que este término “evangélico” sea utilizado como “genérico” para disfrazar las distintas denominaciones protestantes que lo utilizan, llegando hoy al extremo de que ya no se hace necesario denominar las nuevas iglesias protestantes de ninguna forma, sino más bien utilizar un bonito y atrayente nombre comercial para la organización, espiritual no religiosa, que sirva para atraer las personas hacia ella. En nuestro Escudo Nacional, el único del mundo, se haya colocada una Biblia, que dicen los que saben que se encuentra abierta en el Evangelio según San Juan (VIII, 31-32), donde dice lo siguiente: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Eso es ser evangélico.
El neo-protestantismo lo han convertido en un sabroso caldo de cultivo para la Nueva Era y el ocultismo pagano, milagreros oportunistas y vendedores de ilusión que pululan por doquier engañando al incauto, a los pequeños en la fe.
No se si conoce del fenómeno predicador norteamericano Benny Hinn, de T. D. Jakes o de José Luis de Jesús Miranda, un puertorriqueño que se ha autodenominado el anti-cristo, feliz propietario de la secta “creciendo en gracia”, con sede en Miami, Florida.
Fíjese, Don Álvaro, Dios le libre de caer en manos de uno de estos tíos. Yo que conozco algo se lo difícil que es salir del embrollo luego de haber estado metido por algún tiempo. El daño es tal que solo un milagro los arregla. Ni con las mismas verdades reveladas en el Evangelio se logra hacer a esta gente entender lo que Cristo ha querido decirnos. Son expertos en la sugestión y el convencimiento de los más débiles, los pensadores “únicos”.
En el Evangelio no hay espacio para maniobras o la especulación.
¿Quién ha financiado la instalación de todas estas sectas en la región? Esta es una magnífica pregunta que los periodistas honestos no se hacen o hacen a nadie; como sucede con otras cosas que inexplicablemente acontecen y pocos las notan.
Sobre la teología de la liberación, le cuento que como en muchas otras cosas, La Iglesia demora cierto tiempo en tomar las acciones de lugar y corregir el entuerto. Hay un pasaje en Libro de los Hechos (Hc. 5, 34-42), la historia de los amigos de Teudas, que explica perfectamente la paciente actitud de La Iglesia.
Sobre “la satanización del Vaticano”, recuerde que Italia es hoy neo-pagana, antigua sede del imperio, razón por la cual el Espíritu Santo dispuso que estuviese allí la Sede de La Iglesia, la Cátedra de Simón-Pedro, primer pontífice de la Iglesia de Cristo. En este sentido le transcribo una síntesis de un texto del libro de consulta que utilizo, del Padre Tomás Spidlik:
“La misión que hemos recibido nosotros de Cristo consiste en llevar a cabo obras todavía mayores que las que ÉL hizo (cf. Jn. XIV, 12). Esto significa que confrontaremos violenta oposición… La edificación del Reino de Dios no ha sido cosa fácil, porque el Demonio y sus secuaces aborrecen por completo la obra de Dios. El Diablo y sus agentes luchan contra todo lo que dé gloria al Señor. Todo aquel que alguna vez ha tratado de proclamar las verdades de Dios ha experimentado esta terrible oposición en carne propia. Las tinieblas detestan la luz (cf. Jn. III, 19-21), y por eso generalmente encontramos serias dificultades para hablar del Evangelio con familiares y amigos, incluso con miembros de la propia Iglesia. Pero es en medio de las dificultades que se demuestra el poder del nombre de Jesús… Debemos encontrar a Jesús en este mundo en que vivimos, con sus tentaciones y seducciones, un relativismo de toda índole, desde la negación total de Dios hasta el ocultamiento de la fe por temor al que dirán… Debemos orar constantemente por nuestra Iglesia y sus pastores, para que nos guarden en la doctrina verdadera; debemos estar consagrados en la verdad para ser realmente de Jesús, y no del mundo, pues le fuimos dados a ÉL por el Padre, y ÉL nos adquirió con su preciosa sangre.”
Debido a la espiral de desorden generalizado imperante, por intuición providencial, hemos de desarrollar una especie de anticuerpo que nos proteja en esta lucha contra enfermedades epidémicas de todo género que corroen la humanidad en casi su totalidad. El anticuerpo es precisamente La Iglesia católica, herencia de Cristo y de los Apóstoles; su programa radical de santidad evangélica, plantando valientemente la semilla de la sensatez y la cordura en medio de un mundo que vive contiuamente de un caos al otro.
Un editorial reciente, publicado en un matutino local, hemos palpado la preocupación de su Director en el sentido de las ingerencias transnacionales sobre la soberanía nacional, específicamente afectando a quiénes nos gobiernan. Y no es para menos, pues nos hemos endeudado hasta la tambora con todos los bancos del mundo; los fondos tomados a préstamo se han despilfarrado, y tenemos hoy que el agente de esos mismos bancos nos somete a planes rigurosos de recuperación que abruman a los empobrecidos de nuestro pueblo, la mayoría.
Dijo una vez –hace un tiempo- el Barón de Rothschild, refiriéndose a este tema en particular: “dame el control de su moneda, no importa quiénes sean sus gobernantes”.
Hagamos un “stop” en este día, para revisar quién está dirigiendo nuestros pasos: Dios o el Diablo.
Sobre el tema de los pastores asalariados y los falsos maestros que abundan por doquier, favor revisar los siguientes textos:
Dt. XIII, 1-3 (visionarios y augures); Mt. VII, 15-16 (lobos disfrazados); Mt. XV, 9 (preceptos de hombres); Rom. XVI, 17 (disensiones y conflictos); Ga. I, 6-8 (otro evangelio); 1 Tim. IV, 1 (renegados de la fe); Tit. I, 16 (su forma de actuar); 2 Pe. II, 1 (novedades perniciosas); 1 Jn. IV, 1-2 (cualquier inspiración); y Jds. 3-4 (ciertos hombres).
Para concluir este pasaje de la segunda carta de San Pablo a Timoteo (IV, 1-5) que lo dice todo bien resumido:
“Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino: proclama La Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas. Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio”.
Todas las religiones del mundo ofrecen al hombre algún tipo de conocimiento de Dios, incluso los protestantes y sectarios. Celso, un filósofo pagano del siglo III contra quién escribía Orígenes, decía que el cristianismo era ridículo. Se preguntaba cómo era posible venerar como Dios a un humilde Carpintero de Nazaret, ajusticiado por judíos y romanos: es una fe primitiva, indigna de hombres inteligentes.
Los protestantes y sectarios afirman machaconamente que este Carpintero de Nazaret, Hijo de la Santísima Virgen María, tuviera cuatro hermanos más de madre: Santiago, José, Judas y Simón.
El verdadero Dios en que nosotros creemos no puede ser sino lo más grandioso, un ser espiritual puro, infinito, eternamente santo. Ninguno niega que Dios sea así, responde Orígenes: también nosotros creemos eso, la belleza y perfección que describían los griegos y los romanos. Pero hay una cosa que estos señores ignoraban: el amor, “Dios es amor” (cf. 1 Jn. IV, 8). Por amor bajó Dios desde el cielo para encontrarse con nosotros, desde su inalcanzable altura hasta el nivel más bajo del hombre.
Conocer a Jesucristo es conocer a Dios Padre todopoderoso. No sólo una idea, sino una realidad viva y presente entre nosotros hasta la eternidad. La vida de los santos son el fruto visible de La Iglesia, el mejor testimonio de la obra de Dios entre nosotros.
Sin otro particular por el momento, aprovecho para suscribirme a sus órdenes siempre.
Atentamente,
Mario R. Saviñón
mrsavinon@yahoo.com
Pd. “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” [Lc. XVIII, 8] La Virgen María nos da la respuesta en su ‘Magnificat’: “Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones” [Lc. I, 48]. Lo mismo que decir que mientras hayan católicos marianos rezando el Santo Rosario habrá fe cuando para Cristo vuelva.
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